El plan de China para conquistar al mundo asoma un pie en Mendoza

El gigante asiático hoy no seduce con poderío militar sino con el plan global de cooperación “Un cinturón, una ruta”, a través del cual abraza al mundo con millones de dólares para infraestructura. A nivel local, la reactivación de Potasio-Río Colorado con capitales chinos comienza a ser un sueño.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

El plan de China para conquistar al mundo asoma un pie en Mendoza

Cuando en 2013 el presidente chino Xi Jinping hizo referencia a la “nueva ruta de la seda” y el programa de alcance global “Un cinturón, una ruta” pocos tomaron dimensión de su alcance, el cual llega hoy hasta Argentina y asoma en Mendoza.

Aquel mensaje de Xi seis años atrás resonó con incertidumbre en todos los rincones del planeta -principalmente en Estados Unidos y Europa occidental- por el temor a un plan expansionista del gigante asiático. En esencia se trata de un plan de cooperación internacional basado en infraestructura, pero ampliado a los más diversos ámbitos, al cual países tanto asiáticos como europeos comenzaron a sumarse más pronto que tarde. Con este programa China busca conquistar al mundo... pero no con poderío militar ni comerciales sino con el encanto de su cultura milenaria y voluntad de cooperación para el desarrollo.

Con el Banco Asiático de Inversión para la Infraestructura ( AIIB , por sus siglas en inglés) como brazo financiero de titanio tras la inclusión de potencias como Reino Unido, Alemania y Rusia, el país en desarrollo más poderoso del mundo avanza hoy con proyectos en casi todos los puntos del globo y Mendoza se esperanza con su modesta  pero localmente significativa cuota a través del proyecto Potasio-Río Colorado.

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La comitiva oficial que envió la provincia al otro lado del planeta en noviembre pasado llevó, entre su cartera de oportunidades de inversión, el potencial de la iniciativa que la minera brasileña Vale abandonó en Malargüe en 2013, antes de extraer un solo gramo de potasio. Hoy, poco más de un mes después, el gobernador Alfredo Cornejo y su equipo de infraestructura recibieron exultantes la visita de uno de los máximos referentes técnicos del gigante asiático para analizar in situ las instalaciones que Vale dejó en el sur provincial y los pormenores para su potencial reactivación.

Estabilizado el escenario en algunos años, una inversión de US$1.500 millones podría rendirle con creces al gigante asiático.

El líd er de la comitiva china, Wei Chengguang , ratificó que hay expectativa por el proyecto y que si todas las condiciones legales y financieras están dadas, podrían tener los motores en marcha y produciendo en 24 meses, según lo comentó en su visita a la Mesa MDZ de MDZ Radio.

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Wei Chengguang en la redacción de MDZ. Wei Chengguang en la redacción de MDZ.

Más allá de que quien conoce la cultura china sabe que el “no” es una palabra extrema y siempre evitable al hablar de negocios, Wei se aventuró a deslizar que la extracción de potasio podría ser abrazado por “Un cinturón, una ruta” lo cual es, al menos, una señal.
El escenario argentino actual, con inflación de casi el 50%, la economía en recesión y el Riesgo País perforando el techo de los 800 puntos, desviaría la brújula de cualquier inversor extranjero que busque un retorno a corto plazo. A esto hay que sumarle una de las razones por las que Vale abandonó su plan aquí: la cotización del potasio se derrumbó de 600 a 200 dólares por tonelada, lo que lo convierte en un commodity poco atractivo.

Sin embargo entra en juego aquí otra de las características de la China aperturista que no para de crecer desde finales de los '70: el foco en el largo plazo. Estabilizado el escenario en algunos años, una inversión de US$1.500 millones -que es lo mínimo necesario para poner el marcha el plan “compactado” para Potasio- podría rendirle con creces al gigante asiático. De hecho Wei ya planteó que no es la mera actividad extractiva lo que tienen en mente, sino la posibilidad de montar todo un polo industrial en ese punto de Malargüe ya que el mineral en cuestión puede utilizarse en la elaboración de más de 380 productos, entre ellos, algunos de muy alta demanda como el vidrio para las pantallas de teléfonos móviles, tablets y TV.

Aunque los más pesimistas aporten sus paladas de tierra por los plazos, montos y viabilidad, el valor del entusiasmo que genera una potencial cooperación con “Un cinturón, una ruta”, aporta a Mendoza al menos un atisbo de luz al final del elástico túnel de la crisis actual.

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