El problema es que el argentino siempre se aprovecha del argentino

Buscando la explicación a las controversias en el país y la provincia, encontré un factor común. La inflación, el fracking y las corridas por el dólar en un mismo saco y por una misma razón.
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Edu Gajardo

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El problema es que el argentino siempre se aprovecha del argentino(Publicada por Alvear Diario.com)

El problema es que el argentino siempre se aprovecha del argentino | Publicada por Alvear Diario.com

El problema es que el argentino siempre se aprovecha del argentino(Publicada por T13.cl)

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El problema es que el argentino siempre se aprovecha del argentino(publicada por metrolatam.com)

El problema es que el argentino siempre se aprovecha del argentino | publicada por metrolatam.com

El problema es que el argentino siempre se aprovecha del argentino

El problema es que el argentino siempre se aprovecha del argentino

El problema es que el argentino siempre se aprovecha del argentino

El problema es que el argentino siempre se aprovecha del argentino

Cuando una persona no es capaz de escuchar razones, cuando cualquier concepto técnico parece rebotar con una pared, es porque hay una cuestión incrustada en lo más profundo para que, lo que es racional y claro para todo el resto de los seres humanos, no lo sea para una nación o una población en particular. Después de darle vueltas, encontré una razón (seguro no es la única, pero es una de ellas) para que cualquier proyecto esté siempre pendiendo de un hilo. El problema es que el argentino no confía en el argentino.

El país ha pasado por tantas cosas que hoy no se tiene confianza en la raza, porque pareciera que el que nace en estas tierras viene con la corrupción en el ADN y siempre está pensando cómo sacar provecho de algo. De ahí que todo sea cuestionado y que la confianza que necesitan algunos proyectos, no la tengan y sea una odisea conseguirla.

La inflación

La inflación tiene los índices actuales por el alto efecto de los aumentos de las tarifas que se necesitan normalizar, pero también tiene un porcentaje de especulación. Eso se debe a la desconfianza que generan todos los procesos políticos que se inician en el país y que por más que vayan en el camino correcto, son "boicoteados" a todo nivel. Por supermercados que remarcan los precios todas las semanas, por los contratos de alquiler que se ajustan al 30% sin opción o por los que ajustan sus productos cuando sube el dólar sin tener ningún componente importado.

Eso, sin hablar de los materiales de construcción, que se remarcan cada semana y dejan a mitad de camino a muchas personas que ponen sus esfuerzos en la construcción de una casa. Esto sólo por nombrar algunos ejemplos.

El dólar

Hace algunas semanas el billete de $500 fue elegido como el mejor del mundo. Recuerdo las gastadas de algunos compañeros porque era el "más lindo", pero entonces me surgió la duda. ¿Si es el mejor porque no somos capaces de apostar por la moneda nacional?

Por más premios que reciba el argentino no confía en su propia moneda, no cree en ella ni en los que la manejan. De ahí que esta semana se diera una "minicorrida" que generó peleas en el Gobierno y que obligó al Banco Central a salir a vender y subir la tasa de interés para que la divisa estadounidense no siguiera subiendo. Cuando hay que buscar un "refugio", nadie piensa en los pesos, cualquier cosa es mejor que el billete nacional.

Igual la desconfianza del argentino en el argentino es a todo nivel. El mejor reflejo es Juan José Aranguren, el ministro que reconoció que no trae sus fondos en el exterior porque no se ha recuperado la confianza. Si el que tiene que dar el ejemplo no lo hace, lo que genera es mayor desconfianza y no tenés cara para pedirle a los ciudadanos que apuesten por el peso.

El fracking

Un audio viral logró que miles de personas se movilizaran. Con un pequeño discurso apocalíptico activaron ese gen de la desconfianza capaz de aterrorizar a una comunidad completa. Las explicaciones técnicas para aclarar cómo funciona primero (porque la gran mayoría no conoce lo que es el fracking) y las medidas de seguridad después, no sirvieron de nada para calmar las protestas. Discutiendo el tema con un compañero de redacción, la justificación para oponerse es que "acá no controlan nada y son corruptos". En el fondo, el argentino no confía en el argentino.

No importa cuántos controles se hagan ni que venga el especialista más respetado, es una cuestión de ADN, de la argentinidad, eso de no confiar en nada ni en nadie, porque todos quieren aprovecharse y llenarse los bolsillos de plata a costa de los ciudadanos.

Entonces, y sólo con esos ejemplos, podemos decir estamos condenados a vivir en un circulo vicioso que atenta contra el progreso de la sociedad argentina y en el fondo del país. Así las cosas, todo va a generar conflicto y no hay nada que se pueda hacer al respecto, porque nadie va a sacar ese sentimiento que dice que no somos capaces de ser un país normal donde sí hay cosas que se pueden hacer bien y sin tratarnos de hacernos los vivos. 

Esas cosas no las puede hacer un gobierno, ni un partido político, eso depende de cada uno de los habitantes de este país, depende de cada uno saber bien en quién confiar y no buscar al menos malo, sino apostar al cien por ciento por el mejor.