El caso de la muerte de un recién nacido en Entre Ríos

Un hecho que apenas trascendió en los medios y que el gobierno de una provincia intenta borrarlo de la realidad a través de la amenaza de castigo a  médicos que - mediante la objeción de conciencia- se oponen a realizar abortos.

Mario Simonovich

Pasó el 18  de noviembre último. Por cadenas de WhatsApp la gente se fue enterando y motivó a una marcha en varias provincias contra el aborto e ideología de género en las escuelas el 15 de diciembre último. El gobierno de Entre Ríos primero salió a negarlo y luego, mediante la amenaza de iniciar sumarios, fue a la caza de los médicos que dieron su testimonio del hecho.  ¿Ocurrió o no ocurrió? Lo único cierto fue que ese 18 de noviembre hubo un aborto. Para el gobierno de Entre Ríos, la progenitora, una nena de 13 que habría sido violada por un adolescente de 16, expulsó sin vida el feto de cinco meses en el inodoro de un baño del hospital Delicia Concepción Masvernat  de Concordia y para los médicos que dieron su testimonio del caso, nació con vida y fue abandonado en una chata (utilizada en  hospitales para que pacientes que no se pueden mover hagan sus necesidades) durante 10 horas, para que agonizara y muriese allí. A los cinco meses, un feto mide aproximadamente 25 centímetros y puede pesar entre 200 e 400 gramos. Una vida menos. “La Provincia reconoce y garantiza a las personas el derecho a la vida y, en general, desde la concepción hasta la muerte digna. Nadie puede ser privado de ella arbitrariamente”, establece el artículo 16 de la Constitución de Entre Rios.  "Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, desde el momento de la concepción...", establece la Convención Americana de  Derechos Humanos, desde 1994 con rango constitucional en Argentina. 


¿Qué hay detrás de este gran escándalo que que se hizo público en las provincias, principalmente, a través de cadenas de WhatsApp? La confirmación de que el derecho a la vida no rige plenamente en Argentina. No es algo menor. Luego de un 2018 caliente y tensionado por la discusión del aborto en el Congreso Nacional, una buena cantidad de argentinos decidirán su voto en las elecciones generales de 2019 según la posición provida o pro aborto del candidato a elegir.  


El caso, en detalle


“El gobernador nos ha pedido que extrememos los esfuerzos y el compromiso para que ningún ciudadano entrerriano quede excluido del derecho humano a la salud”, afirmó  Sonia Velázquez, ministra de Salud de Entre Ríos, provincia gobernada desde diciembre de 2015 por el peronista Gustavo Bordet. Trabajadora social y con una maestría en salud materno infantil, en junio de 2017 asumió como ministra de Salud, en reemplazo de Ariel de la Rosa, obligado a renunciar por estar involucrado en un escándalo en un hospital neurosiquiátrico en la ciudad de Diamante. Apenas dos meses después, Velázquez firmó la resolución Nº 2.883 para adherir a Entre Ríos al Protocolo de Aborto No Punible. "Muchos niños por nacer encontrarán la muerte y no la vida en un hospital público de nuestro territorio", advirtieron en noviembre de 2017 legisladores  provinciales.  En la tarde del sábado 18 de noviembre último, en el hospital Delicia Concepción Masvernat  de Concordia,  una chica de 13 años, con un embarazo de cinco meses de gestación, se sometió a un aborto. Si bien lo primero que trascendió fue que lo ordenó la jueza Belén Estevez, luego de que el caso se convirtiera en un escándalo a nivel nacional gracias a WhatsApp, se supo que esta jueza intentó reunir a las partes para acelerar el aborto legal, ya que al tener vigencia el protocolo no hace falta una orden judicial. Entonces trascendió que nació con vida y como existía una orden de abortar, el bebé prematuro fue dejado en una chata y afirman que allí permaneció durante  10 horas, hasta que murió. Afirman que fue un embarazo por violación y por eso, el protocolo y éste no exige la denuncia por los casos de embarazos por violación (porque puede alargar el embarazo). Con esto, según la mirada "provida", se protege al violador y convierte al aborto en un método anticonceptivo, como lo es en los países legalizados. Es, sin dudas, desde los derechos humanos, el punto más flojo y contradictorio de la legislación argentina, y la política prefiere esquivar este tema, ya que ninguno de los que afirman "defender las dos vidas" y avalar el protocolo se ha expresado con claridad en este punto en concreto. Y el gobierno de Bordet optó por la peor de las alternativas: negarlo todo.


El testimonio de un médico del Masvernat de Concordia.  “Teníamos un diagnóstico, hecho por el médico de guardia con una ecografía que dada aproximadamente 20 a 22 semanas. Era un embarazo normal.  Se solicitaron las ecografías y estudios correspondientes, pero la paciente se negó a hacerlo. En definitiva se confirmó cuando se produjo la expulsión de técnicamente este feto.  Esto no fue un aborto, esto fue un parto inmaduro lo cual es mucho más grave porque este es un embarazo de más de 20 semanas y obstétricamente, después de 20 semanas, es parto inmaduro. El personal, tanto médico como de enfermería del hospital, se vio en cierta manera presionado y obligado un poco por desconocimiento. La mayoría del plantel de Maternidad va a presentar o ya presentó la objeción de conciencia que es una declaración jurada, personal de cada uno, y que la ley nos habilita a que presentándola estamos librados de cometer un aborto” (Fernando Rivas, ginecólogo y obstetra del hospital Masvernat).


Testimonio del abogado de la chica que abortó. “La menor tomó medicamentos, expulsó el feto, concurrieron una enfermera y una médica y lo pusieron en un frasco con formol". 
El gobierno de Entre Ríos sostiene esta versión y descarta la de los médicos.

Testimonio del periodista que dio a conocer el caso. "El martes 4 de diciembre a la noche, una persona que había asistido a una reunión en la sede de la asociación de magistrados y funcionarios judiciales, que había sido convocada para tratar el protocolo de abuso infantil y modificaciones que sufrió, había quedado particularmente impactada porque en esa reunión, médicos del hospital Masvernat contaron que en un reciente aborto la criatura había permanecido viva por 10 horas. Al otro día hice lo que la praxis periodística indicaba, que fue llamar a quienes estuvieron presentes en la reunión. Nadie me negó el caso, todos confirmaron lo de las 10 horas. Luego hice otros dos llamados: Hablé con un médico del hospital y con otra médica con responsabilidades ligadas al caso. En el primer caso me ratifica todo lo que se habló en la reunión y brinda detalles, en cambio la doctora se mostró reticente, pero le dije lo que sabía, incluso el detalle de que no había sido inscripto en el registro de nacimientos ni de defunciones, y ella respondió. La doctora Chiappa, que es la vicedirectora del hospital, tampoco negó nada; sería una lógica reacción si fuese mentira. Ella me pasó con el director, Miguel Ragone, le consulté sobre el protocolo y si se prevé algo para el caso de que una criatura naciera con vida y me respondió que son casos ‘inviables’. Le dije que la inviabilidad no está reconocida como un argumento jurídico en Argentina para no asistir a una persona viva. Me ratifica que no, pero me explica que, aunque se lo asistiera no podría sobrevivir porque no tenía los órganos formados.  Luego de verificar en todos esos lugares procedí a publicar la nota y sentí que fue un trabajo periodístico más, jamás supuse que podría ser visto como una especie de héroe por unos y por un monstruo perverso por otros. La causa tiene un comienzo formal con la investigación de la violación. Hay informes de los médicos del hospital que hablaron con la niña cuando ingresó y se internó, hay informes de personal del Copnaf que asistió antes a la niña y ahora vendrá la pericia clave que es escucharla para ver si fue violada y de qué manera se puede dar con el culpable. La otra parte de la causa apunta a saber qué pasó con el aborto y si hubo sobrevida de la criatura, en este sentido hay una historia clínica de la que no emerge que hubiera habido sobrevida, entiendo que hay entrevistas con médicos y enfermeros y a su vez habría una pericia sobre el cuerpo del bebé que quedó en formol y que personal especializado del Poder Judicial tratará de evaluar para demostrar si nació con vida y por qué lapso estuvo vivo". Osvaldo  Osvaldo Bodean, del diario digital El Entre Ríos.

La situación, ahora. Siete médicos del Masvernat formalizaron por escrito su objeción de conciencia para realizar abortos. El Ministerio de Salud de Entre Ríos amenazó con sanciones a los médicos del Masvernat que dieron testimonio de este caso.  La documentación hospitalaria niega todo. Hay sumarios a médicos y aunque no se confirmó, uno de los sumariados sería el director.

El caso llegó a Estados Unidos“No es raro que un bebé abortado vivo permanezca con vida  por una hora o dos o incluso más. En el hospital Christ (Illinois), uno de estos bebés vivió durante casi un turno completo de ocho horas", escribió la enfermera Jill Stanek para el blog Live Action. Sobre el caso ocurrido en Entre Ríos, la autora del blog, Kristi Burton Brown señala lo siguiente: "esta situación en la Argentina es, trágicamente, no única. A menudo se deja que los bebés prematuros mueran solos si falla un intento de aborto".

Otro aspecto donde la ley hace agua. Así como por un lado la Constitución Nacional (por los tratados suscriptos) protege el derecho a la vida desde la concepción, como también el artículo 16 de la Constitución de Entre Ríos  y por otro, el Código Penal avala el aborto cuando está en peligro la vida o la salud de la mujer y cuando el embarazo es producto de una “violación o atentado al pudor contra una mujer idiota o demente”, el  fallo F.A.L. (2012, de la Corte Suprema) avala el aborto en casos de violación sin que exista obligación de realizar la denuncia penal del delito, lo que es visto para el sector provida como una legalización encubierta. Entre 2014 y 2017, los abortos legales se multiplicaron por 10 en la ciudad de Buenos Aires: pasaron de 100 a 1.000 casos por año. 

También por aquí la ley hace agua: en los casos en que los abortos fallan y las criaturas nacen con vida. En el caso de Entre Ríos, el director del Masvernat, Miguel Ragone, admitió que la ley argentina  no contempla cuando un feto es inviable. "Como la interrupción del embarazo se hace en el período que se considera aborto, los recién nacidos no tienen viabilidad", afirmó en una entrevista con Osvaldo Bodean. 

En síntesis, en lo que respecta al derecho a la vida, hoy más que nunca la justicia no es para todos.

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