M. Arce

Un sistema que no arranca

Pasaron cuatro meses y todavía no se conocen los pliegos de licitación del anunciado sistema de transporte de Alfredo Cornejo. Impactaron los cambios en los costos y la quita de subsidios nacionales. El tironeo con los empresarios del sector es fuerte.

Un sistema que no arranca

Ya deberíamos estar pensando en cómo funcionará el troncalizado que recorrerá el Gran Mendoza de Sur a Norte y Este a Oeste, con unidades híbridas, es decir, a combustible y eléctricas. O de qué manera los micros, todos de color rojo, cubrirán los siete recorridos que el gobierno de Alfredo Cornejo anunció en enero para cambiar de una vez por todo al maltrecho sistema de transporte. Pero no hay caso. Está administración, como las anteriores, también está enredada para encontrarle la vuelta a los cambios.

Para el gobernador las demoras en el Mendo Tran ya son un problema político. Además de marcar las dificultades de gestión, como le pasó a cada administración que llevó adelante modificaciones de este tipo, seguramente la imagen de Cornejo se vendrá a pique durante el tiempo de adaptación de los usuarios. Uno de los casos emblemáticos de caída de imagen por este tema fue lo que se conoció como la "crisis del Trasantiago", en Chile, durante el primer gobierno de Michelle Bachelet. 

Por eso el nuevo sistema de micros no comenzó a rodar en 2017 y se esperó a ponerlo en marcha en 2018. Si la gente se iba a enojar con este gobierno que sea ahora, pensaban. El plan de Cornejo era tener todo listo en julio, para verlo funcionar al nuevo sistema en plenitud, en enero. Pero si los retrasos siguen, todo ocurrirá cerca de las elecciones del año próximo.

Varias cuestiones afectan al proceso. Una de ellas, reconocida a nivel oficial, es que los pliegos de licitación, que deberían haber sido publicados haca más de un mes en internet, fueron sometidos al análisis de la Fiscalía de Estado que, en el transcurso de las últimas semanas, hizo varias observaciones administrativas.

También se desencadenó otro problema: la variación de costos. Desde que el proceso se lanzó, allá por principios de año, tres de las variables más importantes del transporte sufrieron modificaciones. Se liberó el precio del gasoil, por un lado. Y la corrida del dólar afectó a los dos insumos más importantes que tienen costos en dólares (las carrocerías y los motores de las unidades), por el otro.

Pero también una decisión del gobierno de Mauricio Macri impactó fuerte. La Nación decidió recortar los subsidios nacionales al transporte (que se reparten en todo el país) con lo cual se desfinanciaron los acuerdos paritarios de los choferes.

Desde hace años los aumentos salariales de los conductores de micros son pagados por la Nación y en 2018 esto no ocurrirá. Esto generará un agujero de $300 millones que, o bien será cubierto por un aumento del boleto, o bien será asumido por la provincia.

Cornejo sabe que no tiene margen para autorizar una nueva suba del pasaje (cosa que ya hizo en febrero) con lo que se incrementarán los aportes del ministerio de Hacienda, que llevarán a los recursos públicos para el transporte de $800 millones a $1.100 millones este año.

La realidad es que el sistema está fuertemente subsidiado desde hace más de una década. El cálculo es que el transporte en Mendoza, antes de la corrida cambiaria, iba a tener para este año un costo de $3.400 millones anuales y la tarifa aporta solo una parte de esa necesidad. Sin subsidios de ningún tipo, el boleto técnicamente debería costar $32 para cubrir los costos.

La puja con  AUTAM

Los empresarios del sector mostraron también los dientes durante el proceso. E incluso desde el propio Gobierno sostienen que, hace unas semanas nada más, AUTAM amenazó con no presentarse en la licitación.

Si no lo hicieran la jugada tiene un sentido: si no hubiera ofertas para quedarse con los nuevos recorridos, al ser un servicio público, la secretaría de Transporte se vería obligado a prorrogar las actuales concesiones hasta resolver el problema. Algo de eso, viene sucediendo desde hace casi tres años en la provincia.

Autam desmiente esta amenaza. Pero confirma que sí han lanzado una advertencia: por los mayores costos y por la quita de subsidios (algo similar a lo que ocurre aquí) la ciudad de Rosario demoró la puesta en marcha del nuevo sistema de Transporte Urbano de Pasajeros (TUP), un proceso en el que el titular del gremio empresarial, Sergio Pensalfine, está metido.

Pensalfine, el dueño de la empresa El Cacique en Mendoza y referente de Autam, se presentó a competir y resultó adjudicado en 2017 en la licitación rosarina de un grupo (el Número 2). Pero no pudo hacerse cargo todavía porque el municipio no sabe cómo pagará el sistema que, con algunos matices, tiene exigencias y un nivel de calidad muy similar al que pretende Mendoza.

El pataleo de los dueños de micros locales apunta a uno de los elementos centrales del nuevo esquema: el pago por el servicio. Ya se sabe que el controvertido pago por kilómetro recorrido, que rige desde 2005, seguirá al menos un año más a partir de que se entreguen las nuevas concesiones. Y que a partir de ese año, el método continuará. Sin embargo, se tendrá en cuenta para pagarles a las empresas también una serie de incentivos de calidad en la prestación del servicio. 

 El gobierno apuesta a que en esos primeros doce meses se obtenga una radiografía exacta de la cantidad de pasajeros que se transportan, los recorridos y los tiempos de los mismos. Por ello, apunta a que, una vez superado el período inicial, lo que se pague tenga en cuenta el horario de salida y llegada de las unidades o la perfomance de cada empresa a la hora de levantar pasajeros. 

AUTAM alzó la voz: pidió que no se tuviera en cuenta el control de los horarios de llegada (por la imposibilidad de medirlos correctamente) y objetó los índices de calidad en general porque, considera, afectaban y de manera importante su rentabilidad a futuro. 

En los pliegos que el Gobierno elaboró, estos planteos no fueron tenidos en cuenta y con cierta jactancia oficial al considerar que, como están armados, se premiará al empresario eficiente y se castigará al que no lo es. Por primera vez, sacan pecho en Transporte, los pliegos fueron redactados por el concedente y no por los concesionarios, como sucedió en etapas anteriores.

Si se cumple la cuarta promesa a nivel oficial hecha en los últimos meses al respecto, los pliegos serán publicados en los próximos días en internet, con lo que no habrá que comprarlos forzosamente para que una empresa decida si presentar una oferta o no.

Esta decisión no es casual. El gobierno apunta a que empresarios de otras provincias también compitan, algo que hasta hace poco tiempo parecía inviable. El secretario de Transporte, Natalio Mema, sondeó hace un tiempo algunas posibilidades. Se reunió con empresarios porteños para garantizarles, entre otras cosas, que aquellos que se presenten tendrán las mismas reglas de juego que los locales y que además, como gancho, el Estado mendocino actual es buen pagador de sus obligaciones.

Aquí es donde Cornejo apunta a diferenciarse de la situación de Rosario. Entienden que la provincia, que es quien licita, tiene otras espaldas para hacer frente a sus obligaciones a diferencia de lo que ocurre en Santa Fe donde, el proceso, fue encarado por un municipio.

Algunos llamados de empresas hubo, pero no será sencillo. El negocio del transporte en la Argentina está regionalizado, más que nacionalizado y además con una lógica de funcionamiento que hizo que, en los últimos años, los empresarios de distintas provincias no se cruzaran de jurisdicción.

La encerrona es clara. Sin AUTAM, será imposible adjudicar el transporte. Pero tampoco se podrá entregar totalmente a empresas que provengan de afuera.

Pero habrá que estar atentos a los movimientos de dos pesos pesados del sector. Uno de ellos es el correntino Juan Carlos Romero, presidente del grupo ERSA, que opera en una decena de provincias, además de la ciudad de Buenos Aires y que es muy fuerte en el transporte de pasajeros de Córdoba.

Romero estuvo involucrado en denuncias judiciales que involucraron también a funcionarios de la ciudad de Córdoba en su momento y hace dos años estuvo a punto de quedarse con el poderoso Grupo Plaza, de los hermanos Cirigliano, caídos en desgracia luego de la tragedia de Once. Romero es en la actualidad el titular de FATAP, la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros.

El otro jugador es el rosarino Alejandro Rossi, dueño de Autobuses Buenos Aires, entre otras empresas. "Fratacho" Rossi, como se lo conoce, es el hermano del actual diputado kirchnerista Agustín Rossi y también incursionó hace algunos años en la política convirtiéndose en legislador nacional por Santa Fe. A través de varias firmas, presta servicios en distintas localidades de Santa Fe, Córdoba, Ushuaia, Neuquén y Chaco, entre otras. 

A través de la firma Autobuses Buenos Aires, creada tras una quiebra cuestionada de otra empresa suya, Autobuses Santa Fe, Rossi logró quedarse con las concesiones de transporte urbano de Almirante Brown, Vicente López y Lomas de Zamora, en el conurbano bonaerense. Este empresario logró armar un imperio del transporte en la última década, comprando empresas pequeñas que atravesaban profundas crisis derivadas, sobre todo, de peleas gremiales. 

Con el desembarco de Pensalfine en territorio ajeno, algo cambió en esa lógica empresarial de no pisarse la cancha. 

 

Opiniones (7)
19 de agosto de 2018 | 00:39
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19 de agosto de 2018 | 00:39
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  1. Los peronchos kirneristas roban roban pero hacen...los radicales también
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  2. El secreto está en la moneda que se pasa por debajo de la mesa de esta negociación estado-autam, y no es una moneda es un montón de fajos de billetes grandes. Pero es como todo lo del gran rey del nepotismo, va a tener que comprar bujías champión para ver si logra que algo arranque.,
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  3. La impresión que da (y apelando a la memoria) con los años que lleva el tema, es que cada administración busca la vuelta de cómo seguir en el verso de los cambios pero que todo siga igual, así siguen currando, metiendo ñoquis camuflados de "especialistas", contratando consultoras, viajando a congresos,, capacitaciones (..) armando grandes presentaciones, logrando préstamos... VERSO, VERSO Y MÁS VERSO para seguir prendidos del estado bobo.
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  4. Rossi se.presento en la licitación del grupo 2 en el año 2010, presentó la oferta más baja, pero se la dieron a Estoco y Porreta por ser locales.
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  5. cambiemos es cambiar para que nada cambie
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  6. Empresarios y politicos truchos.
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  7. Y bueno es la bolsa de Alí Babá. Cuantos comen de ese plato??? Años cagándose en los usuarios.Y siempre los testaferros con sus coimisiones. TODO BIEN CORRUPTO.,
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