Opinión las mediciones de inflación

Inflación: cómo enchastrar algo bien hecho

Para moderar el impacto de la inflación en Mendoza, el gobierno modificó algunas pautas de difusión de los números de la DEIE. Quieren dar la sensación de que las cosas están bien, pero el efecto podría ser el contrario.
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Marcelo Arce

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Inflación: cómo enchastrar algo bien hecho(Alf Ponce / MDZ)

Inflación: cómo enchastrar algo bien hecho | Alf Ponce / MDZ

Inflación: cómo enchastrar algo bien hecho(Alf Ponce / MDZ)

Inflación: cómo enchastrar algo bien hecho | Alf Ponce / MDZ

Inflación: cómo enchastrar algo bien hecho(Alf Ponce / MDZ)

Inflación: cómo enchastrar algo bien hecho | Alf Ponce / MDZ

Facundo Biffi, director de la DEIE(Alf Ponce / MDZ)

Facundo Biffi, director de la DEIE | Alf Ponce / MDZ

En las últimas dos mediciones de inflación de Mendoza, quizás en su intención de generar un clima distinto al que le marcan los números, el gobierno de Alfredo Cornejo está enchastrando su propia obra.

Por su puesto que las mediciones de la variación de precios que se hace mes a mes es absolutamente distinta a la que se hacía hasta mayo de 2016, de hecho la inflación en la provincia dejó de medirse en 2008.

Pero en los resultados de enero y, los que se conocieron hoy de febrero (2,6%), algo cambió en las formas.

Lo primero fue que se dejó de respetar que las mediciones se daban a conocer un día antes de que se publicaran las cifras de inflación del Indec a nivel nacional.

La Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) demoró la difusión de los números el mes pasado lo más que pudo y, luego de una fuerte presión de los medios, emitió un comunicado para luego cambiar también otra metodología: que las cifras no se explicaban. Eran lo que eran.

Este mes también. El Indec dará a conocer esta tarde (miércoles) sus cifras y recién hoy la DEIE comunicó las suyas.

No hay una regla establecida para la publicación de la inflación que mide la DEIE. De hecho, la decisión de sacar esos números un día antes que el gobierno nacional fue una decisión política de Alfredo Cornejo.

El motivo de hacerlo así fue que cuando Mendoza estaba a punto de publicar su primera medición (la inflación de mayo de 2016), el número fue significativamente alto (5,09%) y eso generó algunos llamados desde Buenos Aires para cambiar la metodología.

Para evitar la presión y la comparación con las mediciones nacionales, se adoptó la medida de anticiparse. Así ocurrió hasta febrero de este año.

Asimismo Cornejo definió en aquella ocasión otra cosa: que los números no se explicaban más. De hecho durante casi dos años, la DEIE se remitió a un comunicado para informar cuáles habían sido aquí los motivos de los movimientos de precios.

Algo cambió. Y para mal. Los números son lo que son y la inflación es la que es.
Un viejo apotegma reza que lo peor de la estupidez, es la explicación de la estupidez.

Y en esos carrilles se movió el gobierno. No solo rompió con la seriedad que implica que las mediciones oficiales se publican con día y hora establecida (de hecho el INDEC en la actualidad fija día y hora para subir el dato a internet), sino que además, rompiendo otra norma propia, sale a explicar los números.

Y con algunos argumentos insólitos: que hay que leer la inflación núcleo. No la cifra final.

Sobre el 3,7% del mes pasado, Biffi habló después de mucho tiempo y dijo lo siguiente: "Si desglosamos el comportamiento que ha tenido el IPC, es muy auspicioso en términos generales para la economía de Mendoza que la inflación núcleo se centre entre un 1 y 1,2%".

"Van a pasar de largo, la inflación que hay que ver es la núcleo", es la frase del ministro de Producción, Martín Kerchner, quien de manera oficiosa hoy se sube al mismo latiguillo que, en forma pública, expresa el jefe de la DEIE, Facundo Biffi.

La inflación núcleo (core inflation) es aquella que mide los índices de precios al consumidor sin tener en cuenta aquellos productos y servicios cuyos valores dependen de la estacionalización. Para usar un ejemplo: no toma en cuenta , cuando sucede, el precio del valor del tomate.

Este índice se publica y permite conocer la tendencia de los precios a mediano plazo y es utilizado como una herramienta más al momento de implementar políticas monetarias. El que mira la inflación núcleo es el presidente del Banco Central, por caso, para tomar decisiones como las que tomó este lunes de mantener las tasas sin cambios y no relajar la política monetaria hasta que se vean señales de desinflación en línea con su meta.

El que se desvela por la inflación núcleo es Federico Sturzenegger. No debería desvelar a Kerchner que, desde la provincia, no tiene ninguna injerencia. Y mucho menos al resto de la economía mendocina a la hora de enterarse cual fue la inflación real.

¿Por que están haciendo esto? No se sabe. Y más aún cuando la inflación local termina siempre acercándose en las mediciones anuales a lo que marca la nacional.

Una explicación puede ser que, más allá de los valores altos de inflación, el gobierno quiere generar un clima para inversores de que en la provincia las cosas están bien. Haciendo lo que hacen, el efecto podría terminar siendo el contrario.