Una “revolución de los aviones” solo para el 5% que cuesta US$180 millones

Furioso por la medida gremial que paralizó más de 250 vuelos de Aerolíneas Argentinas, Macri reiteró la necesidad de terminar con los subsidios al admitir que la “revolución” que él mismo planteó en materia aereocomercial la financian el 95% de los argentinos pero la aprovecha solo el 5%.

Cristian Avanzini

Una “revolución de los aviones” solo para el 5% que cuesta US$180 millones

Una “revolución de los aviones” solo para el 5% que cuesta US$180 millones

Cuando los vuelos cancelados de Aerolíneas Argentinas por una medida gremial esta mañana ya se contaban por decenas y los pasajeros afectados, por miles, la paciencia de Mauricio Macri se agotó. “No es justo que el 95% que no usan los aviones tengan que pagar para que Aerolíneas funcionen”, comentó en referencia a los subsidios del Estado a la aerolínea de bandera los cuales, dicho sea de paso, van “despegando” en lugar de “aterrizando”.

La frase tuvo un dejo a tiro en el pie para el impulsor de “la revolución de los aviones” en el país. Casi desde el inicio de su gestión el presidente animó a modernizar el sistema aerocomercial del país para que cada vez más argentinos pudieran acceder a un sistema de transporte ágil y eficiente a un precio razonable.

Las aerolíneas low-cost fueron recibidas entonces en alfombra roja, tarifa mínima eliminada mediante, lo que le costó la bronca del sindicalismo en Aerolíneas Argentinas y Austral.
Un dólar casi planchado y atrasado en torno a los $20 alentó un aluvión de viajes al exterior, lo cual la aerolínea “nac & pop” supo capitalizar ayudada además por un precio moderado del barril de petróleo que le permitía bajar costos en combustible. Esto fue parte del verano de Isella Costantini como directora de la compañía, en un periodo que permitió soñar con el fin de los subsidios y la autosustentabilidad que desvela a Macri.

Pero la megadevaluación de este año y la disparada en el precio del petróleo echaron por tierra las estimaciones preliminares y encendieron las brasas en las manos del sucesor de Costantini, Mario Dell' Acqua. 

El ejecutivo esperaba cerrar 2018 con “solo” 85 millones de dólares de subsidios, pero la realidad marcó crueles 150 millones de dólares solo hasta octubre, con una proyección hacia los 185 millones de dólares de déficit hacia diciembre según el sucesor de Dell ' Acqua (quien se fue a Enarsa), Luis Malvido. Tan solo en octubre el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, tuvo que “soltar” 1.000 millones de pesos para la aerolínea estatal, advirtió el propio Macri. 

En medio de este panorama complicado estalló la bomba gremial que por un 6,7% salarial adeudado este mes dejó en tierra a más de 30.000 pasajeros de unos 250 vuelos. El tema animó a Macri a urgir: "Trabajemos juntos para que lo antes posible" la compañía "pueda volar sin pedirle plata al Estado, sin pedirle plata al resto de los argentinos para poder funcionar, algo que logran la enorme mayoría de las líneas del mundo".

Macri: "No es justo que el 95% que no usan los aviones tengan que pagar para que Aerolíneas funcionen".

"La verdad es que la mayoría de las aerolíneas que hoy funcionan acá y en el mundo hoy día no requieren que sus ciudadanos pongan plata todos los meses", y lanzó la catapulta contra “su” revolución de los aviones: “Menos del cuatro o cinco por ciento" de la población viaja en avión y por eso, dijo, "no es justo que el 95% que no usan los aviones tengan que pagar para que Aerolíneas funcionen".

Si la situación cambiaria no ayuda a los vuelos al exterior y el precio del crudo complica los costos, habrá que velar para que al menos “la plata de todos” implique un mayor acceso social a los aviones.
 

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