La "Gran Solá" o "Haciéndose el boludo" (primera parte)

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Pablo Livio Cazabán

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La "Gran Solá" o "Haciéndose el boludo" (primera parte)(Pachy Reynoso/MDZ)

La "Gran Solá" o "Haciéndose el boludo" (primera parte) | Pachy Reynoso/MDZ

La "Gran Solá" o "Haciéndose el boludo" (primera parte)(Pachy Reynoso/MDZ)

La "Gran Solá" o "Haciéndose el boludo" (primera parte) | Pachy Reynoso/MDZ

 El reconocido político Felipe Solá hace algunos años selló una frase que marca como debe hacerse para mantenerse en el poder por muchos años; es así, que en el marco de una entrevista, en su tono de porteño-bonaerense piola y cajetilla, aseguro que "HAY QUE HACERSE EL BOLUDO" para lograr ese fin.

En Mendoza, la "Gran Solá" ha cundido como reguero de pólvora, y es tal vez, el gran secreto de una dirigencia política que se repite hasta el hartazgo desde al menos hace 20 años.

El poder político pasa de mano en mano entre un amigos, familias o grupos que tienen comportamientos facciosos - son verdaderas bandas -, pero en todos los casos se mantienen en poder practicando la "Gran Solá" o "Haciéndose los boludos".

En dos departamentos del Gran Mendoza ( Las Heras y Guaymallén) se presentan dos muestras perfectas de estos comportamientos, sin que se deba excluir a ninguno de los 16 departamentos restantes ; en ambos, el poder ha sido cooptado, a lo largo de dos décadas, por "cooperativas" o "bandas" constituidas por representantes de los tres tradicionales partidos políticos ( UCR, PJ y PD).

En el departamento más norteño de los mencionados, el caso se complejiza por la existencia de sospechas de infiltración del narcotráfico, lo cual le imprime un carácter especial.

1.- Guaymallén - La "Cooperativa eterna"

Desde el año 1997, en el que ningún partido tenía la mayoría legislativa comunal, en Guaymallén se creó, a partir de una serie de personajes que tenían pocos pelos pero muchas mañas, un sistema perverso e ilegal de administrar y gobernar el departamento.

El departamento presentaba en ese entonces un paridad notable entre los tres partidos mencionados ( UCR, PJ y PD), que obligaba a mantener acuerdos políticos en forma permanente.

Lo cierto es que transformaron los acuerdos políticos en acuerdos económicos, siendo siempre los fondos económicos de carácter público y de obtención ilegal por medio de designación de centenares de "noquis", donde se financiaban las facciones.

Apropiándose de millones de pesos, el "Presidente de la Cooperativa", lograba la "gobernabilidad" que le negaban los votos populares, comprando o alquilando voluntades políticas.

Lo notable es que, sin importar que el partido gobernante cambie, la práctica se mantiene sin cambios.

Así es como existen una serie de "personajes" que representan a cada uno de los partidos, y que se han mantenido durante estos años manejando los hilos del poder comunal por medio de esta "cooperativa ilícita" que todos conocen pero que nadie denuncia.

2.- Cambiar todo para que nada cambie

Recientemente se iniciaron una serie de causas penales donde se investigan algunos hechos de corrupción en el departamento que nos ocupa.

Pero lo cierto, es que esas causas son la cabal muestra de un juego perverso donde se aparenta cambiar todo para que nada cambie.

Así es como se ha elegido un chivo expiatorio - que en realidad es un Lobo - para que parezca que esta práctica ha terminado, pero en realidad nada se ha hecho para terminar con la práctica, y mucho menos se hace algo para investigarla seriamente desde el propio poder político.

En este sentido, podemos advertir que en esas causas las actuales autoridades municipales se han constituido en querellantes, pero paradójicamente tienen una actitud pasiva en la investigación; y es lógico que eso ocurra, toda vez que le conviene hacer la "Gran Solá", es decir "hacerse los boludos".

La actitud pasiva es obvia, ya que las actuales autoridades son parte del mismo partido y grupo que gobernó durante los años 2003-2007, y en los cuales la "cooperativa" funcionó a pleno.

Es más, parte del actual gabinete comunal y funcionarios provinciales provienen de esas épocas.

Tal vez una serie de ejemplos valgan de muestra de lo que decimos:

1.- Un concejal del Partido Demócrata llegó a tener 75 "colaboradores" designados, y luego de ser elegido diputado provincial se los llevó a la Cámara de Diputados. Muchos de esos "colaboradores" eran provenientes de los tres partidos políticos integrantes de la "cooperativa" ( UCR, PJ y PD). Vale mencionar que ese partido era minoritario.

2.- Una concejal de la UCR - actual Presidente del Concejo Deliberante -, designó desde un primer momento 20 "colaboradores", siendo que era recién electa y para entonces de la "oposición".

3.- La asistencia al lugar de trabajo de los cientos de colaboradores de los Concejales de todos los partidos era controlado por los propios ediles, eludiendo el control de la oficina de recursos humanos, y sin poder precisar tareas efectivas.

3.- Los efectos de la "cooperativa"

Más allá de lo perverso de la práctica política que ha reinado en Guaymallén durante veinte años, es necesario determinar el costo que significa para todos la "cooperativa".

Si tomamos que la existencia de la "cooperativa" permite "agilizar" los trámites de excepción que tramitan en el Concejo Deliberante ( loteos, comercios, industrias, etc.) podemos colegir que hay un sinnúmero de negocios que han logrado su aprobación de funcionamiento por medio de un sistema alejado de la legalidad, generando graves trastornos para los vecinos ( modificación de la trama urbana, avance sobre tierras productivas, generando impacto ambiental, etc)

A ello hay que agregar que la "cooperativa" se apropió de cientos de millones de pesos solo en la designación de "ñoquis".

Y el efecto más notable, y a veces menos ponderado, es que se ha violado la voluntad popular por años, mediante acuerdos oscuros de un pequeño grupo de "dirigentes" políticos.

4.- La "Gran Solá" de los ciudadanos

Si una enseñanza debe dejarnos la existencia de la "cooperativa" es que los ciudadanos por años también han hecho la "Gran Solá".

Los habitantes de Guaymallén en cierta medida se "han hecho los boludos" en relación a esta práctica ilegal de la dirigencia política departamental y provincial.

Pero claramente son los propios ciudadanos los que deben tomar un rol activo para cambiar la historia.

Para ello, es imprescindible que al momento de elegir sus representantes exijan explicaciones acerca de que hicieron cada uno de los actuales dirigentes durante estos 20 años en relación a la "cooperativa" que asoló al departamento.

Sería una buena medida por parte de los ciudadanos negarle el voto a las estructuras políticas que formaron parte de estos 20 años de democracia en Guaymallén.