El hijo de Jacobo, convicciones fuertes pero cambiantes

Murió el hijo de Jacobo, el complejo referente de los años 70. Si se hubiese quedado quieto en alguna de sus propias convicciones, hoy estaríamos evaluando la vida de acción, pensamiento y servicio de Héctor Timerman, el fundador de revistas como Tres Puntos y Debate, tal vez el mejor de sus roles que se pueda recordar.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

El hijo de Jacobo, convicciones fuertes pero cambiantes

Héctor Timerman fue, centralmente, el hijo de Jacobo. La figura inmensa de su padre, empresario, fundador y director de medios, lo empujó durante toda su vida a querer igualarlo. No pudo. Se sumó al periodismo como parte del emprendimiento familiar, pero de esmeró por no fallar y estudió, a la vez que se pudo codear con los grandes editores con los que su padre lo relacionó y, por lo tanto, consiguió que sus columnas se publicaran en muchos de los principales diarios, entre ellos el New York Times.

Fue embajador en Washington cuando salió de ese cargo el mendocino José Octavio Bordón y venía de ser cónsul en Nueva York, ciudad con la que su familia mantenía una relación íntima y en la que se movía como pez en el agua. MDZ estaba en esa ciudad cuando el 22 de Junio de 2010 Cristino Kirchner lo nombraba canciller. El mismo lo hizo saber antes entre quienes estaban acreditados ante la ONU y, así, desde este diario pudimos dar la noticia antes, sorprendiendo, porque era un hombre que venía de intentar tomar vuelo político con Elisa Carrió y que había pegado el salto al kirchnerismo, que le dio
más escenario que la Cámara de Diputados, a donde había llegado.

Murió siendo enjuiciado en medio de una enfermedad cruel como es el cáncer debido a una característica central de su vida: buscar protagonismo subiéndose a la defensa a ultranza de convicciones fuertes, aunque las fuera cambiando a lo largo de los años. En este caso, de Memorándum de Entendimiento con Irán, país acusado del atentado a la AMIA que quedaba perdonado por gestión suya de su responsabilidad y, por ello, fue denunciado por el fallecido fiscal Alberto Nisman junto a Cristina Kirchner.

Ya en la dictadura, a los 22 años, su papá lo puso al frente del diario La Tarde, un panegírico promilitar que arengó al golpe de 1976 y lo exaltó. Cuando su padre fue secuestrando, se fue a EEUU y se volvió militante de DDHH. Ese país lo acogió y está su casa, pero siendo Canciller, interceptó un avión, se metió y abrió los paquetes “en nombre de la soberanía”, como un chavista más, ese en el que se convirtió en un nuevo cambio de convicciones.

Tuvo un vínculo con Mendoza, su esposa, heredera de los Laboratorios Phoenix y bodeguera. Anabella Sielicki se movió en tres rubros diferentes con acciones: 29% en AREIC S.R.L., una empresa constructora; la mitad de Beaulieu S.A., una firma vitivinícola en Mendoza; y 1% en la empresa de servicios Southwater S.A.

Murió el hijo de Jacobo, el complejo referente de los años 70. Si se hubiese quedado quieto en alguna de sus propias convicciones, hoy estaríamos evaluando la vida de acción, pensamiento y servicio de Héctor Timerman, el fundador de revistas como Tres Puntos y Debate, tal vez el mejor de sus roles que se pueda recordar.

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