La rebelión de los machistas o solo idiotas útiles

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Carolina Jacky

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La rebelión de los machistas o solo idiotas útiles

La rebelión de los machistas o solo idiotas útiles

La rebelión de los machistas o solo idiotas útiles

La rebelión de los machistas o solo idiotas útiles

Desde que se dieron los datos de femicidios en el país, de la cantidad de casos de violencia de género que ingresan en la Justicia, ante una nueva marcha por #NiUnaMenos, y finalmente, acá en Mendoza, con la huelga de hambre organizada por presos imputados por causas de violencia de género, parece que se dio inicio a una contramarcha.

Así fue como aparecieron algunas voces indicando de que el 50% de las denuncias eran falsas, que muchos de los que estaban detenidos o presos lo eran por falsas denuncias. 

Hicieron punta en esto algunos abogados del foro local, los que en forma irresponsable dieron estadísticas que deberían probar, indicando aquel porcentaje y en algunos casos opinando en derecho, demostrando un desconocimiento total sobre esta nueva materia, "la violencia de género".

Lo llamativo es como uno de ellos se encuentra patrocinando una causa donde las pruebas de los informes psicológicos demuestran la existencia de una falsa denuncia, y en la que ya la defensa del imputado ha pedido el sobreseimiento y se espera el acompañamiento del Fiscal a cargo para que sea remitido al Juez a fin de que se haga efectivo ese sobreseimiento.

Siendo esta una causa que tuvo trascendencia pública, bueno sería que este profesional, ante la evidencia, actúe en consecuencia, y no encabece una cruzada pregonando falsas denuncias.

Cualquiera puede equivocarse o verse engañado por una clienta, pero cuando se tiene el conocimiento o la íntima convicción de la verdad, tratándose de tema tan delicado, se debe actuar con ética y apartarse en caso de que la clienta insista en seguir un camino que no es el correcto.

Con algunas notas periodísticas brindadas por algunos profesionales del derecho, más la fuerte publicidad dada a la huelga de hambre de los presos por causas relacionadas a la violencia de género, varios medios se hicieron eco de esta campaña machista.

Ya sea por ser así el pensamiento del periodista de turno o por ser la bajada de línea, no hay dudas que instalaron en la sociedad un discurso pro violento.

Algunas editoriales de medios acompañaron esta campaña, apoyando esta rebelión de machistas, o por solo ser idiotas útiles, entendiendo por ello a quienes son poco inteligentes o porque molestan a alguien con lo que hacen o con lo que dicen.

Lo que sorprende es como se opina sobre el derecho cuando no se es profesional del derecho, o cuando nada se ha estudiado ni capacitado en una temática tan compleja como el de la violencia de género.

Así es como algunos dirán que eso es parte de la libertad de prensa, y hablaran de que todos somos iguales ante la ley o que existe un principio de inocencia, y nos hablan de la Constitución Nacional y sino de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica).

Aunque pueda ser tedioso explicar cuan equivocados están estos opinologos, es importante que aprendan, o que cambien de asesores jurídicos o, de seguir siendo "pro violentos" todos puedan saber que ya no son idiotas útiles, sino simplemente machistas.

La Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual consagró un nuevo paradigma que concibe la comunicación como un derecho humano fundamental para el ejercicio de la ciudadanía. Para ello se invita a que los medios de comunicación y sus trabajadores repiensen su práctica profesional desde un enfoque con perspectiva de género.

Así es como en su art. 71 nos dice: "Quienes produzcan, distribuyan, emitan o de cualquier forma obtengan beneficios por la transmisión de programas y/o publicidad velarán por el cumplimiento de lo dispuesto por las leyes 23.344, sobre publicidad de tabacos, 24.788 -Ley Nacional de lucha contra el Alcoholismo-, 25.280, por la que se aprueba la Convención Interamericana para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las personas con discapacidad, 25.926, sobre pautas para la difusión de temas vinculados con la salud, 26.485 -Ley de protección integral para prevenir, sancionar, y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales- y 26.061, sobre protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes así como de sus normas complementarias y/o modificatorias y de las normas que se dicten para la protección de la salud y de protección ante conductas discriminatorias".

Qué lejos están de cumplir con la ley 26.485, que en relación a los medios nos dice en su artículo 6º: "Modalidades. A los efectos de esta ley se entiende por modalidades las formas en que se manifiestan los distintos tipos de violencia contra las mujeres en los diferentes ámbitos, quedando especialmente comprendidas las siguientes: ... f) Violencia mediática contra las mujeres: aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o construya patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres." Y el Decreto Reglamentario sobre este inciso nos dice: "f). - Conforme las atribuciones conferidas por el artículo 9º incisos b) y r) de la Ley N.º 26.485, el CONSEJO NACIONAL DE LAS MUJERES dispondrá coordinadamente con las áreas del ámbito nacional y de las jurisdicciones locales que correspondan, las acciones necesarias para prevenir, sancionar y erradicar la difusión de mensajes o imágenes que: 1) Inciten a la violencia, el odio o la discriminación contra las mujeres. 2) Tiendan a perpetuar patrones sexistas de dominación masculina o alienten la exhibición de hechos aberrantes como la intimidación, el acoso y la violación. 3) Estimulen o fomenten la explotación sexual de las mujeres. 4) Contengan prácticas injuriosas, difamatorias, discriminatorias o humillantes a través de expresiones, juegos, competencias o avisos publicitarios. A los efectos de la presente reglamentación se entiende por medios masivos de comunicación todos aquellos medios de difusión, gráficos y audiovisuales, de acceso y alcance público."

La Ley de Violencia de Género en su artículo 11, punto 8, en relación a las políticas públicas y referido a los medios nos dice: "Secretaría de Medios de Comunicación de la Nación: a) Impulsar desde el Sistema Nacional de Medios la difusión de mensajes y campañas permanentes de sensibilización y concientización dirigida a la población en general y en particular a las mujeres sobre el derecho de las mismas a vivir una vida libre de violencias; b) Promover en los medios masivos de comunicación el respeto por los derechos humanos de las mujeres y el tratamiento de la violencia desde la perspectiva de género; c) Brindar capacitación a profesionales de los medios masivos de comunicación en violencia contra las mujeres; d) Alentar la eliminación del sexismo en la información; d).- En los términos de la presente reglamentación se entenderá por "sexismo" toda expresión, oral, escrita, gráfica o audiovisual, que naturalice las diferencias construidas social e históricamente entre los sexos, justificando situaciones de desventaja y discriminación de las mujeres, fundadas en su condición biológica. e) Promover, como un tema de responsabilidad social empresaria, la difusión de campañas publicitarias para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres."

En estos días hemos visto como varios han incumplido la ley mientras se presentaban como defensores de la misma. Tal irresponsabilidad está contemplada en la ley y sería motivo de sanción y reparación.

Para quienes se quedaron con la Constitución del 53 y no se dieron cuenta de la reforma del 94, hay que avisarles que desde ese año los Tratados y Convenciones Internacionales se incorporaron a nuestra Constitución, formando parte de ella.

La irrupción de estos tratados provoca toda una revolución en el derecho aplicable hasta esos días, y de lo cual, al leer o escuchar a algunos opinologos, se advierte que desconocen de lo que se está hablando.

Hoy las Convenciones Internacionales forman parte de nuestra Constitución, por lo que al tener rango constitucional se encuentran por sobre todo nuestro derecho. Inmediatamente debajo de ellas están las leyes nacionales de orden público, como la Ley de Violencia de Género.

Por debajo de estas normas están las demás leyes, códigos, decretos, leyes provinciales, Acordadas de la Corte, ordenanzas...

Este el trazo grueso, bien grueso, pero que parece que muchos olvidan o directamente no saben, y como vulgarmente se dice, "tocan de oído".
Contando que debemos respeto a la ley, y que todos debemos cumplirla, si no estamos de acuerdo con ella nos queda platear su inconstitucionalidad o pedir a los representantes que la deroguen o modifiquen. 

Nada de esto hacen los opinólogos, si no, como dueños de la verdad, denostan de la aplicación de la Ley 26.485 y con CERO perspectivas de género comienzan a arengar con temas como la falsa denuncia o que se está exagerando sobre la violencia de género y por supuesto... que con todo esto se está creando una desigualdad ante la ley.

Como el Pacto de San José de Costa Rica es anterior a las Convenciones Internacionales de protección a la mujer, las normas de estas últimas provocan a los enrolados en el garantismo. Cuando se les explica que deben aplicar el artículo 4to de la CEDAW que en su punto 1, nos dice: "La adopción por los Estados partes de medidas especiales de carácter temporal encaminadas a acelerar la igualdad de facto entre el hombre y la mujer no se considerará discriminación en la forma definida en la presente convención, pero de ningún modo entrañará, como consecuencia, el mantenimiento de normas desiguales o separadas, estas medidas cesarán cuando se hayan alcanzado los objetivos de igualdad de oportunidad y trato.", no saben que contestar, y si son intelectualmente honestos reconocen su desconocimiento y su error.

Creo que a buen entendedor pocas palabras. Los Estados Firmantes de esta Convención, como nuestro Congreso Nacional han convalidado este principio y ante la cruel realidad que enfrentan las mujeres, niñas, niños y adolescentes, una serie de normas vienen a crear un entramado para protección de este sector de la sociedad.
Para poder producir el cambio cultural que se pretende, y que como se ve no todos entienden, se cree que la forma es justamente inclinar la balanza de los derechos y de las garantías, y es allí donde ciertos principios del derecho que se consideraban inmutables hoy mutan frente a esta realidad.

Muchos todavía preguntaran de que realidad se está hablando, y se les debe decir de la realidad de que hay más mujeres abusadas o violadas por hombres, que al revés; o que hoy hay más mujeres muertas a mano de los hombres que al revés; o que hay más niños y niñas abusados por hombres que al revés. Las estadísticas y los hechos nos demuestran que la parte más débil en todo esto son las mujeres y los niños, y a ellos va destinado este cambio.

En un apretado resumen se ha intentado hacer conocer el derecho vigente, mucho más hay en estos Tratados y en la Ley, que muchos pretenden desconocer.
La resistencia a este cambio cultural y a estas nuevas normas solo logrará que las cárceles se llenen de violentos que arengados por idiotas útiles creen que pueden seguir siendo los dueños de la vida o el honor de mujeres y menores.
Es hora de despertar y no dejarse engañar, y entender que para hacer bien las cosas hay que estudiar y capacitarse.