La "ley de lemas" que puede salvar al PJ y por qué Cornejo sería candidato

Aunque digan que buscan la unidad, al PJ local le conviene tener varios candidatos a presidente para sumar. El oficialismo quiere evitar esa "ley de lemas" con el desdoblamiento electoral. Creen que Cornejo será candidato en octubre para acompañar a Cambiemos.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

La "ley de lemas" que puede salvar al PJ y por qué Cornejo sería candidato

El año electoral estará cargado de paradojas en Mendoza. El PJ, principal partido de la oposición, pregona “la unidad” puertas adentro y la búsqueda de un candidato de consenso. Sin embargo les conviene y realmente desean todo lo contrario: que haya más de un candidato peronista a la presidencia y permitir así el efecto “ley de lemas”, quizá una de las pocas esperanzas de retornar al poder en la provincia.

Otra paradoja la vive el oficialismo. Alfredo Cornejo no puede ser reelecto, sin embargo es probable que sea “candidato” dos veces: en las elecciones provinciales desdobladas, como un postulante fantasma al que votan en el cuerpo de otro. Y en octubre, acompañando la boleta de Mauricio Macri como candidato a Diputado Nacional. No sería un candidato testimonial, pero sí de mala gana. Cornejo busca más un destino ejecutivo que uno legislativo y, como ocurrió en 2005, si se concreta su postulación, podría tener un paso fugaz por la Cámara de Diputados.

El retorno a la "ley de lemas" menduca

Aunque todos los enfoques de los  análisis se los llevan el impacto de la economía en las elecciones y la conveniencia o no para el oficialismo de ir junto con la Nación en las elecciones, hay otro dato que quizá es más importante: cómo se resolverá la tensión interna en el PJ nacional. Si el kirchnerismo, el peronismo federal y las otras facciones internas confluirán en un solo candidato o si habrá más de una opción electoral peronista en octubre.

Aunque testimonialmente en Mendoza hablen de buscar la unidad, en realidad no les conviene. O, mejor dicho, la mejor combinación electoral que pueden tener es similar a lo que ocurrió en las últimas elecciones. Esto es, tener en Mendoza una lista única que incluya a Unidad Ciudadana y apostar a la diversidad de candidatos nacionales para que funcione como una especie de ley de lemas. Así, un mismo candidato a Gobernador podría ir en las boletas de varios candidatos a presidente sin necesidad de tener que concentrarse en uno. Si hay peronistas que no quieren votar a Cristina; tendrían una opción. Lo mismo para los kirchneristas.

No sería la primera vez que ocurre, pues ya hubo elecciones en las que gracias a la diversidad de listas en las que iba algún candidato, terminó imponiéndose.

Una de las máximas que llevó a Cornejo al gobierno fue la concentración de votos de su lado para evitar la dispersión. Lo mismo busca ahora el PJ en lo local, pero con posibilidad de ser parte de un menú más amplio nacional.

En el Gobierno es uno de los datos que más presente tienen a la hora de analizar si conviene o no desdoblar. Y la respuesta es obvia: para qué darle una herramienta que pondría en riesgo el resultado electoral. Por eso el plan primavera es la principal opción y por primera vez hará uso de la nueva ley electoral y no cambiará la fecha de elecciones para adherir con la nacional. Si se cumple el plan A de Cornejo, el Gobernador será elegido el 29 de septiembre.

Con esa idea el Gobernador calló la ansiedad de los intendentes. Y eso se refleja en los curiosos decretos firmados por el intendente de San Carlos para desdoblar y que serán oficiales mañana. Jorge Difonso desdobló y convocó a elecciones para abril y el 1 de septiembre. Pero además firmó el Decreto 132 que le rinde fidelidad a Cornejo y aclara que si la Provincia vota separado con la Nación, él se suma. “en forma complementaria a lo dispuesto en los decretos N° 130/2019 y 131/2019 se establece que las convocatorias a elecciones realizadas en dichas resoluciones se efectuaran con lacondición de que la Provincia de Mendoza convoque a elecciones a Gobernador y Vicegobernador de laProvincia, en forma conjunta con las elecciones a Presidente y Vicepresidente de la República Argentina”, determinó Difonso, que quiere quedar bien con “Dios y el Diablo”:

Cornejo, el candidato

La tensión que eso generaría con la Nación es relativa, al menos según aseguran. Y allí el Gobernador tendría un gesto: ser candidato a diputado nacional e ir en la boleta con Macri. Por ahora miden la necesidad de que Cornejo esté o no en la boleta. Ha sido una costumbre radical que los gobernadores acompañen en las elecciones en las que se busca su sucesor. Roberto Iglesias fue candidato a Diputado Nacional, con algo de mal genio. Y Julio Cobos fue candidato a vicepresidente tras dejar la gobernación, aunque como aventura personal y no colectiva. De hecho él también fue el candidato del peronismo.

Cornejo no se siente cómodo como legislador. Fue senador provincial, pero no se destacó en ese rol. En 2005 fue candidato a diputado nacional y duró poco porque volvió al ministerio de Seguridad. Si se cumple la idea de que vaya al Congreso, no será un candidato testimonial, pero algo parecido. De hecho hay quienes especulan con que su destino podría ser el potencial Gobierno de Cambiemos, si se cumple la idea de que sea una gestión de coalición y no como ahora, con un gobierno central que solo consulta, pero decide en la mesa chica de mantel amarillo.  Si se cumple, el Gobernador tendrá un año electoral agotador. Primero sería un candidato fantasma que le intentará trasmitir su "legado" a quien intente sucederlo. Y luego sí estaría en la boleta.

En el oficialismo hay un delicado equilibrio que solo se logra con Cornejo como ejecutor. Es el que logra amalgamar una heterogénea alianza y también unido al radicalismo, a pesar de las diferencias. Por convencimiento o por temor, Cornejo aplaca por ahora las internas que amenazan con surgir. Solo eso mantiene cierta cordialidad y garantía de buscar una continuidad. Allí está implícito también el reconocimiento a la construcción de poder que hizo Cornejo para llegar al cargo y que también le garantiza continuidad en el poder fuera del Gobierno.

Es que ninguno de los precandidatos oficialistas tiene un equipo de Gobierno propio que pueda prescindir del “cornejismo”. Una buena parte de los 300 funcionarios que acompañan a Cornejo tienen medio boleto de continuidad ganado, salvo que haya una ruptura grande o, peor, que en caso de mantener la gestión ocurra como con Cobos e Iglesias, que se pelearon a mitad de camino y hubo purgas en medio de la gestión.

Claro que el panorama electoral local tiene un grado de relatividad similar a la previsibilidad Argentina. Falta algo más de un mes para entrar en etapa de definiciones y, al ritmo vernáculo, es una eternidad.

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