Que venga Uber: el día que el taxista se fue con mis $20

La situación del servicio de taxis en Mendoza claramente tiene deficiencias, las cuales se notan aún más ante la inminente llegada de plataformas de Uber y Cabify. La historia de los $20 y algunos datos comparativos.
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Edu Gajardo

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Que venga Uber: el día que el taxista se fue con mis $20

Que venga Uber: el día que el taxista se fue con mis $20

Que venga Uber: el día que el taxista se fue con mis $20(Alf Ponce / MDZ)

Que venga Uber: el día que el taxista se fue con mis $20 | Alf Ponce / MDZ

Que venga Uber: el día que el taxista se fue con mis $20

Que venga Uber: el día que el taxista se fue con mis $20

Que venga Uber: el día que el taxista se fue con mis $20(Alf Ponce / MDZ)

Que venga Uber: el día que el taxista se fue con mis $20 | Alf Ponce / MDZ

Hace una semana estuvo de visita mi madre por estos lados y después de un par de compras en el Centro tomamos un taxi con destino a Dorrego. Un viaje normal, ni muy corto, ni muy largo. Vi con satisfacción que el vehículo era casi nuevo y estaba en buenas condiciones (no como la mayoría), tanto así que ni pensé que Uber era necesario en Mendoza.

Era un viaje tranquilo, pero cuando llegamos a destino y a la hora de cobrarme el viaje de $80, comenzó el mal rato y volví a la realidad. Pagué con $100 y el taxista no tenía cambio para el vuelto. Me quedó mirando esperando que yo le diera una solución y a cada segundo ponía más cara de molesto. "Andá adentro a ver si tenés cambio", me dijo. Como estaba mi madre y no quería problemas, bajamos y me fijé, pero no tenía. Salí y le recalqué que por estas situaciones, aparte de la seguridad, deberían tener medios de pago electrónicos.

Después de unos minutos a la espera de una solución y sin recibirla, le dije que llevara los $100 y que me trajera el cambio al departamento, a lo que accedió hasta con amabilidad. Sin embargo, el timbre nunca sonó y aún estoy esperando los $20.

En ese momento volvi a pensar lo bueno que será Uber en Mendoza, pero porque este tipo el servicio actual de taxis tiene muchas deficiencias que con voluntad y un poco de preocupación se podrían haber solucionado. Hoy para recibir tarjetas sólo necesitas un celular y un dispositivo que está al alcance de todo tipo de comercios. ¿Por qué no se hace? Porque los propietarios directamente les gusta la fácil y ahora que se les viene competencia ni siquiera apuntan a mejorar, sino a bajar o impedir la llegad de cualquier servicio que pueda hacerles sombra y así poder seguir con el servicio atado con alambre.

¿Hubo intentos de mejorar? Sí, pocos, pero siempre se quedaron a medio camino y nunca terminaron de tener todo el desarrollo que se necesitaba. Hoy si comparamos aplicaciones como Tango Taxi o la de Llámenos, están muy lejos de llegar a entregar el servicio y el alcance que tiene Uber.

De acuerdo a las cifras que entregó el CEO de Uber, Mariano Otero, en Mendoza (sin funcionar aún en la provincia) ya hay 40.000 personas que han utilizado la aplicación -en sus viajes a Chile o Buenos Aires mayoritariamente- para realizar algún viaje y 10.000 personas ya se anotaron para ser conductores. Tango Taxi y Llámenos, de acuerdo a los registros de Google Play, tienen sólo 10.000 descargas cada una, un 75% menos de los que tiene Uber sin tener siquiera un auto circulando por Mendoza.

A la hora de la calificación, Uber con más de 4 millones 800 mil votos, obtiene una calificación de 4.2 de un total de 5 de Google Play. En tanto, Tango Taxi de un total de 316 calificaciones obtiene un 3.6. Según el ultimo comentario registrado, uno de los principales problemas es que los choferes no aceptan los viajes, sean largos o cortos. Llámenos, por su parte, tiene 125 calificaciones y obtiene un promedio de 2.8 sobre 5, con quejas que señalan que es una aplicación confusa para su utilización.

Además, a diferencia de Uber, al usar estas aplicaciones no es posible saber cuánto costará el viaje a realizar y sólo en Tango Taxi funciona el seguimiento a través de GPS del recorrido.

A todo esto se suma que los servicios de radio taxi tampoco son una alternativa del todo confiable para las necesidades actuales de los mendocinos. Muchas veces llamás a las centrales telefónicas te dicen 10 minutos -casi como una respuesta automática- cuando en realidad la espera puede ser mucho mayor en horarios pico (en algunos momentos, hasta te dicen que no hay vehículos en la zona desde la que llamás) y más complicada esperando en la puerta de casa o sin resguardo del frío en pleno invierno. 

Hoy el usuario, considerando las herramientas tecnológicas existentes, necesita precisiones y que los servicios de transporte responsan a sus necesidades, algo que claramente con la disponibilidad y las condiciones actuales, no se cumple. Eso, sin mencionar las condiciones en las que se encuentran los 1.500 taxis que circulan por el Gran Mendoza, que distan mucho de lo que es aceptable para el cobro que realizan. Y que, obviamente, comparados con Uber, también para atrás.

Un punto aparte es la concentración de las chapas o aditamentos, porque a pesar de que la ley permite que una misma persona sólo tenga tres vehículos, y tal como explicó el dueño de un taxi en MDZ Radio, hay quienes pueden llegar a tener 115 taxis a nombre de familiares o "alquilando" la chapa. Esto lleva a que no se pueda prestar la atención adecuada a cada unidad y lleguemos a tener vehículos destruidos sin calefacción o aire acondicionado, y peor aún, con choferes que dejan mucho que desear.

Obviamente estoy generalizando, y los buenos taxistas y dueños cuidadosos también existen, pero se pierden en medio de un sector que claramente no apostó por el futuro y se quedó en el tiempo. Igualmente la llegada de Uber no terminará con los taxis, pero sí -de acuerdo a mi visión- a mejorar el servicio porque seguirán siendo necesarios para los mendocinos. También servirá para que los dueños que tienen verdaderos monopolios en el transporte público terminen de "negrear" a sus trabajadores.