M. Del Barco

Las dos vidas después de la corona

¿Quiénes son, hoy, las reinas? ¿Qué hacen y en qué creen? ¿Por qué se enfrentan ideológicamente? ¿Hay dos bandos? ¿Qué rol ocupa la gente en esta lucha?

Como ya habrán visto, las reinas que opinan, generan polémica. Sin ir más lejos, el fin de semana la virreina nacional de la Vendimia del año 2008, Julieta Navarro -hoy periodista de América TV- y la reina nacional de la Vendimia del año 2014, Sofía Haudet, se cruzaron por las redes sociales, cuando Navarro salió a manifestar su deseo de erradicar los concursos de belleza, incluida la Vendimia.

Por un lado, una reina que manifiesta que las mujeres merecemos más y por el otro lado, una reina que fomenta el activismo a través de su mandato. Y la realidad es que ambas encontraron sus adeptos en la gente, aunque Haudet parece liderar. 

¿Por qué? Porque la gente cree que la reinas le deben la vida a la Vendimia, y lamento decirles que NO. 

La palabra de una reina -una mujer que porto la corona en su cabeza durante un año- es valiosísima en esta polémica y es la única que cuenta. No se trata de cinco, diez o treinta minutos de fama, se trata de una opinión bien argumentada. 

 Porque solamente ellas saben lo que sintieron cuando se enfrentaron a la mirada crítica de cada uno de los mendocinos. Solo las reinas pueden manifestarse a favor o en contra de un concurso que fomenta un modelo de mujer que muy pocas pueden alcanzar.

De hecho, he leído y escuchado la opinión de la gente y no piensan tan diferente. Porque a la mayoría les molesta el peligroso remozamiento de los conceptos de los concursos: desde que las mujeres no son solo objetos decorativos hasta que los reinados incorporaron, como parte de la competición, la respuesta de preguntas absurdas, para demostrar que son inteligentes. Como si lo uno y lo otro se contradijeran. Más exigencias para ellas, que los hombres no tienen.

Por otro lado, hay quienes quieren y desean democratizar el premio a la belleza, a través de este tipo de certámenes, para que los barrios, distritos y departamentos tengan a su representante y es válido también. Pero la pregunta es, ¿realmente las reinas son representantes? ¿Qué rol ocupan en una sociedad? ¿Está bien delimitado?

La verdad es que algunas "encuentran qué hacer" y otras sienten ser parte de un absurdo decorado.

Y sí, la guerra entre las reinas despierta sentimientos encontrados, porque hay soberanas que se enamoraron de Vendimia y continúan trabajando -durante todo el año- por y para esta fiesta. Pero también hay soberanas que se decepcionan de esta experiencia, pero que a través de ellas aprendieron y descubrieron sus verdaderas vocaciones (trabajando en medios de comunicación, política y demás) y ¿por qué juzgarlas?

A pesar de que la popularidad les bastó algunas para cumplir sus sueños, a otras las hizo sentir bastardeadas, cosificadas, utilizadas, simbólicas y desdibujadas y también tienen derecho a manifestarlo.

Si de algo estoy segura es que todo concurso de belleza, aunque sea una tradición, es perverso y más para una niña. Obtener un rol social a través de una competencia asociada a los valores físicos, al sentido de la competencia, no es necesario en una sociedad abierta, inclusiva e igualitaria.

¿Hace falta elegir a nuestra representante a través de una competencia que cultiva el valor de la belleza? Como si fuera algo que no pueden ganarse trabajando, sino que más bien que viene dado como don o un regalo del cielo. 

Quizás el problema de fondo no es el concurso, sino lo que se premia. ¿Qué opinás vos?

 

Opiniones (4)
15 de agosto de 2018 | 02:20
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15 de agosto de 2018 | 02:20
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  1. Y....¡TODOS SOMOS IGUALES....!..., Pero veamos..."una de las características esenciales de los seres humanos es su capacidad o condición de diferenciarse...."..."Cada uno es único"....Y..¿por qué no habría de apreciarse la belleza...?....¿Está mal que me guste una mujer bella?..o no me guste una fea?...¿Es violencia machista?...La selección natural de las especies privilegia a unos individuos por sobre otros por alguna condición natural....¡LA BELLEZA DE LA MUJER LO ES...!
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  2. Muriel, con todo respeto, Ud es bellísima. Y todo lo que hace lo hace muy bien. Saludos !
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  3. nadie las obliga a presentarse a una elección de belleza, luego a no quejarse.
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  4. muy bien Muri, al fin una nota que da en la tecla , a lo que se premia
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