D. Puebla

¡A puro huevo! Una clasificación bien argentina

Pasaron solo 11 días de aquel empate ante Islandia. La Selección logró el milagro y ahora a pensar en lo que se viene.

Sufrimos demasiado, pero hoy nos levantamos con un poco de paz. El seleccionado argentino, para clasificar a los octavos de final de la Copa del Mundo, recorrió un camino donde tocó fondo y luego volvió a la vida.

Pasaron solo 11 días de aquel 16 de junio cuando el plantel de Jorge Sampaoli igualó 1-1 ante Islandia en un amargo debut mundialista. Argentina arrancó con mal pie el Mundial donde el equipo dejó muchas dudas sobre su funcionamiento. En el mismo día, Croacia logró una gran victoria ante Nigeria y ya se postulaba como el rival más complicado. 

Cuatro días después, vino lo peor. El 21 de junio sufrimos una goleada que nos puso contra las cuerdas. Argentina padeció un 3-0 ante Croacia. Algo que nos golpeó duramente. El ánimo del hincha argentino quedó en el suelo. El nocaut fue fulminante y todo estaba perdido. 

Sin embargo, apareció una palabra: milagro. Si, a pesar de esa derrota Argentina tenía una chance. Nigeria le tenía que ganar a Islandia, y eso pasó. El 22 de junio volvimos al Mundial.

Ese mismo día, jugadores, cuerpo técnico y el presidente de AFA, Claudio Tapia, se reunieron con un objetivo en común: la Selección por encima de todo. En el encuentro hablaron los dos máximos referentes del plantel, Lionel Messi y Javier Mascherano. Posteriormente lo hizo Tapia y finalmente Sampaoli.

A pesar de las diferencias, todos dejaron de lado sus posiciones pensando en el bien común, con el convencimiento de que por ellos y por lo que representa el seleccionado argentino para la gente, se debía dejar el alma y el corazón.

En el medio, pasaron audios y videos que tiraban más leña al fuego. Javier Mascherano, el 24 de junio en conferencia de prensa, dio la cara y envió un mensaje contundente liquidando a Caruso Lombardi: "Es una persona nefasta". 

Llegó el 26 de junio, el día de la verdad. Argentina tenía que vencer a Nigeria y esperar una ayudita de Croacia. Todo se concretó. El milagro apareció. Marcos Rojo se convirtió en héroe nacional y apareció Messi. Estamos en octavos.

"Sangre, sudor y lágrimas" es el título de la película. Una clasificación bien argentina. Ahora la abileceleste tiene que demostrar para qué está. ¿Le podemos ganar a Francia? ¿Ahora somos candidatos? 

 No hay mejor símbolo de lo que está siendo el Mundial de Rusia para la selección argentina que el rostro ensangrentado de Javier Mascherano. 

Mascherano

Argentina le ganó a Argentina. El rival era uno mismo. Ahora, a pensar en lo que se viene. 






Opiniones (1)
20 de agosto de 2018 | 06:45
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20 de agosto de 2018 | 06:45
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  1. Cuando va a mejorar nuestro futbol ? Por ejemplo cuando nos saquemos la eterna careta del triunfalismo. Hoy todos adoran a Rojo, pero se olvidan que esos mismos que estan delirando de alegria, pidieron que lo sacaran en el partido anterior porque era un desastre. Periodistas y publico por igual. Y si salen a pedir perdon ? Nooooooo, eso nunca, somos perfectos, pero la lengua no la dejamos quieta ni un momento. Ahora hablamos pavadas de Francia, la mayoria no los vio jugar, pero ya se nos puso en nuestro imaginario que no tienen nivel, que son pechos frios (Fantino), que no tienen muchos jugadores con rodaje internacional y una sarta de estupideces dignas de fanaticos, porque fundamentos futbolisticos y animicos, no tenemos. Vamos a seguir pidiendo suerte o el brujo Manuel ya no es tan eficiente ? Demonos un baño de realidad
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