Inmerecido aumento a los legisladores

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Santos Isgró

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Inmerecido aumento a los legisladores

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Inmerecido aumento a los legisladores

 Los legisladores pretenden justificar su aumento, en base a lo conseguido en paritarias por los empleados legislativos.

Ignoro cuántos empleados tiene el Congreso, y cuántos de ellos realmente trabajan.Recuerdo que cuando le ofrecieron al Sr. Carlos Reuteman la candidatura a presidente, su respuesta fue clara y concisa: "Acepto, si antes le pasan el lampazo al Congreso, si un día se le ocurre a todos los empleados de distintas categorías y a todos los legisladores presentarse en su supuesto de trabajo, no habría espacio para todos".

De hecho no aceptó la propuesta.

A los Legisladores se le escapan varios "detallitos" que perjudican en forma directa al pueblo que trabaja, y más aún a los desempleados.

: Influye de manera dispar un aumento de un porcentaje determinado sobre un sueldo de $ 13.000.-, que sobre uno de $ 120.000.

Resultado: cada día se agranda más la brecha que separa a los que tienen la obligación de trabajar todos los días, para no perder el empleo, de los que cobrando mucho más, trabajan cuando quieren sin obligación de cumplir horario.

Si nos referimos a la pobreza extrema, la brecha es imposible de medir.

2º: Por la difícil situación social, económica y de inseguridad que está transitando el País, debería llamarse a un plebiscito popular, para que sea el pueblo quien decida si su empleados en los distintos niveles merecen un aumento de sueldo, una quita o el despido.

Sabiendo que el país esta avanzando como el cangrejo, y la pobreza aumenta día a día, ningún funcionario aceptaría una consulta popular.

Me adelanto a una o varias opiniones que pueden argumentar con justa razón algunos lectores. No se justifica la intervención popular, por cuanto en su momento elegimos a nuestros representes ante el Congreso y Legislaturas provinciales.

Con algunas excepciones, nuestros representantes nos han fallado.

En su momento. como lo hicieron todos los candidatos, usaron la pobreza, anunciando con bombos y platillos que decrecería rápidamente.

No solamente no decreció, sino que va en continuo aumento.

Así las cosas , si los legisladores se aumentan el sueldo (ya no hablemos de dieta) , esgrimiendo una o más razones, queda sentado que se cagan en los pobres.

Algunos candidatos, veían la salida con el ingreso de capitales extranjeros, que generaran mano de obra para reemplazar la mayoría de los subsidios.

Eso no ocurrió, porque los probables inversores postergaron las inversiones , por temor a las huelgas y piquetes.

Las grandes inversiones se alejan cada vez más, porque el gobierno no ha logrado un mediano entendimiento con las centrales obreras.

Mas grave aún, es ver que a pesar del tiempo transcurrido, no se ha logrado armar una pirámide de mando que funcione coordinadamente con todos los ministerios.

Eso también aleja a los posibles inversores.

Como si la cada vez más difícil situación del pueblo fuera un secreto, se anuncian nuevos aumentos sobre servicios imprescindibles.

Tal vez ha llegado la hora de cambiar y acortar los discursos.

El 50% de los discursos formales o no,se dedica a recordar por enésima vez la mala actuación del gobierno saliente, y el resto en renovar promesas.

Esta política, no ha dado resultados.

Personalmente opino que habría que producir un cambio de raíz.

Dejar en mano de la justicia el análisis de lo bueno o malo del gobierno saliente, y dedicarse de lleno a trabajar para cambiar la imagen del país desde adentro para afuera.

Si no se puede evitar el compromiso con amigos y parientes que no son útiles en ninguna parte, es más sano para el país que se queden en su casa, y nombrar en cada puesto gente capaz y con conocimiento de las tareas a desempeñar. Pongo el acento en los asesores de confianza del presidente, que deben tener suficiente muñeca política, para evitar que firme decretos que a los pocos días lo obligan hacer marcha atrás.

Son detalles que no se ven bien dentro del país, y peor aún en el exterior.

Por último, hago un pedido personal: no hablen más de la pobreza, y que cada funcionario done $ 200 por mes. La idea no es lograr pobreza cero, sino que vaya retrocediendo de a poco.

Evitar intermediarios, incluso sacerdotes y monjas.

Jamás he entendido que nuestro país, que dispone de incalculables riquezas subterráneas y de superficie, tenga que bajarse los pantalones ante otros que no poseen ni la cuarta parte , para que nos otorguen prestamos para ir tirando, y que nunca terminamos de pagarlos.


Santos Isgro DNI 6.898.411.-