opinión

Desmitificando mitos

El autor aborda el proyecto de despenalización del aborto con datos e interpretación.

Desmitificando mitos

 Llegó al Senado la media sanción del Proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo y su Presidente, Gabriela Michetti, decidió enviarla a cuatro Comisiones, las de Presupuesto y Asuntos Constitucionales entre ellas, para su debate previo a la llegada al recinto. Es la misma cantidad de Comisiones a las cuales fue en la Cámara de Diputados. Este accionar fue denunciado por quienes apoyan el Proyecto en cuestión argumentando que Michetti privilegia su posición contraria a la interrupción voluntaria del embarazo por sobre su responsabilidad institucional. Además, que se debata en estas dos Comisiones es toda una toma de posición por parte de quien preside el Senado, puesto que ya quedó claro en el debate en la Cámara de Diputados que no habrá mayor erogación pecuniaria, y que no se contradice validar esta ley con los tratados internacionales que firmó Argentina y que están incorporados a nuestro texto constitucional.

Sin embargo al día siguiente de esta decisión Michetti se reunió con referentes que apoyan la Campaña Nacional por el Aborto Seguro y Gratuito y les aseguró que estima que en aproximadamente un mes y medio se debatiría la propuesta en el recinto de la Cámara Alta, entonces es en esa cuestión donde debemos centrar nuestro análisis, puesto que quienes se oponen al Proyecto de Ley analizan avanzar con la despenalización del aborto como un atajo que evite la aprobación del proyecto remitido por la Cámara de Diputados de la Nación. Pero esta propuesta encierra en sí misma varias contradicciones. Analicemos algunas de ellas.

Es necesario comenzar a desmitificar mitos

Uno de los principales slogans de quienes se oponen es ‘salvemos las dos vidas', pero esto cae por su propio peso si la alternativa es la despenalización del aborto, puesto que ya dejaría de importar una de las dos vidas para focalizar en que no se penalice a quien aborto, pero en última instancia el aborto se produce. Lo que se discute en última instancia, aunque no se reconozca abiertamente, es quién tiene derecho a decidir el aborto. Para quienes compartimos la media sanción de la Cámara de Diputados, quien debe decidir es la mujer, para quienes proponen la despenalización, aunque no lo reconocen, debe ser dios. Porque en ningún caso aceptan que sea la mujer quien decida interrumpir el embarazo, pero una vez interrumpido proponen que no se la penalice. Es decir, al parecer no cuestionan el hecho en sí, aunque en realidad sí lo cuestionan pero no lo reconocen y buscan alguna salida alternativa que evite una derrota, y buscan avanzar sobre las consecuencias. Se preocupan por el mal menor, mientras nosotros nos preocupamos por el bien mayor.

Como hemos dicho en numerosas oportunidades la discusión no es aborto sí o aborto no, sino si el aborto es legal o clandestino. Con la propuesta de la despenalización, si el Estado no garantiza su libertad y gratuidad, lo único que se logra es que quienes decidan abortar y tengan los recursos para hacerlo en buenas condiciones de salubridad no sean perseguidas, ni ellas ni quienes lo practiquen, por la Justicia y quienes no posean tales medios materiales, sigan abortando en las pésimas condiciones que lo hacen hoy.

En definitiva, al proponer la despenalización, lo que se esconde tras la no persecución judicial son motivos religiosos y económicos, aunque pretendan presentarlo como un paso al futuro, no es más que la consolidación del pasado.

Pero hay cuestiones que hacen que sea dificultoso el debate sobre la temática puesto que no se ponen sobre la mesa argumentos que pueden ser cuestionados sino valores morales personales, que compartidos o no, no pueden ser sometidos a juicio en un debate parlamentario.

Puntualmente dos cuestiones. La primera es la falta de discusión de los partidos políticos con representación parlamentaria, con la excepción del Frente de Izquierda y los Trabajadores que llevaba en su plataforma electoral el apoyo a una Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, de la ley en cuestión. Los partidos políticos con la acción de dejar librado a la libertad de conciencia de cada legislador el voto rompen con la propia razón de ser del Partido, puesto que en ese caso se defiende una idea y la contraria. Tomemos como ejemplo el caso de la Unión Cívica Radical y el Partido Socialista. Ambos Partidos forman parte de la Internacional Socialista, organización transnacional que busca coordinar propuestas y acciones para defender en todo el mundo una serie de principios y valores compartidos por los miembros de la organización. De su seno, la Internacional Socialista de Mujeres, en enero de 2012, lanzó un ‘llamamiento a todas las personas y partidos progresistas, líderes y formadores de opinión, a unirse y proclamar que los derechos sexuales y reproductivos comprenden también el derecho a la protección contra prácticas tradicionales que dañan la salud física y psíquica de las mujeres. El resultado indirecto de una legislación más estricta sobre el aborto consiste en una sentencia de muerte para muchas mujeres; mientras que por el contrario, unas leyes más justas sobre el aborto reducen el número de muertes', no se entiende entonces la posición tomada por algunos diputados de estos Partidos en sentido contrario. ¿En ciertos temas no hay disciplina partidaria? Los legisladores deben representar un cuerpo de ideas que promueve y propaga el Partido, y si hay diferencias, se deben debatir internamente hasta arribar a la posición que adoptará el mismo, pero que los Partidos Políticos no tomen posiciones claras y únicas respecto a temas tan importantes como éste sólo consigue que dejen de funcionar como tales y se transformen tan sólo en una acumulación de intereses personales, en una mera maquinaria electoral.

La segunda cuestión es la realidad concreta de las provincias de las que provienen los Diputados que votaron, y los Senadores que deben votar, sobre el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Los índices de mortalidad materna son graves, y en algunos casos alarmantes, y muchos de ellos tienen que ver con causas evitables. Los datos del Ministerio de Salud de la Nación demuestran que, paradójicamente, dónde más rechazo concita el proyecto en cuestión es en donde más madres mueren.

Distrito

Tasa de mortalidad materna (cada 10000 nacidos vivos)

% de votos en favor del proyecto de ley (Diputados)

% de votos en favor del proyecto de ley (Senadores)

Formosa

12,3

20,0%

33%

Catamarca

10,5

20,0%

33%

San Luis

6,7

20,0%

0%

Salta

6,5

0,0%

0%

La Rioja

4,9

20,0%

0%

Chaco

4,1

42,9%

67%

Corrientes

4,0

42,9%

33%

Misiones

3,9

42,9%

33%

Mendoza

3,9

40,0%

67%

Argentina

3,9

50,4%

18%

Tierra del Fuego

3,5

100,0%

67%

Buenos Aires

3,4

70,0%

33%

Santa Cruz

3,3

60,0%

33%

Jujuy

3,2

33,3%

0%

Santiago del Estero

2,9

14,3%

0%

San Juan

2,9

0,0%

0%

Tucumán

2,8

33,3%

33%

Córdoba

2,8

27,8%

0%

Entre Ríos

2,7

55,6%

67%

Neuquén

1,8

60,0%

33%

Río Negro

1,7

100,0%

100%

Santa Fe

1,6

47,4%

33%

Ciudad de Buenos Aires

1,5

64,0%

33%

Chubut

1,0

40,0%

100%

La Pampa

-

80,0%

67%

Es llamativo el reparto de apoyos, y es más llamativo el desconocimiento de la Vicepresidente Gabriela Michetti, quien afirmó que ‘todo el interior está en contra de la ley', para justificar el procedimiento que se seguirá en el Senado de la Nación, ignorando (o pretendiendo hacer que ignora) que los legisladores generan leyes para la totalidad del país, y en tales circunstancias, cada voto vale uno y todos tienen representatividad establecida por ley.

En el caso de la Cámara de Diputados están infra representados los distritos más poblados, la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, que concentran el 45% de la población del país y tienen sólo el 37% de los legisladores de la Cámara baja, pese a que éstos representan a los pueblos de las Provincias y la Ciudad de Buenos Aires. Distinta es la representatividad en la Cámara de Senadores, donde todos los distritos tienen una representación similar, allí el reparto es igual para todas las provincias, puesto que de los legisladores que han adelantado su voto, hasta el momento 11 Distritos tienen mayoría por la negativa y 10 por la positiva. Y en este caso miente la Vicepresidente, porque tanto la Ciudad como la Provincia de Buenos Aires tienen mayoría de votos por la negativa, con lo cual es el interior del país quien equilibra la balanza.

Tal como hemos desgranado hasta aquí, se ve que no todo lo que se ve es como es en la realidad, y muchas veces no es más que como pretenden mostrárnoslo. Muchas de los slogans que repiten quienes rechazan el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo no son más que eso, y esconden detrás razones que no se exponen con franqueza... y mientras tanto siguen muriendo mujeres.

Lo decimos una vez más, esto no se trata de aborto sí o aborto no, sino si el aborto seguirá siendo clandestino o será legal. La pretendida despenalización no es más que un atajo para llevar el proyecto a vía muerta y no soluciona el problema de fondo, los abortos se seguirán produciendo y las mujeres sin recursos estarán a merced de su suerte mientras las mujeres con recursos económicos tendrán la tranquilidad de poder abortar de forma segura.

Como dijera René Favaloro, «Estoy en contra de la hipocresía. La hipocresía es esa nenita de clase media a quien, cuando se embaraza, su papito la lleva al médico y esa misma noche esa nenita ya está bailando en un boliche de nuevo. Muchos señores a quienes vemos por ahí hablando con toda naturalidad de lo malo que es el aborto son unos hipócritas porque saben que, en realidad, las cosas suceden de otra manera [...] Estoy harto de que se nos mueran chicas pobres para que las ricas aborten en secreto. Los ricos defienden el aborto ilegal para mantenerlo en secreto y sin pasar vergüenza. Se nos mueren nenas en las villas y en sanatorios hacen fortunas sacándole la vergüenza del vientre a las ricas. Con el divorcio decían que era el fin de la familia y sólo fue el fin de la vergüenza de los separados ilegales. Con el aborto legal no habrá más abortos, ni menos. Habrá menos madres muertas.'

Será cuestión de no creer en mitos. Será cuestión de no bajar los brazos. Será cuestión de seguir luchando. Será ley.

* Licenciado en Ciencia Política | eduardorivas07@gmail.com | @eduardorivas07 | https://principedelmanicomio.wordpress.com/

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22 de julio de 2018 | 17:31
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