Avaros y ventajeros: cuándo terminará el "sálvese quien pueda" ante la crisis

La búsqueda de un acuerdo para aprobar el Presupuesto es clave. Los Gobernadores miran con desconfianza esa negociación. El riesgo de que haya "24 salidas individuales" antes que un camino conjunto. En la Provincia preparan un paquete fiscal y reconocen como "avaros" a los evasores mendocinos. 

Pablo Icardi

Desconfianza y compensación. Dos palabras que identifican las conclusiones de las reuniones que hubo entre el Gobierno nacional y los gobernadores y que también representan la plataforma política para el futuro inmediato de Argentina. Los gobernadores están de acuerdo con las pautas fiscales, pero no quieren ceder un cheque en blanco.

El tema parece árido y aburrido; y lo es. Pero la estructura de las cuentas públicas y el Presupuesto nacional van a condicionar la vida cotidiana de todos el año que viene, sobre todo por las variables económicas y políticas que se pronostican: casi nulo crecimiento, inflación alta (aunque con desaceleración) y un contexto de ajuste. Todo, con las tensiones que va a generar un año electoral donde se define la sucesión o continuidad en Balcarce 50. Por eso, explican, el Gobierno necesita una precisión de cirujano para mover las piezas y sellar acuerdos. Y lograr algo difícil en tiempos de mezquidad: evitar que haya 24 caminos distintos y que se imponga la ley del  "sálvese quien pueda". 

El gobernador Alfredo Cornejo toma algo de distancia para calcular. Ayer no estuvo en la conferencia de prensa y también evitó exponerse. Y probablemente lo haga hasta que haya un acuerdo más tangible. Sin embargo en su entorno aseguran que a Macri ahora lo ven mejor; o al menos más convencido; más alejado de su impronta como “hijo del populismo”. “Tuvieron que tocar fondo para darse cuenta el camino”, recriminan. Y lo hacen recordando las advertencias realizadas desde principios del 2016 sobre la necesidad de ejecutar cambios más bruscos en la administración del Estado nacional. “Hay una parte del Gobierno nacional que siempre entendió lo que había que hacer, pero hubo un freno político más arriba. Y ahora no queda alternativa”, aseguran. Sin mencionarlo, apuntan a Marcos Peña y su entorno como uno de los “tapones” de la vía política para negociar  y ejecutar de otra manera las políticas de acuerdos.

En el “pre acuerdo” se blanqueó que se elimina el subsidio nacional para el transporte, los “fondos soja” y también que habrá menos beneficios para esquivar el impuesto a las ganancias. La intención es que todos paguen ese tributo. Las provincias no lo ven con malos ojos desde lo fiscal porque ese impuesto se coparticipa. Pero puede tener repercusiones políticas porque estarán alcanzadas por Ganancias todas las instituciones y poderes del Estado. En la Justicia hoy solo pagan los jueces que ingresaron desde enero del 2018. En Mendoza son pocos lo que lo hacen (en la Corte solo Dalmiro Garay) y si se busca ampliar el margen para que todos paguen, se espera una lluvia de reclamos en Tribunales. No es nuevo para Mendoza ese camino y en el Ejecutivo saben del desgaste político que significa. Lo mismo si se concreta la idea, consensuada desde lo social, de quitar otros privilegios de los jueces, como las jubilaciones. La idea del Gobierno es aumentar los aportes y hasta incluir una “contribución solidaria”. En Mendoza lo siguen de cerca porque cualquier cambio podría repercutir en toda la justicia local, pues los magistrados tienen atado sus salarios y su jubilación al régimen nacional.

Avaros y ventajeros

Con algo de realidad y también de sobreactuación, en la Provincia aseguran estar preparados con un buen colchón de recursos para afrontar la crisis. Sin embargo hay un “martillo rojo” de emergencia por si las cosas son peores de lo esperado; sobre todo si la actividad económica no repunta como esperan.

En paralelo, Cornejo lanzará en los próximos días un paquete impositivo para mejorar la recaudación. La intención, por ahora, es disminuir la evasión. Control de mercaderías transportadas, cruce de bases de datos de facturación con la AFIP y ajustes en las opciones de pago para monotributistas, son algunas de las políticas de persecución de evasores serán anunciados en los próximos días.

La ministra Paula Allasino esquiva los eufemismos para calificar la cultura tributaria de los mendocinos. “Somos avaros. Mientras menos podamos pagar, mejor. Somos avaros y ventajeros”, describió en la Mesa MDZ. Y lo hizo con algunos ejemplos: el alto grado de evasión en contratistas del Estado, como empresas constructoras, y otras avivadas, como la cantidad de proveedores que presentaron sus facturas el día en que el dólar llegó a $40. “Si se controla la evasión, el ajuste no debería existir”, asegura Allasino como muletilla. Y probablemente tiene razón y ese será uno de los requisitos para que en tiempos de tormentas los que paguen las consecuencias no sean siempre los mismos.

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