Una oportunidad de resurgir

Avatar del

Santiago Hernandorena

1/2
Una oportunidad de resurgir(FIFA)

Una oportunidad de resurgir | FIFA

Una oportunidad de resurgir(FIFA)

Una oportunidad de resurgir | FIFA

Argentina se fue del mundial como llegó: sin juego, sin ideas, sin conducción clara, o sea, improvisada.

Podríamos culpar solamente al técnico por nunca plasmar una idea de juego propia, por dejarse llevar por lo que dicen los jugadores, por hacer mal los cambios y dejar afuera a alguno, o por no jugársela (salvo con Meza y no le salió).

Podríamos culpar a Messi por no ser el líder que uno quiere, por poner los nombres que le gustan, por no cantar el himno (aunque nunca pongan la parte que se canta), por caminar la cancha, o por no ser el de Barcelona.

Podríamos culpar al resto por no jugar para, por o con Messi, por ser caballos cansados, por no asumir que ya se les pasó la hora, por no demostrar cuando le dieron oportunidades, por un error en alguna jugada.

Podríamos culpar a los dirigentes por improvisados, por interesarles más su negocio que la selección, por no pensar en los juveniles, por el 38-38 o por elegir mal al técnico.

Podríamos culpar a los periodistas por criticones, por hacer oreja de rumores, por difundir audios de dudosa procedencia, por teatralizar situaciones, o por ser tan obvios a veces con quienes bancan por interés y no por análisis.

Podríamos culpar a los hinchas por entender que el aguante lo es todo, por ser ciclotímicos que van del amor al odio, por exigirle a los jugadores que les saquen las frustraciones, por creerse que podrían hacer mejor las cosas, por ser todos DTs o por tener esperanza al cuete.

O podríamos ver que por ahí es la sumatoria del todo, que cada uno tiene su responsabilidad y, peor, tiene mayor responsabilidad ahora.

Porque ahora los jugadores que no estén a la altura deberán dar un paso al costado; porque ahora el entrenador (sea el que está u otro) deberá conformar no un cúmulo de buenos jugadores, sino un equipo; porque los dirigentes tendrán que aprovechar esta oportunidad para reformular el fútbol argentino y definir claramente qué queremos y cómo lo vamos a hacer; porque ahora los periodistas deberemos ser honestos en la crítica, sin ser despiadados o interesados; porque los hinchas tenemos que aprender que no siempre se gana, que hay procesos que no son automáticamente exitosos, que no levantar la copa no es sinónimo de fracaso; y porque, sobre todo, de las crisis nace la oportunidad de resurgir para ser mejor.