opinión

¿Feminismo "de verdad"?

¿Feminismo de verdad?

Leyendo la nota de Ilka Oliva Corado titulada "El falso feminismo de las marchas anti Trump" (publicada por MDZ el 23 de enero de 2018), sentí la necesidad de hacer ciertas observaciones a la visión que presenta la autora del movimiento feminista estadounidense como respuesta a la presidencia de Donald Trump. Soy una mujer, soy joven, soy mendocina y he vivido trece años en los dos extremos políticos de Estados Unidos: el sudoeste republicano y conservador y el noreste demócrata y liberal. Es desde mi perspectiva personal y transcultural que ofrezco mi opinión a los lectores mendocinos.

A continuación, cito entre comillas y en itálica los dichos de Ilka Oliva Corado (en adelante I.O.C.) y los comento.

"No se necesita tener más de dos dedos de frente para saber que estas manifestaciones [marchas feministas pro Hillary Clinton] son manipuladas y que tienen intereses que nada tienen que ver con los derechos de género".

Más de una vez he hablado de este tema con amigos mendocinos. El movimiento feminista que renació cuando Trump ganó las elecciones no es un movimiento pro-Hillary Clinton. Es verdad que la mayoría de la gente que no quería a Trump como presidente, apoyaba a Clinton (por convicción o porque no tenía otras opciones ya que en Estados Unidos hay sólo dos partidos políticos), pero el hecho de que las marchas feministas sean anti-Trump no significa de ninguna manera que sean específicamente pro-Clinton.

"Toda mujer que crea que Hillary Clinton es feminista no ha entendido en lo más mínimo el feminismo, y peor aún que la apoye y le dé su voto. Y es lo que ha sucedido en Estados Unidos con la ola de mujeres jóvenes que se han dejado llevar por la emoción y el discurso anti género de Trump".

La idea de que Hillary es un ídolo del feminismo que todas las mujeres usan como referente me parece equivocada. Aunque muchas mujeres y niñas se sentían (y se siguen sintiendo) inspiradas por la candidata femenina después de 44 presidentes masculinos, Clinton no sirve como modelo perfecto de feminismo. Ella es simplemente un ejemplo del éxito que puede tener una mujer en política, de la paciencia que requiere ser una mujer en una carrera dominada por hombres, de la fuerza y determinación que una mujer necesita para no ser derrotada, etc. Pero la verdad es que yo nunca he observado en Estados Unidos que Clinton sea considerada perfecta en el sentido feminista (aunque sea un ícono feminista) ni que todas las que tenemos ovarios o nos consideramos mujeres la tomemos como ejemplo perfecto del feminismo. Opino que la tratamos como a una mujer con características buenas y malas, celebrando sus virtudes y criticando sus defectos.

"Y satanizan a Trump cuando tienen a un ejemplar a cada dos metros de distancia: en sus casas, en las escuelas, en su comunidad, en su trabajo; porque los hombres como Trump son producto del sistema como lo es un falso Obama que resultó más kukluxklan que el más caucásico de los racistas".

Hay que tener en cuenta que las marchas en respuesta a Trump tampoco tienen nada que ver con Obama. Muchos critican a los estadounidenses por protestar tanto contra errores de Trump y no haberlo hecho contra errores que cometió Obama. Este tipo de pensamiento es equivocado porque compara a dos presidentes incomparables. Obama no fue perfecto, nadie lo negaría, pero era un presidente con visión de igualdad. Que haya cumplido con dicha visión es opinable, pero su visión era ésa. La visión de Trump, por el contrario, se resume en su eslogan de campaña: "Make America great again" (Hacer a América grande otra vez), que podría fácilmente ser remplazado por "Hacer a América blanca otra vez", o por "Hacer a América masculina otra vez", o -más sencillamente- por "Hacer a América homogénea otra vez". ¡Ni siquiera el eslogan de Trump tiene una gota de humanidad! El sentimiento anti-Trump en Estados Unidos no es tan simple como para decir que la gente es anti-Trump por A, por B o por C (aunque existan todas las razones del alfabeto). En términos de la "izquierda" estadounidense (léase partido demócrata), Trump no es sólo "el que quiere cambiar la ley de inmigración" ni "el que quiere terminar con la legalidad del aborto": Trump es un símbolo de intolerancia que pugna por deshacer todo el progreso que el país ha logrado en términos de racismo, misoginia, xenofobia, etc. Por eso, comparar a dos presidentes tan diferentes, aunque sea tentador o útil desde el punto de vista histórico, no es recomendable a la hora de analizar movimientos de protesta social. El hecho de que una persona -feminista o no- marche contra Trump (que representa el desdén por los derechos humanos y la destrucción del progreso hacia la igualdad) y no haya marchado contra Obama (que significaba esperanza para las minorías del país) no es un acto de hipocresía. Las personas que marchan contra Trump no lo hacen porque apoyan las decisiones incorrectas de Obama. Las personas que marchan contra Trump simplemente marchan contra la ideología de Trump, que está fielmente representada por su eslogan. Concluir que todas las personas que marcharon contra Trump y no contra Obama son hipócritas es resultado de un proceso de pensamiento equivocado.

"Trump es el hombre típico de la sociedad y este falso feminismo también lo es."

Yo considero que antes de cualquier discusión sobre género es indispensable distinguir entre género y sexo: mientras que sexo se refiere al cuerpo de una persona, el género se refiere a cómo una persona se siente y se identifica. I.O.C. tiene una visión binaria de género: masculino y femenino, mientras que en Estados Unidos se está reconociendo actualmente que el mundo no consiste en sólo dos géneros, masculino y femenino, sino que el género es fluido y que hay mucha gente que se identifica fuera de lo binario: hay personas que se sienten una combinación de hombre y mujer, o que no se sienten ni como hombre ni como mujer, o que a veces se sienten hombre y a veces mujer, o que se identifican con un género que no "coincide" con su sexo al nacer, etc. Habiendo aclarado esto, y volviendo al enunciado de I.O.C., tengo que decir que Trump, por suerte, no es un hombre típico (hasta sus seguidores son conscientes de eso). La actual sociedad estadounidense produce cada vez más y más hombres que son la antítesis de Trump: hombres comunes y hombres influyentes que apoyan el feminismo, que reconocen su privilegio masculino y que se dan cuenta de que ser feminista es importante para todos los géneros. Al usar la frase "hombre típico", I.O.C. no hace más que reforzar el concepto de roles de género, que es uno de los problemas más combatidos por el feminismo actual.

"¿Acaso importan más los derechos de género de ciudadanas o residentes estadounidenses que los derechos humanos de quienes son los más golpeados del sistema por no tener documentos? Cualquier feminista sabe que los derechos de género son derechos humanos, por ende, una feminista real jamás iría a manifestar sin exigir derechos para las minorías; donde viéndolo por el lado del género también hay niñas, adolescentes y mujeres indocumentadas".

No me imagino ninguna situación en la que sea efectivo comparar problemas sociales y clasificarlos en superiores e inferiores. ¿Cómo se puede argumentar que una injusticia sea más injusta que otra? ¿Cómo se puede decir que la crisis de mujeres indocumentadas tenga más prioridad que el feminismo en general o viceversa?

"¿Por qué estas feministas pro derechos humanos entonces si saben el peligro que sufren familias completas por las deportaciones no hacen un frente y exigen una Reforma Migratoria Integral? Sería un ejemplo claro y humano de querer cambiar el sistema. Sin necesidad de andarse pegando golpes en el pecho o auto proclamándose feministas. El feminismo se demuestra en acción, no en recitales ni en bacanales".

El feminismo se puede definir sucintamente como la creencia en la igualdad de género. Aunque el feminismo sea una práctica de derechos humanos, no tiene relación directa con la situación de indocumentadas de las personas. Participar en un movimiento de derechos humanos no significa estar suscrito a todos los movimientos de derechos humanos, y es por eso que objeto la idea de que alguien que no lucha por los derechos de los indocumentados no es feminista. El maltrato que recibe la gente sin papeles es un tema doloroso e importante en Estados Unidos y me parece vital hablar de los derechos que tienen los indocumentados, pero igual debo argumentar desde la lógica que alguien puede creer en la igualdad de género y estar en contra de la inmigración en general y de los inmigrantes indocumentados en particular. ¿Y esa persona no sería feminista según I.O.C.? Por su postura cerrada con respecto a la inmigración esa persona seguramente no podría ser considerada totalmente progresista y/o liberal, pero eso no le quitaría su componente feminista, que aunque esté en la misma categoría de derechos humanos, no es necesariamente afectado por las ideas sobre inmigración y personas indocumentadas que la persona tenga.

"¿Por qué estas mujeres arrechas que se auto flagelaron en las marchas no pidieron el alto al bloqueo a Cuba? ¿La devolución de Guantánamo? ¿Por qué no pidieron un alto a la invasión de Estados Unidos a otros países? Porque lo que les suceda a las personas de otros países, sean del género que sean, a ellas les importa un carajo. ¿Cuál feminismo entonces?"

La idea de que un movimiento social se invalida por las injusticias contra las que podría protestar y no protesta es errónea. Con ese criterio ningún movimiento social sería válido, ya que los movimientos pro-animales no piden por el desarme, los movimientos anti-racistas no reclaman por el aumento de los precios, etc. Por otra parte, dicha idea parece implicar que quien protesta contra la misoginia no protesta contra el racismo: quizás no lo haga en la misma marcha, pero posiblemente lo haga en dos marchas distintas. Durante mi periodo de escuela secundaria en Boston, yo fui parte de una comunidad ultra progresista. Casi todos mis conocidos iban a muchas protestas por distintas causas sociales. Yo, por ejemplo, he trabajado ayudando a inmigrantes a solicitar su ciudadanía, he protestado decisiones políticas racistas, me he unido a marchas de gente indocumentada, me he manifestado contra las propuestas de Trump y también he atendido marchas feministas. En la comunidad liberal de Boston, la gente que marcha por derechos humanos suele marchar por otras causas, aunque obviamente no se puede hacer regla fija. En Estados Unidos, la dicotomía parece darse más entre personas que protestan y personas que no lo hacen, que entre personas que protestan por una injusticia o por otra. En resumen, luchar contra una injusticia que a uno lo toca más de cerca o que lo apasiona especialmente, no lo convierte a uno en hipócrita.

"Existe una confusión bárbara en cuanto al concepto feminismo entre las mujeres jóvenes estadounidenses. Porque ninguna feminista de verdad, apoyaría que una Clinton dirija una invasión estadounidense en países como Venezuela, como ya lo vimos cuando en Miami prometía sacar al "dictador" Maduro cuando el tiempo de las guarimbas, que ellos mismos armaron".

Para la práctica y el desarrollo del feminismo es mucho más efectivo celebrar y juzgar a la mujer como tal, con sus virtudes y sus defectos, que tratar de encontrar a la "feminista de verdad" o insultar a la "feminista falsa". La "feminista de verdad" simplemente no existe. Y tampoco existe la "falsa feminista". Cualquier mujer (o persona en general) que se llame feminista lo es, y es importante reconocer que el feminismo de cada feminista tiene defectos inevitables que no le quitan el título de feminista a la defectuosa. Ésta es la tendencia en el feminismo de mi generación: admirar a los íconos feministas por lo que tienen de admirable reconociendo al mismo tiempo sus imperfecciones. La idea de una feminista que no es "de verdad" es una idea equivocada. No hay forma de ser feminista "de mentira", ni hay forma de ser mala feminista, o mejor dicho, todos somos malos feministas en sentido estricto, porque a veces nos contradecimos y a veces nos entregamos a la patriarquía, pero si los requisitos para titularse "feminista de verdad" fueran ser completamente independiente de todas las expectativas de la sociedad, conformarse perfectamente a la igualdad de género y no tener absolutamente ninguna contradicción, el feminismo no existiría como movimiento.

"Estamos a años luz de un feminismo consecuente, irreverente y humano. Ante todo humano."

¿Cómo un movimiento social no va a ser humano? ¿Quién lo va a hacer si no somos nosotros? Sí, estamos a años luz de un feminismo sin contradicciones y sin omisiones. Sí, estamos a años luz de un feminismo tan completo y perfecto que ya no podría llamarse movimiento porque no tendría justificación (¿no es acaso la imperfección en forma de injusticia la que genera los movimientos sociales?). Sí, estamos a años luz es de un feminismo purista, abarcador de todas las causas sociales, con íconos perfectos imitados perfectamente por activistas perfectos. Sí, estamos a años luz del abstracto e imposible "feminismo de verdad" que imagina y demanda Ilka Oliva Corado. Lo que tenemos aquí y ahora y debemos valorar es un muy humano movimiento social que reclama la igualdad de género. 

Opiniones (2)
22 de junio de 2018 | 01:11
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22 de junio de 2018 | 01:11
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  1. Maya, muy interesantes tus reflexiones. Ahora, eso del género fluido, laxo, etc...es medio verso. Hoy soy hombre, mañana medio mujer, pasado niña, luego osito de peluche....¿No te parece mucho? Al final del delirio, no se sabe que es un olmo y que un tigre. ¿Toda la sociedad tiene que bailar al son de tales devaneos mentales? Pensalo.
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  2. Esta nota es una extrapolación inversa. Definitivamente esta niñita no entendió nada. A Trump, lo financian gentes que apoyan la supremacía blanca y de hecho el hombre por sobre la mujer. Es más, para disimular ponen una mujer en la punta del iceberg como CEO para disimular. Hay casos excepcionales entre los blancos (arios) con matriarcados, pero eso son, excepción a la regla. Lee más nena, que está desorientada.
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