opinión

Pagó con su vida haber trabajado por la verdad y justicia

Pagó con su vida haber trabajado por la verdad y justicia

Al cumplirse tres años de la muerte del fiscal Alberto Nisman es imperioso reivindicar su compromiso con la búsqueda de la verdad y su integridad, que insidiosamente fue puesta en duda después que denunciara a altos funcionarios del gobierno anterior, a quienes imputó por haber intentado encubrir a ciudadanos iraníes acusados por la Justicia argentina de haber sido los responsables del atentado a la Amia. Esta vil estrategia de deslegitimación continuó después de su muerte.

Se debe recordar el trabajo realizado por Nisman para lograr que Interpol volviera a emitir en 2007 las alertas rojas y las órdenes de captura internacional que con anterioridad habían sido anuladas. Fruto de su dedicación y profesionalismo, presentando en detalle la responsabilidad que le cupo a cada uno de los sospechosos, consiguió que el organismo internacional reconsiderara su decisión.

Ocho años después, su participación vuelve a ser determinante cuando denuncia con valentía el plan de encubrimiento para dotar de impunidad a los principales sospechosos de haber perpetrado el atentado a la Amia.

La DAIA, representación política de la comunidad judía argentina, siempre confió en la Justicia de nuestro país y en el trabajo del fiscal. Por este motivo asumió el rol de querellante y solicitó la reapertura de la causa de su denuncia para que se la investigara. Nos parecía inconcebible que un juez la hubiera desestimado en apenas quince días, sin antes ordenar algunas de las medidas de prueba que había solicitado el fiscal. También advertíamos con preocupación los esfuerzos que desde algunos sectores se realizaban para "cajonear" la causa. 

Hoy somos testigos que la Justicia de nuestro país está avanzando en la investigación qué él promoviera con su denuncia y confirmando que el objetivo principal de la firma del "Memorándum de Entendimiento", con la República Islámica de Irán, era conseguir que se derogaran las alertas rojas pedidas por el juez de la causa a partir de la medulosa y encomiable tarea que había acometido el fiscal Alberto Nisman.

A partir de la resolución que dictó el Juez Claudio Bonadio y de la carta que el actual canciller iraní le envió a su par argentino, confirmando que con la firma del "Memorándum de Entendimiento" Irán buscaba levantar los pedidos de captura de los ex funcionarios presuntamente implicados en el atentado, los que tildaron su denuncia de "mamarracho" se han quedado húerfanos de argumentos.

Hace más de un año la Corte Suprema de Justicia de la Nación manifestó que la muerte de Alberto Nisman no podía desligarse de su trabajo como fiscal de la Causa Amia. Hace pocos meses un equipo de peritos de la Gendarmería presentó un informe en el que asegura que el fiscal fue asesinado. De confirmarse esta hipótesis estaríamos en presencia de un hecho de enorme gravedad institucional sin precedente en la historia argentina.

Es la Justicia la que debe profundizar la pesquisa y esclarecer el luctuoso hecho en el que perdiera la vida el fiscal que investigaba el atentado y que, sin ninguna duda, tuvo como objetivo silenciarlo y de esa manera obstaculizar el curso de la grave denuncia que había realizado tres días antes de morir.

En su memoria anual la DAIA se compromete a seguir bregando por Justicia y a efectuar todo lo que tenga a su alcance para que no quede impune el atentado terrorista más grave de la historia argentina. El fiscal Alberto Nisman pagó con su vida el haber trabajado incesantemente en la búsqueda de "verdad y justicia" para los 85 muertos de la AMIA. Nunca lo olvidaremos.

Comenzado el año 2018, cuyos dos últimos números para la comunidad judía tienen una connotación especial y sagrada ya que significan "VIDA"; y transcurridos tres años de la desaparición física del fiscal Nisman, albergamos la firme convicción que:

A) Los argentinos recobraremos la confianza en el accionar de la Justicia.
B) Que en nuestro país se acabará la impunidad.
C) Que se llegará a la verdad en la Causa del atentado a la Amia-Daia.
D) Que se esclarecerá la muerte del fiscal Nisman.

Esta es la única manera de honrar la memoria del fiscal Nisman, de las 85 víctimas vilmente masacradas en el atentado de la Amia y de sus respectivas familias.

*Ariel Cohen Sabban, presidente de la DAIA

Opiniones (1)
27 de mayo de 2018 | 20:40
2
ERROR
27 de mayo de 2018 | 20:40
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Arielito: vivís en una nube de pedos. Tres instancias judiciales dijeron que la denuncia de Nisman no se corresponde con nada parecido a delito alguno y que no está basada en prueba alguna. Nisman, en vida, fue un atorrante que gastó los dineros del Estado sin investigar nada y al único que pudieron apresar en Inglaterra allá lo soltaron por no tener prueba alguna, además era un fiestero impresentable y le sacaba la mita del sueldo a sus empleados de confianza (Lagomarsino), teniendo cuentas no declaradas en el exterior y propiedades por las que no pagaba impuestos. O sea, un chanta de cuarta. Lo del "memorandum" con Irán está en la cabeza de mojigatos como vos el creer que un pacto internacional aprobado por el Congreso puede ser delito. Impresentable desde el punto de vista del derecho, seas lo que seas eso es irrefutable, un mamarracho jurídico que se caerá solito por demasiado vulgar. En cuanto a la muerte de Nisman tenés a los más experimentados especialistas que determinaron que fue un suicidio, con pruebas científicas y a unos pepeluches de cuarta, disfrazados de médicos, pagados por Clarín, que nunca hicieron una autopsia, que dicen que fue un asesinato con 2 personas pero que no lo pueden probar porque las huellas fueron borradas y encima no se les cae la cara de la vergüenza ante semejante estupidez. Arielito, dejate de joder, relajate y dejá que Nisman descanse en paz, ya fue un pelotudo en vida, no lo hagás más pelotudo después de muerto.
    1