opinión

Violencia y vergüenza ciudadana

Violencia y vergüenza ciudadana

 Me permitiré en este artículo reproducir fragmentos de algunos textos que escribí hace tiempo, pero que son de gran actualidad para comprender la triste realidad de los escenarios actuales:

· El Congreso Nacional no sólo es la institución básica de nuestro sistema democrático, sino el espectáculo más atrayente que nos es dado presenciar. Y el más completo, porque es a la vez academia, universidad, cátedra de controversias, seminario de investigaciones, tribunal de justicia y vehículo de información. Tiene por misión esclarecer la conciencia de los argentinos y hacer oír la voz del pueblo y de sus autoridades, al diapasón sensible de cada período. La historia de nuestro Congreso es la historia de la Nación, y en sus bancas- bancas de nadie, pero que nos pertenecen a todos- encontramos los altibajos de nuestro destino. Ramón Columba. El Congreso que yo he visto. Ed. Columba S.A. l.948. Tomo I. 1906.1913.

  • Reflexiones sobre la Miedocracia y la Mediocracia.

"No os resignéis, indignémonos" (Saramago

Este escenario me conduce a pensar en el gran desborde de sentido de estos procesos en los que los ciudadanos son sujetos de un sometimiento o exclusión , fundado en el miedo que anula su capacidad de razonar y paraliza su voluntad , inhibiendo su poder de decisión y su derecho a elegir libremente. Otra categoría de barbarie.

También me preocupan los sujetos del silencio, los que tienen la posibilidad de compartir sus ideas, sus proyectos, y sin embargo, adoptan una actitud quieta, de sutil expectativa, sin jugarse, ni menos comprometerse, transformándose en cómplices de estos escenarios tumultuosamente maquiavélicos. Las democracias se sustentan en la participación activa de los ciudadanos.

  • El poder ciudadano debe ejercerse con conocimiento , decisión, coraje cívico y responsablidad.

Participar es la clave, en la familia, en las escuelas donde se educan nuestros hijos. Participar, en los distintos niveles en la vida universitaria, en las Uniones Vecinales, en la Organizaciones civiles no gubernamentales, en los Concejos Municipales, en los bloques del Poder Legislativo, en las distintas organizaciones jurídicas, en los sindicatos democráticos, en los Partidos Políticos. Participar , en fin, en todos los niveles de la organización social en las cuales nos sentimos involucrados individual y colectivamente. Aprender a buscar o crear vías y canales de participación, capacitarse para el diálogo y la exigencia, para peticionar con tolerancia. Convertir el Yo en el Nosotros.

Ser actores sociales libres, en un contexto democrático es posible, si valoramos nuestra inclusión crítica, creativa y responsable en la trama social.

"Recomenzar después del fracaso o la decepción, es el nombre secreto del coraje" (Jean Guitton.2.002)

  • Educación, realidad demandante.

En los países que avanzan a pesar de la crisis global, la educación con fundamentos humanistas, la ciencia y la tecnología son prioritarias políticas de Estado en esta era de conocimiento,

Contrariamente, en las naciones gobernadas por tiranos, demagogos u oligarcas las políticas de exclusión son dominantes. La explicación es clara, la ignorancia anula el poder de decisión de los ciudadanos y fácilmente manipulados con la fuerza del poder de turno.

Basta revisar atentamente la historia de nuestro país , para comprender que nuestras épocas de excelencia educativa han sido breves; en cambio, los largos procesos de gobiernos pseudodemocráticos con dictadores o de facto , han borrado de un plumazo vil o de una represión incalificable, el rumbo que nos dejó Sarmiento y aquellas memorables sesiones en torno a la Ley 1420.

· Se habla desde escenarios académicos de "La Tragedia Educativa" , debieramos hablar de la "Tragedia del pueblo argentino". De la pobreza estructural, dependiente, clientelística, aspirantes a ser representantes de la política más nefasta, que hoy por medio de la violencia, pretende tapar su enorme corrupción y traición a la patria , con una máscara benevolente que promete la vuelta o , la otra, la que se tapa la cara, que promete la vuelta por medio de la violencia más vil. Hablo no solo de la violencia física que destruye, hasta nuestros símbolos, sino la que se ejerce sobre los niños, aún los más pequeños, repartiendo cuadernillos adoctrinadores confeccionados por el gremio que representa a los "trabajadores de la educación"O exhibiéndolos en las carpas de colores por el Polo obrero. Por favor, con los niños , NO

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21 de julio de 2018 | 16:29
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