Basta, los créditos hipotecarios en UVA no son el "cuco"

Con el aumento de las tasas por parte del Banco Nación volvieron a surgir los alarmistas de siempre que anticipan un apocalipsis en tu vida si tomás el crédito. Mientras, quieren que sigas pagando un alquiler que es plata perdida para vos.
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Edu Gajardo

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Basta, los créditos hipotecarios en UVA no son el "cuco"

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Basta, los créditos hipotecarios en UVA no son el "cuco"

Cuando se anunciaron, cuando se implementaron y cuando se anunció el aumento de tasas. Los alarmistas y pesimistas de siempre aprovecharon cualquier oportunidad para salir con los tapones de punta contra los créditos en Unidad de Valor Adquisitivo (UVA). Economistas, políticos y los "anti" que quieren que todo les caiga de arriba anunciaron que será apocalíptico.

Sin embargo, todos estos personajes, al igual que algunos funcionarios de Gobierno que están a cargo de las tarifas y otras cuestiones importantes, carecen de una cuestión fundamental a la hora de hablar de los créditos. Te llenan de números, de explicaciones y de argumentos para decir que estás haciendo un mal negocio y que te quieren cagar, pero no se ponen en los pantalones de familias que llevan años pagando un alquiler, que no tenían ni por asomo la posibilidad de optar a una casa propia y que de repente vieron esa opción, con sus pro y sus contra, pero una opción que nunca tuvieron.

Es que a pesar de los pronósticos apocalípticos la demanda para estos créditos sigue creciendo y, además, quienes lo tomaron no se arrepienten para nada del camino que tomaron, a pesar de que las cuotas de sus créditos están atadas a la inflación. 

Sólo en Mendoza, en el Banco Nación hay más de 150 consultas diarias de personas que quieren optar a un crédito. Por las condiciones que tiene en la actualidad, claramente no todos podrán acceder, pero la sola idea de que exista esta opción genera un movimiento inédito. Igualmente, la mayoría de las personas que consultan hoy, con un año y algo de funcionamiento, tienen claras las condiciones y directamente postulan e inician el proceso.

Es que ni la inflación ni el precio del dólar bajaron el interés en los hipotecarios.

La razón es simpla. La aparición de los créditos comenzó a dar una oportunidad real para poder optar a una vivienda como se hace en todos los países normales del mundo. Era incomprensible que Argentina no tuviera una política de vivienda que le diera esa opción a la clase media, la principal beneficiada con este sistema. El Procrear fue un intento válido y valorable, pero no era una solución amplia desde el momento en que el volumen de los créditos no era suficiente, no era una cuestión que ofreciera todo el mercado y de que en muchos casos dependías de un sorteo.

El análisis de la calle, no del economista

A la hora de calificar los créditos los economistas más pesimistas apuntan a lo malo que será y lo mucho que terminarás pagando, pero se olvidan que muchas de esas familias que ya tomaron, o están queriendo hacerlo, pagan alquileres usureros, con comisiones altísimas y ponen ese dinero en algo que no es de ellos. Hoy, en cambio, muchas de esas familias prefieren hacer un esfuerzo y apuntar a que ese dinero vaya a algo que es propio y algo que, junto al resto de las cosas, también aumenta y se valoriza.

En números concretos, una familia que tomó un crédito el año pasado en el Nación para comprar una casa de unos dos millones de pesos y comenzó a pagarlo en noviembre, tuvo una cuota inicial de unos $7.300 y ahora está pagando $8.100. Eso porque la UVA está atada al índice de inflación y se actualiza mensualmente, con mese duros como los primeros de 2018. 

Así a primera vista parecen mucho los $800 en sólo seis meses, pero no es menos de lo que aumenta un alquiler por año y que -si tenés suerte- es el 25%, porque en algunos casos te ajustan hasta por el 30%. Aún si la inflación fuera la misma del año pasado, saldrías empatado, pero pagando algo que es tuyo y cuyo valor también aumentó.

Acá, como en todo ámbito de la vida en este país, depende de la inflación, porque el sistema de cobros en UVA funciona de buena forma en otros países y se ha mantenido durante décadas como la mejor forma para acceder a una casa propia. Ahora, a nivel personal, prefiero apostar a un crédito hipotecario en un país donde me dicen cuánto es la inflación aunque duela y no estar en uno donde la dibujan y aún así los alquileres subían en torno al 30% por año. Sin mencionar que no había opción de lograr un crédito hipotecario.

Si este Gobierno lograr bajar la inflación a los niveles de un país normal, aunque se demore más tiempo porque la Argentina es la Argentina (y está llena de especuladores y gente que quiere todo caiga de arriba), el sistema de créditos hipotecarios puede ser el gran legado que dejen. Eso sí, siempre y cuando el país deje atrás esos afanes autodestructivos y no vuelva el populismo.

Tomando un ejemplo que conozco, la UVA es lo mismo que la UF, la Unidad de Fomento en Chile, donde todos los créditos se ajustan de acuerdo al valor de esa unidad y que cambia todos los meses según el índice de inflación. Mi viejo se compró su casa con ese sistema y era una persona de clase media que laburó toda su vida y antes de partir pudo decirle a sus hijos que tenía su casa propia y que con esfuerzo todo es posible.

Hoy, con algunos retoques -porque siempre los sistemas se pueden ir mejorando- las casas en el vecino país no se tasan en pesos chilenos. Cuando vos vas a comprar un inmueble, todos están tasado en UF, porque ya es un sistema que la gente adoptó.

La cuestión hoy es ir terminando con los factores de especulación que hay en la inflación y que también el Gobierno ponga mano firme en algunos sectores para que los índices y sus metas se vayan cumpliendo, porque se esa forma todos los pronósticos de los pesimistas se los lleva el viento y la Argentina será, por fin, un país donde las cosas son normales y no se vive de golpe en golpe.