Universidad pública: ¿inversión rentable?

Se ha reflotado una discusión que ya lleva varias décadas en el país, referida a la eficiencia del Sistema Universitario Público y a su costo, en comparación con la educación privada.
Avatar del

Pablo Gómez

1/2
Universidad pública: ¿inversión rentable?(MDZ)

Universidad pública: ¿inversión rentable? | MDZ

Universidad pública: ¿inversión rentable?(MDZ)

Universidad pública: ¿inversión rentable? | MDZ

Últimamente, en algunos medios de difusión se ha reflotado una discusión que ya lleva varias décadas en el país, referida a la eficiencia del Sistema Universitario Público y a su costo, en comparación con la educación privada. Y al comparar ambos sistemas educativos, se cae en varias simplificaciones que sería interesante marcar, a los fines de poder llegar a algunas conclusiones más o menos certeras sobre el asunto.

En primer lugar, es complejo comparar a un sistema que permite el ingreso de todos los sectores de la sociedad, con otro que pone un piso (alto) al fijar una cuota mensual por sus servicios. Porque lamentablemente, el nivel educativo de una persona tiene relación (acá y en el resto del mundo) con el nivel de ingresos del estudiante. En Argentina, según un informe de la UCA, un egresado de secundaria de clase alta tiene hasta el doble de calidad educativa que uno de clase baja. De este modo, al eliminar (o al menos disminuir drásticamente) de entre sus clientes a los sectores bajos y medios de la sociedad, las universidades privadas logran como efecto colateral que sus ingresantes tengan en promedio mayor nivel educativo que los de universidades públicas, facilitando así su relación graduados/ingresantes.

Por otro lado, la relación entre ingresantes y graduados, en base a la que se cuestiona la "eficiencia" del sistema de Educación Pública (ya que se dice que de cada tres ingresantes solo uno egresa) es un indicador bastante flojo de papeles como para sacar conclusiones tan drásticas. Supongamos por ejemplo que una universidad garantiza a todos sus ingresantes la obtención del título, más allá de su desempeño académico: ésta universidad podría decir que el 100% de sus ingresantes se gradúan, dato que de ninguna manera implica que sea una institución de calidad; solamente indica que entrega títulos sin muchos requisitos. ¿Es eso lo que se reclama en los artículos de medios de difusión que cuestionan los porcentajes de egreso en Universidades Públicas?

Además, hay un dato más que interesante a la hora de evaluar si la Educación Universitaria Pública es una inversión rentable, aún en términos exclusivamente económicos: la diferencia de impuestos que una persona paga en Argentina, si tiene trabajo como universitario o sólo con su título de secundario, hace que en veinte años de aportes de un trabajador universitario, el Estado recaude el mismo monto que gasta en tres estudiantes; esto es, que con un porcentaje de egreso del 33%, después del año veinte de aporte de un trabajador universitario, el Estado Nacional empieza a ganar plata con la inversión que hizo en el Sistema de Educación Pública.

>

Y a ese cálculo meramente mercantilista, debemos sumarle que el sistema de Educación Pública responde a los intereses de la Nación, y brinda desarrollo personal al ciudadano sin importar su estrato social, apuntando a su bienestar. Así, la Universidad Pública Argentina genera profesionales en los campos laborales que el país necesita, aunque su formación vista desde el punto de vista individual no sea rentable, subsidiando unas carreras con otras para lograr el desarrollo armónico de la Sociedad en la que está inmersa. Y por si esto fuera poco, el Sistema Educativo Público se enclava además en regiones alejadas de los principales centros urbanos, lugares en los que muchas veces las universidades privadas no encuentran un "nicho de mercado" aceptable para sus intereses.

En definitiva, en mi opinión, en vez de atacar al Sistema de Educación Pública comparándolo con soluciones particulares, debemos marcar sus falencias y tratar de mejorar su desempeño, tal vez apuntando, por ejemplo, a la vinculación entre secundaria y universidad para disminuir los porcentajes de abandono. El sistema funciona, es rentable de cualquier forma que se lo mida, y su servicio a los intereses de la Nación, de la cual usted y yo somos parte, es fundamental para que podamos tener un país mejor para nuestros hijos y, como bien reza nuestra Constitución Nacional, para todos aquellos que quieran habitar en el suelo argentino. Que así sea es nuestra tarea.