Natalio es el "Bam Bam" Zamorano mendocino

Fue el único que le tuvo que poner el pecho a las balas y nadie salió a bancarlo. No tenía otra opción porque nadie lo obligó a ser funcionario y es parte de lo que tienen que aceptar al sumarse a una gestión. Terminó siendo el "Bam Bam" Zamorano mendocino.

Edu Gajardo

Natalio es el "Bam Bam" Zamorano mendocino

Natalio es el "Bam Bam" Zamorano mendocino

Hay pocas cosas que tengan más impacto en la población en su conjunto que el transporte publico. Vos lo usás, alguien de tu familia lo utiliza, alguien que trabaja con vos lo usa o alguien que trabaja para vos se mueve en él. Una muestra clara es que un paro tiene "éxito" sólo cuando se suman los colectivos y los micros.

Entonces, era más que claro que aunque la preparación fuera perfecta el MendoTran iba a tener impacto. Sin embargo, el impacto fue más duro porque se hizo atado con alambre. Ayer, por ejemplo, me fui a tomar el 353 en calle Patricias (entre Colón y Pedro Molina) para ir a Dorrego y -aunque revisé los mapas y app- el chofer me dijo que la parada en que lo tomé toda la semana en pocos días no corre más y se detendrán 50 metros más adelante. Lo único que esperan es que estén instalados los carteles y así no llevarse las quejas de la gente.

Pero más allá de eso, quiero recordar la columna que hice en noviembre y en la que señalaba que el secretario de Servicios Públicos Natalio Mema, podría ser el "Bam Bam" Zamorano mendocino, haciendo referencia al futbolista chileno que fue rostro del TranSantiago y que terminó llevándose las puteadas de la gente hace más de una década en el vecino país por el mal arranque del sistema (que a pesar de tenía paradas señalizadas con mapas y colectivos pintados, empezó mal).

La cuestión es que hoy Mema es el funcionario más nombrado de 2019, pero para mal. Todas las quejas se las llevó él mientras el resto del equipo de Cornejo estaba de vacaciones. El joven político tuvo que ponerle el pecho a las  balas en soledad con un mínimo salvavidas -tamaño "S"- de Cornejo que habló un poco del tema en una entrevista y desde ahí no tuvo contacto con los medios de comunicación.

Zamorano tenía espalda -por sus logros deportivos- para poder enfrentar el caos y, además, salió a despegarse de los técnicos que hicieron el sistema. El secretario lleva apenas un par de años en el cargo y no tiene una trayectoria político-pública y no tiene espalda como para no sentir el golpe de todo lo que sucedió. Tampoco puede salir a culpar a la empresa que diseño el sistema, porque muchas de las faltas fueron a nivel local y porque en su rol de funcionario sería imperdonable.

Por todo eso se coronó de "Bam Bam" y, mientras tanto, los supuestos pesos pesados ni asomaron la nariz para defender un cambio que es de todo el Gobierno, que con sus pro y sus contras, afecta a toda la gestión de la que son parte y que tienen intenciones de que siga al frente del Ejecutivo. Cornejo recalca que no puede seguir él, pero pide que se elija la gestión y el equipo, el mismo que en este período "se escondió".

No vimos hablar a los que se candidatean. No hay palabras de Kerchner o Suarez, por ejemplo. Tampoco un De Marchi o un Cobos. Este último podría hacerlo -siquiera- por ser uno de los responsables del "kilómetro recorrido", una formula en la que ganan y ganan los empresarios y que aún no ha sido posible cambiar desde su gestión.

Tampoco salieron a poner la cara los empresarios. En ese sentido, me consta el esfuerzo que hicieron mis compañaros en MDZ para que hablaran los verdaderos dueños del negocio, los que sistemáticamente se negaron y se escudaron detrás de la asociación que los reúne. La misma que contrató a un exministro de Jaque, Raúl Mercau, para que diera explicaciones y que pocas respuestas pudo dar.

Resumiendo, Mema como funcionario tiene responsabilidad porque estuvo en la parte final del proceso y tenía que ver cómo se implementaba en las calles, pero también está poniendo la cara por los que no hicieron nada durante años para mejorar el transporte, por los que arrancaron con la idea y con los que decidieron que se pusiera en marcha sin los micros pintados, sin los carteles en las calles y atado con alambra. Claramente no tenía la última palabra y si salió como salió, la decisión vino de más arriba.

No se trata de exculpar, sino de que cada uno se haga cargo de lo que le corresponde. Es que en otros momentos todo el oficialismo era un equipo y acá pareciera que nadie quiere asomar la nariz. Si no me cree, revise todas las notas televisivas a Mema, donde sólo está acompañado por el banner del Gobierno. No hay rostros, no hay otros funcionarios citando a una gran conferencia para respaldar y para hacerse cargo en conjunto.

Quizás tienen la intención de respaldar, pero no han podido llegar porque se demoró el colectivo en el que se trasladaban.

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