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Reforma Impositiva: avanzando en el desafío

Reforma Impositiva: avanzando en el desafío

Desde hace décadas, los argentinos tenemos un sistema impositivo regresivo e injusto. Nuestra recaudación se basa en impuestos que impactan fuertemente en los sectores más vulnerables, teniendo en cuenta la proporción de ingresos que destinan al consumo (una familia de bajos recursos gasta un porcentaje de sus ingresos mucho más alto en bienes de primera necesidad que una familia de altos ingresos). Además, nuestro sistema no favorece la creación ni el sostenimiento de fuentes de empleo, afectando, una vez más, a los trabajadores asalariados. Por si esto fuera poco, los esquemas de aportes y contribuciones patronales hacen que el empleado cobre poco de bolsillo, pero al empleador le cueste mucho. Este esquema de altos impuestos genera a la vez una alta evasión, lo que implica una enorme inequidad. ¿Qué sucede? las empresas que cumplen pagan por las que no lo hacen. De forma tal que el camino lógico es reducir impuestos y que más gente los pague. Alivianar la carga y soportarla entre todos. Desgraciadamente, la lógica no es lo que ha primado en la política argentina de las últimas décadas.

Hace años que decimos que el país necesita reformas en su sistema impositivo y generar compromisos institucionales que hagan sostenible el crecimiento económico mediante la utilización responsable de los recursos del Estado. En este sentido, el Pacto Fiscal recientemente firmado por el Presidente y los Gobernadores marca un camino de control del Gasto Público que ya había comenzado en Mendoza, pero que es muy sano que se extienda a todas las Provincias (ya que la reforma impositiva nacional perdería impacto si no es acompañada por cambios en todas las jurisdicciones). Por ejemplo, la industria manufacturera, la agricultura, la ganadería, y los servicios de electricidad, agua y gas deberán estar exentos de Ingresos Brutos para el año 2.022, en todas las Provincias.

El Gobierno de Alfredo Cornejo ha avanzado en la baja del distorsivo impuesto a los Ingresos Brutos, además de producir una drástica reducción del denominado "gasto político" (achique de Ministerios y cargos de funcionarios en el Estado Provincial). La Provincia ha logrado aumentar el porcentaje del gasto que se destina a Obra Pública, después de años de despilfarro en el que no quedaba plata para seguridad, rutas, escuelas ni hospitales.

Con un crecimiento del PBI del 3,5% para el 2018, el modelo económico impulsado por Cambiemos apuesta a la Inversión como motor del crecimiento (que llegaría al 17% del PBI en el 2018, mientras que los últimos años fue de 15%). El Consumo también crece (no como todos quisiéramos, pero es un crecimiento al fin), en línea con el Producto Bruto. Todo ello acompañado por una política de fomento a las exportaciones (aunque nos quede mucho para bajar el "costo argentino" asociado al cobro de impuestos sobre impuestos, costos de logística altos y a una estructura aduanera aún engorrosa). El Gobierno tiene el nada despreciable mérito de lograr que la economía crezca por segundo año consecutivo, mientras que la inflación baja gradualmente, se reduce el déficit fiscal y, lo que es más destacable, con un proyecto de reforma fiscal que disminuye impuestos en forma considerable. Una reforma casi revolucionaria, para un país en el que los nuevos impuestos llegaban para quedarse y sólo se movían hacia arriba.

Uno de los puntos más interesantes de la reforma es el mínimo no imponible para contribuciones patronales. Avanzando gradualmente hasta el año 2.022, no se pagarán contribuciones por los primeros $12.000 de sueldo bruto. Si una persona gana, por ejemplo, $16.000 mensuales, sólo se pagarán contribuciones por los $4.000 de diferencia. Esto estimula la generación de empleo y el blanqueo de trabajadores, favoreciendo especialmente a economías regionales como la nuestra, mano de obra intensiva.

Otro punto importante es que el impuesto al cheque podrá ser tomado a cuenta del pago de Impuesto a las Ganancias, reduciendo la carga de otro impuesto distorsivo. Además, se establece la disminución de Impuesto a las Ganancias para aquellas utilidades que se reinviertan. Esto sumado al recupero anticipado del IVA sobre inversiones físicas, genera importantes incentivos a cimentar inversiones.

En cuanto a impuestos internos, tuvimos la grata noticia de que se quitó del proyecto el impuesto al vino. Políticamente, fue una importante decisión que demuestra que el gobierno Provincial defiende los intereses de los mendocinos y que el gobierno nacional sabe escuchar. Por otro lado, se aumentan impuestos de autos y motos de alta gama, de otros productos suntuosos y perjudiciales para la salud, y se disminuyen los de autos de gama media y productos electrónicos. Nadie que se precie de progresista puede oponerse a esto.

Otra medida importante es el tantas veces pregonado, pero nunca practicado, gravamen sobre la Renta Financiera: 15% para rentas en moneda extranjera o con cláusulas de ajuste y 5% para títulos en moneda nacional, con un mínimo no imponible para proteger a los pequeños ahorristas. Los trabajadores que tienen ahorros pueden estar tranquilos: su plazo fijo no tendrá impuestos.

El Lic. Rodrigo González, de la Fundación IDEAL, realizó una simulación de la aplicación de la reforma impositiva sobre los balances contables de 67 empresas de distintos tamaños y rubros: todas mejoraron su rentabilidad. Esto estimulará la inversión y el empleo, y a ese crecimiento sustentable estamos apuntando.

El Presupuesto Nacional está derribando el mito opositor de que este es un gobierno para ricos: el 76% del Gasto Público Nacional va a prestaciones sociales, y es la parte del gasto que más aumenta en comparación con la del año anterior. Por el contrario, se reducen los subsidios económicos, gran parte de los cuales beneficiaban a grandes empresas y a sectores de alto poder adquisitivo (muy por el contrario a lo pregonado por el relato kirchnerista).

Por supuesto que queda trabajo por delante. Aún nos queda pendiente generar un esquema impositivo que contemple las asimetrías de nuestro extensa y heterogénea Argentina. Como no hay mayor desigualdad que la igualdad de los desiguales, debemos continuar avanzando hacia un esquema impositivo que favorezca la inversión y el empleo en el "Interior del Interior", y que otorgue mayores ventajas impositivas a las pequeñas empresas (más allá de la excelente iniciativa que fue la Ley PYME). En un país que concentra casi la mitad de la población en una Ciudad, las inversiones tienden a radicarse en las grandes urbes (donde se concentran los recursos humanos calificados, no hay costos de flete para proveedores y clientes, etc.) cuando no hay esquemas impositivos que estimulen las inversiones en los lugares alejados de los puertos y las grandes urbes.

Los avances en infraestructura (rutas, aeropuertos) en los que el Gobierno Nacional ha avanzado (mucho y bien), son una condición necesaria pero no suficiente para incentivar el desarrollo sustentable del interior del país. Será nuestro próximo desafío profundizar las reformas impositivas para corregir las inequidades territoriales de la Argentina. El sesgo desarrollista del gobierno nacional hace que los mendocinos nos entusiasmemos, aún aquellos que no comulgan con nuestro espacio político.

Después de mucho tiempo, hemos entendido que el déficit fiscal se sostiene de dos formas: a través de deuda o a través de emisión monetaria (lo que genera inflación, que no es otra cosa que el impuesto que más afecta a la familias de bajos recursos). Lejos quedaron las soluciones mágicas pregonadas por los populismos del pasado, y hoy tenemos un gobierno nacional y provincial responsables, y, lo que es más importante, una ciudadanía que ha decidido acompañarlos.

Seguramente esta reforma es el comienzo en el largo camino de desenredar nuestro sistema impositivo, para que tengamos impuestos propios de un país normal. Pero implica cambios esperados desde hace años por los sectores productivos, que favorecerán la generación de empleo. Bienvenidas las iniciativas que se animan a cambios de fondo y que patean el tablero del "status quo" argentino.

Lic. Federico Zamarbide

Diputado Nacional Electo

Cambiemos

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26 de mayo de 2018 | 11:35
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