Opinión Se lanzó la licitación

El futuro del transporte se define desde ahora

El gobierno publicó los pliegos del nuevo sistema sin contemplar los reclamos de AUTAM, que planteó diferencias por la forma en que está estructurado el negocio. Hubo advertencias empresariales de que podrían no presentarse o que al Estado se le terminará haciendo imposible afrontar los costos.
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Marcelo Arce

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El futuro del transporte se define desde ahora

El Gobierno puso, desde hoy, a disposición de las empresas interesadas los pliegos de licitación del nuevo sistema de transporte. Y si bien el diseño de lo que Alfredo Cornejo quiere hacer con los micros ya está claro, porque lo anunciaron en enero, el futuro del sistema en sí es una incógnita. 

La discusión empieza ahora y ,sobre todo, por la incertidumbre que rodea a los empresarios del sector que, hasta hace un par de semanas nada más, amenazaban con no presentarse a competir por las deficiencias que veían en cómo está estructurado el negocio.

Los propios empresarios minimizan esta amenaza que el Gobierno ratifica. Pero lo que sí, confirman que han lanzado otra alerta:  por los mayores costos y por la quita de subsidios (algo similar a lo que ocurre aquí) la ciudad de Rosario demoró la puesta en marcha del nuevo sistema de Transporte Urbano de Pasajeros (TUP), un proceso en el que el titular del gremio empresarial, Sergio Pensalfine, está metido. Y temen que esos problemas se trasladen a Mendoza. 

El pataleo de AUTAM apunta a uno de los elementos centrales del nuevo esquema: el pago por el servicio. Ya se sabe que el controvertido pago por kilómetro recorrido, que rige desde 2005, seguirá al menos un año más a partir de que se entreguen las nuevas concesiones. Y que a partir de ese año, el método continuará. Sin embargo, se tendrá en cuenta para pagarles a las empresas también una serie de incentivos de calidad en la prestación del servicio.

El gobierno apuesta a que en esos primeros doce meses se obtenga una radiografía exacta de la cantidad de pasajeros que se transportan, los recorridos y los tiempos de los mismos. Por ello, apunta a que, una vez superado el período inicial, lo que se pague tenga en cuenta el horario de salida y llegada de las unidades o la perfomance de cada empresa a la hora de levantar pasajeros.

Los dueños de las empresas pidieron expresamente que no se tuviera en cuenta el control de los horarios de llegada (por la imposibilidad de medirlos correctamente) y objetó los índices de calidad en general porque, considera, afectaban y de manera importante su rentabilidad a futuro.

Como quedó claro hoy, la secretaría de Transporte desoyó esos planteos más allá de que, a instancias de a Fiscalía de Estado, introdujo otros cambios en los pliegos.

Si AUTAM decidiera no presentarse, la secretaría de Transporte se vería obligada a prorrogar las actuales concesiones hasta resolver el problema. Algo de eso, viene sucediendo desde hace casi tres años. 

El gobierno apuesta a que un puñado de empresa de afuera de la provincia se presenten a competir en Mendoza y para ello publicó los pliegos en internet y no los puso a la venta. Esto, para que la mayor cantidad de interesados pudieran acceder. 

Sin embargo, más de esta decisión, la encerrona es clara. Sin AUTAM, será imposible adjudicar el transporte. Pero tampoco se podrá entregar totalmente a empresas que provengan de afuera.