Opinión Lo demás es lo de menos

Las 7 cosas que más energía nos quitan

Casi sin darnos cuenta, hay días en que quizás has tenido una carga laboral y exigencia normal, terminas exhausto. Lo que sucede es que hay determinados comportamientos adquiridos, conscientes e inconscientes, que te consumen totalmente la energía.
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Daniel Colombo

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Las 7 cosas que más energía nos quitan

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Las 7 cosas que más energía nos quitan

Las 7 cosas que más energía nos quitan

Los seres humanos somos energía en movimiento, por lo que te invito a hacer tu propia "ecología interna" con sustentabilidad aplicada para optimizar tus recursos.

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Estos son los siete principales, que, si logras reconducirlos, cambiarán por completo el panorama:

1. La queja

Hay personas que se quejan por todo, generalmente sin razón. Es un hábito sumamente nocivo, que no conduce a nada nuevo, ya que no cambia el estatus de las situaciones. Recursos: observa tus pensamientos, y, ni bien está por aparecer una expresión de queja -desde sutil hasta las muy evidentes-, reemplázalo por una expresión constructiva. De esta forma, el patrón de queja irá disminuyendo paulatinamente, hasta desaparecer.

2. Tener visiones negativas permanentes

En un mundo agitado y cambiante, la transformación es constante; esto hace que, si no logras fluir y flexibilizarte ante las situaciones, tendrás miradas catastróficas sobre todo y todos, y agigantarás tu negatividad. ¿Te has dado cuenta que la felicidad no se agiganta en tus pensamientos, y sí tu negatividad? Es un espiral descendente, del que es difícil salir. Recursos: utiliza la actitud neutral, que está situada justo al medio entre lo positivo y negativo; te permite observar las cosas en perspectiva, sin participar ni responder rápidamente. Toma tiempo para reflexionar antes de que salgan tus peores expresiones.

3. Ser desorganizado

Lo que manifestamos afuera es tal cual como te sientes por dentro. De este modo, si tu vida es un caos en cuanto a la organización básica, desde tu hogar hasta el espacio de trabajo, tus relaciones, agenda y situaciones cotidianas, eso será exactamente lo que replicarás con mayor énfasis en tu energía vital. Tu cerebro estará permanentemente sin saber qué hacer. Recursos: ordénate paso a paso. Empieza por lo más sencillo y a tu alcance, y sigue por las cosas más complejas. Por ejemplo, llevar una agenda diaria es fácil; también puedes utilizar un sinfín de herramientas tecnológicas. Limpia tu hogar y recicla lo que ya no utilices: obséquialo, haz un acto solidario. Despeja tu energía estancada, y verás como muy pronto el orden será incorporado naturalmente a tu vida.

4. Ser opinólogo y discutidor permanente

Los seres humanos tenemos la posibilidad de expresar las opiniones, y esto es muy saludable. Sin embargo, estar en pie de guerra todo el día, haciendo observaciones sobre los demás (y muy pocas veces sobre nosotros), te consume energía. Recursos: enfócate en ti; expresa todo lo que quieras, apoderándote de la comunicación ("En mi parecer...", "Desde mi perspectiva...", "Como un aporte..."). Esta es una buena forma de seguir participando, aunque no necesariamente en todo lo que te desagrada del mundo y de los demás. "Empieza por limpiar tu casa, y luego sigue con el mundo", dice el refrán.

5. Vivir preocupado sin motivo aparente

La rigidez y estrechez de pensamiento lleva a una inflexibilidad no conducente a tu felicidad. ¿Te gusta vivir así? ¿Te adelantas a los acontecimientos y los pre-calificas siempre como negativos y catastróficos? ¿Imaginas toda serie de desgracias? Recursos: Detente y reflexiona. No sabrás el resultado de las cosas hasta que tengas la experiencia. Céntrate en tu presente y afronta paso a paso lo que se presenta.

6. Procrastinar

El hecho de postergar las cosas te da una aparente sensación de calma y control. Sin embargo, nada hay más errado en el mundo: lo único que consigues es dejar un círculo de energía abierto en tu cerebro, que, hasta que no se complete, estará dándote vueltas como un mosquito molesto. Recursos: abre y cierra cada círculo. Cumple tu palabra. Haz listas y prioridades. Establece al menos las tres cosas impostergables, y el resto pasarán a un segundo plano. De esta forma enfocarás tu energía en lo fundamental que debe realizarse, y no tendrás tanta energía dispersa incompleta dando vueltas dentro.

7. No poner límites

El adverbio más poderoso que existe en la lengua humana es "Sí". Le sigue el "No", que te ayudará a fijar el umbral más allá del que no se puede pasar. Si estás enredado en muchas situaciones porque tienes un "Sí fácil", empieza a practicar con el "No" para fijar límites a situaciones, personas, conversaciones, respuestas rápidas y relaciones. Recursos: practica lo suficiente, hasta no sentir culpa por decirlo e incorporarlo. Te ayudará a estar más libre y con menos ataduras emocionales, que, de tan invisibles, se han convertido en tus carceleros inconscientes.

Daniel Colombo, motivador y Master Coach Internacional especializado en CEO, alta gerencia y profesionales; conferencista internacional; autor de 21 libros y comunicador profesional.