G. Conte

Dos santos a la medida del Bergoglio más provocador

Oscar Romero y Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini serán canonizados. Lo anunció el Vaticano este miércoles. Quiénes fueron.

Dos santos a la medida del Bergoglio más provocador

El papa Francisco, Jorge Mario Bergoglio, ofrece caras diversas para públicos diversos. Genera controversia pero contiene. En el resto del mundo lo tienen como un pontífice aperturista, el que le devolvió popularidad a la Iglesia y el que frenó la sangría de fieles que venía afectando a la religión cristiana por culpa del descontrol de sus sacerdotes y sus finanzas. En Argentina, también son varios: aquel que fue capaz de etiquetar como "hijos del Demonio" a los que proponían el matrimonio igualitario y peleaba con el kirchnerismo, y el otro, el que reparte rosarios a mansalva y recibe a todos los acusados de corrupción. Hay un Papa K y anti K a la vez, y un Papa que se codeó con las élites porteñas y que recorrió las villas respaldando a sus curas. Un gran político.

En la Ciudad del Vaticano, arrancó abrazando a todas las vertientes de una Iglesia que acorraló hasta ocasionar su dimisión, por primera vez en 500 años, a uno de sus emperadores, como fue el caso de Josep Ratzinger, Benedicto XVI. Bergoglio/Francisco canonizó a Juan Pablo II y a Juan XXIII. Fue ovacionado por el Opus Dei, que lo alienta y acompaña por el mundo y por la Teología de la Liberación, a la que rehabilitó, dio aliento y de quien recibió a sus líderes latinoamericanos en señal de amistad.

Ahora da una fuerte señal de poder propio. Si bien antes se dijo que su inspiración provenía del "Papa Bueno", Juan XXIII  (Angelo Giuseppe Roncalli), ahora se sospecha que lo fue Paulo VI, Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini, a quien canonizará junto al obispo revolucionario salvadoreño Oscar Romero, "san Romero de América". En octubre sucedería la entronización como santo del primero, y posiblemente en enero, en Panamá, del segundo.

Con ambos gestos ya no abraza a todos, sino que se inclina hacia los sectores más progresistas. El cura polaco que ventiló su homosexualidad y fue expulsado por el Vaticano, Krzysztof Charamsa, en diálogo con MDZ dejó a salvo a Bergoglio de su persecución pero lo mostró "rodeado" por la curia romana que esconde -en forma hipócrita desde su óptica- sus prácticas terrenales y empuja fuera de su círculo a quienes las cuentan.

Fue Bergoglio quien se opuso al matrimonio igualitario con fuerza en Argentina, pero que luego dijo, ya como Francisco, que "no soy quién para excluir a nadie". Y justamente Charamsa dejó una inquietante revelación en su diálogo con MDZ: "Todo el Vaticano sabe que hubo un Papa gay y que fue Montini", llegando a señalar quién era su ser querido, un actor de su época. "Esto lo han confirmado personas desde adentro del Vaticano. Las fuentes de esta noticia son vaticanas. Yo no diría que Paolo Carlini era su 'amante' sino que le llamaría 'su compañero'. Es una cuestión sobre la cual tenemos una documentación muy extensa. El mismo Papa se expresó cuando en Francia dijeron en público que sostenía una relación homosexual. Su amistad, su cercanía con Carlini, un actor de Milán, pienso que tiene varias fuentes que en cierta manera afirman que fue una realidad, que no tiene nada de malo", señaló el cura polaco.

Acosado por la presión interna, Paulo VI escribió dos veces su renuncia al papado, pero no llegó a presentarlas. Las conservó su secretario. Así lo reveló el periodista vaticanista del diario italiano La Stampa y director de Vatican Insider,  Andrea Tornielli. La confirmación provino del cardenal Giovanni Battista Re, Prefecto Emérito de la Congregación para los Obispos, quien dijo que se las enseñó Karol Wojtyla, Juan Pablo II. Tornielli recordó entonces que Pablo VI quería estar prevenido ante la posibilidad de que perdiera el uso de sus capacidades mentales, considerando que en noviembre de 1967 fue sometido a una cirugía de próstata con anestesia total en un quirófano improvisado en el aposento papal.

Más allá de esas consideraciones, fue Paulo VI quien le "puso el moño" al Concilio Vaticano II que había iniciado Juan XXIII, ahora santo como será considerado él por los católicos del mundo.

El periodista Tornielli ve una sintonía entre los dos nuevos santos. "Pablo VI fue un papa muy atento a América Latina. Montini había participado en 1968 en la Conferencia general del episcopado latinoamericano de Medellín, que había establecido la opción preferencial por los pobres, volviendo a encender los reflectores sobre páginas importantes de la doctrina social de la Iglesia. Tampoco se puede olvidar su importante encíclica Populorum progressio. Romero, por su parte, actuaba en base al magisterio de Pablo VI y de la exhortación apostólica Evangelii Nuntiandi, documento aún actual y fuente de inspiración para el propio papa Francisco", escribió en el diario Vatican Insider.

En tanto, Romero tiene un pasado que algunos podrían trazar como una analogía de Bergoglio: al principio que considerado una opción conservadora como arzobispo,pero luego se volvió un revolucionario al denunciar sin pausa las violaciones de los derechos humanos en El Salvador. Fue arzobispo de San Salvador, de 1977 hasta que fue asesinado el 24 de marzo de 1980, a los 62 años de edad.

Opiniones (7)
25 de mayo de 2018 | 05:10
8
ERROR
25 de mayo de 2018 | 05:10
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Y...tenía que ser un argentino! De todos modos Dios sigue radicado en B.A. Federalismo aparte.
    7
  2. Canonizado un homosexual blanquea la situación de miles de pederastas,y violadores dentro de la iglesia
    6
  3. Un asco igual que la iglesia que representa.
    5
  4. Con medio Bergoglio el catolicismo seria mas una religion y menos politiquería latinoamericana
    4
  5. Este tipo np es catolico. No se puede see catolico y marxista al mismo tiempo.
    3
  6. gracias TATEKIETO...... son un soplo de aire fresco, creí que éramos pocos.... abrazo de hermano
    2
  7. Hablen, opinen, alaben, comparen, critiquen, disientan, abominen, anatemicen, profeticen... particularmente en la Argentina y alrededores, con cien de los más notables y doctos no se hace medio Bergoglio. Ad maiorem Dei gloriam.
    1