¡Fallaste, vos no cumpliste tu parte del trato Mauricio!

Se va el 2018 y es momento de pasar la cuenta a los que fallaron este año. Claramente los ciudadanos hicieron su parte y los que fallaron fueron otros. El problema es que quieren seguir exprimiendo a los mismos de siempre y no damos más.
 

Edu Gajardo

¡Fallaste, vos no cumpliste tu parte del trato Mauricio!

¡Fallaste, vos no cumpliste tu parte del trato Mauricio!

Se va un 2018 para el olvido. No creo que haya nada que extrañar a nivel general en lo social y lo económico en el año en el que se suponía que comenzaríamos a dejar atrás la pesadilla de la inflación. Sin embargo, el monstruo se mostró más duro que nunca y atacó con una fiereza que nunca tuvo en la historia reciente de la Argentina.

A la hora de los balances y de los mea culpa -y tomándome el atrevimiento de hablar a nombre de la gran mayoría- debo decir que una de las partes de esta historia cumplió con el acuerdo tácito que se generó en este país y la otra falló y nos dejó a todos temblando para lo que se viene en 2019.

Los laburantes, la clase media, los jubilados y todos a los que no nos sobra la plata en este país cumplimos con nuestra parte y nos bancamos un año de ajuste (los aumentos salariales no estuvieron ni cerca de la inflación), de devaluación, lleno de aumentos y con golpes por todos lados. Todo eso bajo la promesa de que era lo necesario para encaminar el país. Sin embargo, vos Mauricio, junto a tus funcionarios políticos y técnicos, nos fallaste y no cumpliste con tu parte de ese trato que tenía por objetivo dejar atrás las huellas del populismo y comenzar a ser un país ordenado y serio.

Es que no sé si vos lo entendiste, o si lo entendieron Peña y Dujovne, pero la cuestión que entendimos nosotros es que nos teníamos que bancar los golpes al bolsillo mientras ustedes tenían que encargarse de bajar la inflación para que cada medida -por dura que resultara- fuera un paso adelante en el camino que nos prometiste.

Finalmente nos fallaste y no lo lograste, a pesar de que en campaña te cansaste de asegurar que la inflación se bajaba fácil. Seguro vas a tener muchas explicaciones y excusas, pero para nosotros no existen porque del momento en que estás al frente del Estado tenés que tener la capacidad de poner y dirigir a gente que -en teoría- es la más capacitada para controlar los ponderables e imponderables propios de la economía de un país.

Hoy la palabra ni siquiera es decepción, es temor y preocupación, porque tal como lo hizo Marcos Peña el 28 de diciembre del año pasado al anunciar la nueva meta de inflación (momento en que comenzó a venirse la noche), el 27 de diciembre (te ocupaste de no repetir el día) mandaste a anunciar una serie de aumentos que vuelven a generar incertidumbre. Lo peor es que lo hacés pensando en que cualquier anuncio de este tipo no se conozca y sorprenda en medio de la carrera electoral. A mí me preocupa que con una inflación del 50% Durán Barba te siga dando estos consejos y pongas por encima todo no pagar el costo político. O sea, me preocupa que estés cuidando los votos por encima de las prioridades de la gente y sus problemas.

Las consultoras, tal como lo hicieron el año pasado con el dólar y el IPC (anticipándose a los funcionarios que no la vieron venir o no la quisieron ver venir porque en el quilombo siempre hubo algún amigo que ganó), ya te estás diciendo que tu meta de inflación del 23% sufriría un aumento de 4% sólo con los anuncios que se hicieron el jueves.

La cuestión de fondo es que el Ejecutivo no ha tenido respuestas ni ideas nuevas de gestión que resulten efectivas y lo único que ha hecho es aplicar ajustes, apuntar a nuevos impuestos para recaudar y apretar el bolsillo de la clase media. Una muestra de eso es la reglamentación, después de un año de aprobado, del impuesto a la renta financiera.

Pero lo peor es que el esfuerzo que hicimos este año es altamente probable que tengamos que volver  a hacerlo, porque por la alta inflación logró que la baja en el porcentaje de subsidios tenga casi un efecto nulo y ante la "dolarización" de las tarifas tengamos que volver a hacer malabares por los fuertes aumentos de los servicios.

Un año que se va con el presidente evitando dar pronósticos porque dijo le ha ido mal con ellos, pero que igualmente asegura que vamos a estar mejor. Sin embargo, si la intención es seguir gobernando Mauricio, es necesario que ese optimismo que insisten en intentar transmitir se vea reflejado en hechos y cuestiones concretas, especialmente para la clase media y los jubilados, los que más sufrieron el peor año de tus tres de mandato.

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