E. Gajardo

No sean hipócritas, ustedes también le pegaron a alguien por "la tonada"

El ataque del que fue víctima un chico argentino con "tonada chilena" es el extremo al que se puede llegar en un acto de xenofobia. En el día a día hay muchos actos que no llegan a ese nivel, pero que muestran la hipocresía que existe.

Antes de empezar a leer te comento que voy a generalizar, voy a meter a todos en una misma bolsa para evitar que los hipócritas que dicen que ellos no practican la xenofobia se escuden en ese argumento para intentar lavar sus culpas. Es que el caso de Fabio, el chico que fue brutalmente golpeado es el reflejo de lo que se le viene inculcando a una generación que lleva la situación a niveles extremos.

La xenofobia no es un tema nuevo y tampoco es exclusivo de chicos que llevan su odio a niveles extremos, es una cuestión que está escondida en las sociedades pero que se manifiesta ante el más mínimo detalle o comentario. El odio por raza, nacionalidad o "la tonadita" es mal visto, por eso muchas personas hoy se escudan en las redes para poder manifestarlo. Allí hacen "público" sus pensamiento de creerse que son personas de "primera clase" y otros "de segunda" por el lugar donde naciste o el color de tu piel.

Acá no hablo de banderas, sino de personas, porque son las personas las que tienen que entender a este lado de la cordillera, al otro lado, o en cualquier lugar del mundo, que no sos mejor que otro porque naciste en un lugar determinado. Nos sos mejor persona y tenes más valor porque tu equipo ganó más campeonatos, tampoco sos mejor por tu acento. Si así lo pensás y se lo enseñás a tus hijos así, es porque realmente algo anda mal con vos.

El problema que existe en la sociedad hoy es que la xenofobia está incrustada y cuando el odio no se castiga no hay forma de detenerlo y avanza hasta terminar en desgracias, como lo que pasó con Fabio en San Carlos.

Cuando alguien se hace cargo del discurso de la discriminación, se hace cargo del pensamiento escondido de muchos y lo hace parecer como válido, se genera una escalada de violencia que puede llegar a producir guerras y muerte.

Un ejemplo rápido es lo que hizo Trump, que avanzó con su discurso de la discriminación y declaró a Jerusalén capital de Israel. Así de rápido y sentado en la comodidad y seguridad de la Casa Blanca, generó una escalada de violencia y muerte que nadie sabe dónde va a terminar. Donald Trump se hizo de cargo de ese discurso y ganó, pese a los pronósticos, porque en las encuestas los que tienen pensamiento xenófobos no podían mantener ese anonimato que necesitan. En cambio, al momento del voto y del secreto de la urna, sí dejaron salir su sentimiento racista que acusaba a los extranjeros por los problemas propios de los estadounidenses.

Lo mismo ocurre acá o en Chile con los peruanos, colombianos y haitianos, a quienes se culpa por los problemas que la sociedad no ha podido solucionar por una u otra razón. Tal como escribí en un texto anterior, si acá existiera un Trump que se hiciera cargo de los sentimientos de los xenófobos escondidos, es muy probable que gane algún cargo representativo.

Hoy los xenófobos se esconden comentando notas en redes sociales con pseudónimos y después cuando ocurren casos como el de San Carlos ponen en sus perfiles reales frases hechas y castigan algo que en el fondo no les duele.

El problema viene desde la formación,un hecho que se ratifica cuando escuchás a chicos de 18 años que te dicen que odian a los chilenos por Malvinas, por la "tonada" o porque no son buenos jugado fútbol. Sin embargo, esos chicos no se informan, repiten lo que les dicen y como la mayoría de la sociedad nacional, normalizan la corrupción y se forman hoy pensando en que al más vivo le va mejor en la vida.

Basta de hipocresía. Ojalá las instituciones pongan lo que hay que poner para castigar estas situaciones que no hacen mas que hacer que como sociedad seamos cada vez peores. 

Quizás no fue físicamente, pero hay muchísimos hipócritas que también le pegaron a alguien por su "tonadita", su nacionalidad o su color de piel. Entonces, sos tan culpable como el que golpeó, porque son formadores de las próximas generaciones y transfieren el odio, el cual en algún momento explota mal por algún lado.

Opiniones (4)
24 de mayo de 2018 | 17:05
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24 de mayo de 2018 | 17:05
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  1. En esta vida todos en algun momento son discriminados por algo . Unos por maricones, otros por faloperos ,otros gordos , otros por chicatos, otros por payos, otros por negros, otros por tartams. Y el que safe a todos estos estereotipos , en algun momento sera discrimado por viejo. El negro de m, el puto de m, el viejo de m. y asi.
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  2. Interesante pero redundante . Vivimos en la era de hipocresia . La discriminacion existe en todo el mundo ,en todos los ambitos . Este pibe de la nota tuvo la mala suerte de cruzarse con unos idiotas . Quien en menor o mayor medida no ha sentido la discriminacion??? . El qye ha viajado mucho lo sabe .Y sabe que sociedades que se enorgullecen de ser cosmopolitas no lo son. Yo he sido despedido de una empresa por ser de origen latinoamericano. Claro, no te lo dicen , esta despedido por latino . Te lo dan vueltas . En estas sociedades que se venden como cosmopolitas existen los ghetos , en las empresas con muchos empleados , si el jefe es de una raza ,los de esa raza la pasan bien y se acomodan entre ellos . Hay que conocer de estos temas y saberlos gerenciar bien. Ningun leon se ladea cuando un perro ladra. Hay que saber como moverse , friamente , estrategicamente e ir logrando los objetivos propios planteados. Lo de la tonadita ,la imagen y demas es relativo .
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  3. No dice que pasó
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  4. Malisimo este tipo de notas al estilo crocce..
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