Escuchar el voto popular

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Martín Lafalla

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Escuchar el voto popular(Telam)

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El pasado domingo 22 volvimos a votar. Una vez más ejercimos nuestro derecho y celebramos una jornada democrática en paz, esto ya tiene que ser motivo de festejo. Veamos algunos puntos de lo ocurrido:

RESULTADO CONTUNDENTE. Hubo un claro triunfo del oficialismo. La gente, que no se equivoca jamás, se expresó y hay que saber qué quiso decir. Está claro, pese a que a algunos les pueda doler, que a la inmensa mayoría de los mendocinos de hoy, el 75%, el peronismo actual no le despierta esperanza de una vida mejor ni valoran positivamente nuestros últimos gobiernos tanto provincial como nacional. El recuerdo de las últimas gestiones no genera entre nuestros comprovincianos adhesiones mayoritarias, muy por el contrario. No parece sensato pensar que desde ese pasado se volverá a generarlas.

Hemos escuchado hasta el hartazgo que "la autocrítica se hace puertas adentro". Lamento decirles que no es cierto, no se hace. Los resultados están a la vista. Hay que debatir con las puertas abiertas, que peronismo se quiere.

Otra opción es caer en la fácil descalificación ideológica del Pro y sus líderes. Decirle a esa importante mayoría, que el domingo ratificó su esperanza de una vida mejor en este novedoso sujeto político que es Cambiemos o Pro, que estos son de derecha o neoliberales o capitalistas, es decir nada.

Se trata, entonces, de pensar los tiempos que vivimos, entender el lenguaje popular que tanto invocamos, y lo que el mismo nos dice. Aferrarnos al pasado no es el camino. Tampoco renunciar a nuestros principios, eso nunca.

EL PRO, CAMBIEMOS, MACRI. Hoy tenemos un gobierno surgido de las entrañas del poder económico, sin pertenencia ni militancia en los partidos hegemónicos (PJ y UCR) que no solo ganó una elección presidencial sino que ratificó, a los dos años, mayoritariamente su poder político con la elección del domingo

MENSAJE. Existe un gobierno que aumenta las tarifas indiscriminadamente, viene por una reforma impositiva, laboral y del sistema jubilatorio, ya han adelantado lo que piensan al respecto y pese a ello, la mayoría los ha elegido por encima de nuestros candidatos. En la Provincia se celebra que se paga los sueldos al día, pero no se dice como nos estamos endeudando, no existen grande obras que transformen Mendoza, (como Potrerillos, reforma educativa, refuncionalización del estado, sistema de transporte público, uso racional del suelo, etc ), pero se inauguran plazas y asfalto invocando la revolución de lo sencillo. La gente avaló el pasado domingo este rumbo, no carguemos sobre los que lo ejecutan, entendamos el mensaje, y esto es que la mayoría no tiene al actual peronismo como opción válida. Entiendo que es contundente lo que dice la gente: "basta de los De Vido, López, Jaime, Baratta, etc", "basta de la confrontación constante", de ver al otro como el enemigo, de bastardear las instituciones, de los funcionarios ricos y los vecinos pobres, basta. Están diciendo que así, a este peronismo, no lo elijen.

No tengo dudas que el país necesita quien exprese algo distinto a lo que hoy expresa Cambiemos, Macri y sus equipos. Pienso y lo lamento, que varias de las políticas que están intentando implementar, si siguen en este rumbo, van a fracasar, porque ya fracasaron y no solo no lograron disminuir la pobreza, sino que la incrementaron, tampoco lograron estabilidad macroeconómica, al contrario, la desestabilizaron. Pero esto es solo una opinión, que quedó claro el domingo, no es de ninguna manera mayoritaria entre los mendocinos.

DESAFIO.  El desafío es construir una alternativa con ideas, proyectos, planes, políticas, conductas, discursos que vuelvan a hacer pensar a esa mayoría, que hoy nos es esquiva, que somos capaces de gobernar mejor que los actuales, lo que implicaría un país fundamentalmente más justo en la distribución de la riqueza, lo que se llama desarrollo sustentable. Esto no lo lograremos con parches o repitiendo experiencias anteriores, hace falta decisión, persistencia, trabajo e innovación.

Por fin, que la bien ganada derrota del domingo no nos transforme en los resentidos contra el voto que nos fue esquivo, y muchos menos con los que votaron a otros, son los mismos que ayer lo hicieron por nosotros. Ellos no cambiaron, nosotros cambiarnos y para mal, según ellos, por eso con razón eligieron a otros.

La tarea no es solo cuestión de buscar líderes y con ellos pretender ganar elecciones. Hay que generar una propuesta esperanzadora. Para ello, tenemos aún un capital político, disminuido por cierto, y es que el peronismo subsiste mucho mas que por sus aciertos, por ese imaginario muy arraigado en nuestra historia de las últimas décadas que fue el movimiento que expresó mejor a los humildes. Honremos ese origen con ideas innovadoras, planes posibles, conductas consecuentes.