Opinión En la fila para cruzar la frontera

Una muerte absurda e inaceptable: en la fila para cruzar la frontera

Están los que cargan culpas sobre los que desean cruzar a Chile a pesar de las demoras, pero la cuestión es de fondo y debe cambiar.
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MDZ

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La atención en Los Libertadores es expedita, pero para llegar a las cabinas hay que esperar turno para estacionar, por pedido del SAG chileno. Larguísima espera. Un absurdo.(MDZ)

La atención en Los Libertadores es expedita, pero para llegar a las cabinas hay que esperar turno para estacionar, por pedido del SAG chileno. Larguísima espera. Un absurdo. | MDZ

Una muerte absurda e inaceptable: en la fila para cruzar la frontera(MDZ)

Una muerte absurda e inaceptable: en la fila para cruzar la frontera | MDZ

María Teresa de la Vega Barzola murió mientras cumplía el ritual de miles de mendocinos y argentinos de aguardar el momento en que le permitieran cruzar la frontera entre Argentina y Chile por el complejo Los Libertadores. Un absurdo incomprensible en el siglo XXI, sobre todo después de que dos presidentes, como fueron Ricardo Lagos y Néstor Kirchner, decidieran que se podría pasar "solo con la constatación del DNI". Las estructuras corporativas le ganaron al poder político.

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Todos quienes cruzan de ida o vuelta deberían pensar en ella, pero sobre todo los gobiernos de los dos países. Es una víctima del absurdo que representa la frontera binacional, de dos países que tienen mucho en común, que están integrados humana y comercialmente, pero que en este nivel está sumergido en una dimensión desconocida.

Chile, que en tantos aspectos ha liderado el cambio en Latinoamérica, atrasa, como si fuera a propósito, en cuanto a la administración del paso fronterizo. Hay un esfuerzo de las personas que deben poner la cara para atender a los casi 3 millones de argentinos que el año pasado lograron la "hazaña" de pasar la frontera y llegar a las costas del Pacífico. Pero hay una intransigencia de las autoridades directas que amañan los controles y no disponen de los medios que harían rápido y eficaz el cruce.

Chile atenta contra sí mismo. ¿Sufre un boicot por parte de entes poderosos y corporativos o es el gobierno el que quiere poner un dique de contención al ingreso de argentinos?

Si hablamos de economía, fueron más de 600 millones de dólares los que los argentinos dejaron en el comercio y servicios al turismo en general detrás de la cordillera, por lo que deberían mensurarlo también de esa forma, ya que desde el punto de vista humano no lo hacen.

Una muerte en la fila, que no es la primera que ocurre, es un costo que no debe tolerarse pagar por cumplir con el derecho de libre tránsito entre los países.

Aquí hay un conflicto internacional que resolver. Probablemente, si aquí estuviese instalada la Ciudad de Buenos Aires y no la "lejana" Mendoza, las cosas serían comprendidas de otro modo por parte de nuestro gobierno a la hora de reclamar.

Hacen aparecer la situación como una lucha en solitario de una provincia, cuando se trata de una cuestión de Estado exigir un tráfico fluido entre ambas naciones.