J. Albornoz

El laberinto que bloquea la ampliación de la Corte

Ningún sector de la oposición le garantiza al Gobierno el voto que le falta en Diputados para la sanción definitiva. El oficialismo advierte que "Cornejo no aceptará que le pongan un ministro" a cambio del apoyo a este proyecto.

El laberinto que bloquea la ampliación de la Corte

La búsqueda de apoyos políticos para la sanción definitiva de la ampliación de la Corte de 7 a 9 miembros ha entrado en un laberinto difícil de sortear para el gobierno de Alfredo Cornejo.

Es una situación paradójica: apenas un voto separa al oficialismo de lograr este objetivo en Diputados. Pero conseguirlo está resultando una odisea para un gobernador que hasta aquí supo sacarle máximo provecho a las divisiones de la oposición.

Nunca estuvo más cerca de lograrlo que a fines de abril, cuando la previsible ruptura del justicialismo se concretó y Cornejo abrió las puertas a una negociación inesperada con La Cámpora.

El objeto de este acuerdo era aprobar, a la vez, la ampliación de la Corte y el proyecto de juicio por jurados que llevó a Casa de Gobierno Anabel Fernández Sagasti. Sin embargo, se ha dado una situación inesperada: en comisiones de Diputados se trabaja el proyecto de La Cámpora y hay debates intensos sobre la idea, pero, en cambio, no se mueve para nada el del Gobierno.

El Gobierno no cuenta con respaldo de los legisladores de "Podemos" en este proyecto, ni en ningún otro, casi. Ayer hicieron una excepción: los senadores de esta bancada avalaron en conjunto la candidatura del ministro de Gobierno Dalmiro Garay. Pero enseguida, Alejandro Abraham, uno de los integrantes de ese bloque, le puso límites al gesto. "El proyecto de ampliación de la Corte hay que votarlo en contra porque ese es el mandato partidario", afirmó.

Votación pliego Garay Abraham

No está en manos de Abraham tomar esa decisión, sino en las de Lucas Ilardo, jefe del bloque de Podemos en Diputados. Sin embargo, Ilardo no se esforzó anoche en contradecir al ex intendente de Guaymallén.

Curiosa es la postura de los peronistas rebeldes. Hay que decir que, si es por mandatos partidarios, a fines de noviembre ya hubo uno que expresaba el rechazo justicialista al proyecto de ampliación de la Corte. Ese planteo no fue tenido en cuenta por La Cámpora y sus socios en Diputados cuando negociaban con Cornejo a fines de abril. Pero en mayo, el Consejo Provincial del PJ emitió la segunda advertencia, en este caso, con amenaza de sanciones para quienes no la cumplieran. A esa orden sí le están dando validez los miembros de Podemos.

Ante las oscilaciones de La Cámpora, los diputados radicales casi han perdido las esperanzas y buscan otros acompañamientos. Es un renunciamiento que les cuesta: el oficialismo prefiere negociar con el peronismo, o con una parte de él, antes que con otros interlocutores.

El justicialismo es, para Cornejo, lo más previsible. Todos los endeudamientos que pidió el Gobierno en la Legislatura pasaron el filtro legislativo gracias al apoyo de los intendentes justicialistas. Ayer, a pesar de que la relación con los intendentes se enfrió, hubo cinco bolillas positivas en el peronismo orgánico (la mitad del bloque de senadores del PJ) para la postulación de Garay a la Corte en la votación secreta del Senado. Se cree que provinieron precisamente de los legisladores que responden a dos intendentes: Alejandro Bermejo (Maipú) y Emir Félix (San Rafael).

Pero tampoco este apoyo a Garay del peronismo "oficial" en el Senado tiene un correlato en la ampliación de la Corte en Diputados. El "baile" de moda coloca en el centro de la escena a Protectora, la nueva tercera fuerza política de la provincia, que tiene valiosos tres votos en la Cámara de Diputados.

Mario Vadillo, el jefe del bloque, se resiste a opinar a favor o en contra de la ampliación de la Corte, bajo el argumento de que no es un proyecto que esté en discusión. Ese, quizás, es un dato a favor de Cornejo. Pero la coalición está muy dividida y algunos discípulos de Ramón y Vadillo se oponen rotundamente a acompañar el proyecto del gobernador.

Vadillo niega que exista una negociación, en términos de cargos o concesiones, con el oficialismo. En cambio, desde la vereda radical, dicen que Protectora tiene "una serie de exigencias inaceptables" para avalar la ampliación de la Corte provincial.

Hay radicales que casi han perdido las esperanzas de sacar esta ley, si es que eso depende de acordar de antemano los nombres de los próximos dos candidatos o candidatas que irán al alto tribunal cuando la norma exista. 

Dos legisladores oficialistas (uno de ellos, del propio riñón de Cornejo) analizaron este escenario ayer y llegaron a la misma conclusión: "Nunca va a aceptar Cornejo que le quieran poner un ministro para la Corte", expresaron.

Opiniones (4)
20 de julio de 2018 | 12:29
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20 de julio de 2018 | 12:29
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  1. No hay ninguna razón seria y por lo tanto verdadera para la ampliación del numero de miembros de la Corte. Es materialmente imposible que uno, dos o tres miembros mas hagan disminuir el número de causas pendientes. La unica razón es conseguir una Corte "sensible" a los deseos del poder político. Una razón poco republicana. Mas bien hegemónica. Propia del peronismo de la época del líder (quien se limpió un Poder Judicial entero con la ley de jubilación con 30 años de servicios sin límite de edad y 82% móvil) y un poco menos desenfadada que el "kirchnerato", pero un poco menos nada mas. Este gobernador es un tiranillo. De poca monta y baja estofa.
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  2. ¿Se puede entender democracia sin república? La respuesta es NO en nuestro sistema. La división de poderes tiene un sentido, sentido que se perdería al hacer una Corte a medida. La ampliación pretendida por el Poder Ejecutivo es posible, porque el sistema lo permite, pero no es un gesto republicano. También deja abierta la posibilidad de que otro Gobernador pretenda ampliarla en más miembros. Cuando los votos de los Jueces de la Corte son confeccionados (en proyecto) por sus relatores, poner más jueces solo significa tener más votos, lo que se denomina Corte Adicta. Si la pretensión es aliviar el trabajo, con aumentar los relatores estaría solucionado. El Poder Judicial es el último refugio de nuestros derechos, aunque no siempre cumpla nuestras expectativas, esta para dirimir cuestiones entre las partes. Cuando en un pleito la otra parte es el Poder Ejecutivo, si tiene mayoría en la Corte, puede dañar más al sistema democrático y ser una perdida de derechos para los ciudadanos.
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  3. No quiero mantener abogados con mis impuestos, prefiero invertirlo en maestros y médicos, este es un capricho inconsulto del Gobernador que olvida sus postgrados en administración del estado.
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  4. kornejo logrará ampliar la corte cuando se abstenga de proponer ministros. lo mismo pasa con la reelección
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