R. Valle

Hacer la vista gorda se paga con submarinos, trenes y cromañones

Campeones a la hora de señalar los defectos y quejarnos, hasta que algo no explota no actuamos en la cuestión de fondo. El ARA San Juan es otro ejemplo de querer solucionar lo que no hizo en su momento.

Si los organismos de control no controlan, si quien tiene que fiscalizar hace "la vista gorda", por qué habría de extrañarnos que recién ahora nos desayunemos con el lado oscuro de la Armada y los parches del submarino ARA San Juan, los negociados de la AFA en la era Don Julio o los negocios offshore de encumbrados políticos y empresarios.

A diario, el radar de los medios capta un sentimiento generalizado de frustración por llegar siempre tarde a lo que se podría haber resuelto temprano. ¿Por qué se actúa en el día D y no antes, cuando ya había suficientes señales de alerta? 

Cuántas tragedias se podrían haber evitado, cuántas vidas salvado si por caso ese testigo indolente que vio la puerta clausurada de la disco Cromañón lo hubiera advertido o directamente solucionado. O el accidente de Once, donde la inversión que llegó culposamente tras la muerte de 51 personas hubiera servido para actualizar cuando correspondía y no después un sistema ferroviario que ya estaba al borde del colapso.

Si los reflejos de todos funcionaran en el momento, sin especular,  muchas menos páginas negras tendríamos en este país. 

Ocurre también que cuando se advierte a tiempo el tic tac de la explosión inminente los intereses en juego, generalmente políticos o económicos, echan mano rápidamente al freno de mano. Todo queda en la nada hasta que la bomba estalla y empiezan a aparecer tardíamente los que admiten que algo sabían.

Ante la falta de novedades en la búsqueda del submarino, el periodismo carroñero que ya había agotado la dosis diaria de golpes bajos fue encontrando -sin buscarlo- detalles técnicos de la nave que no habían trascendido, la confirmación de que el equipamiento de Defensa no se actualiza desde hace años, que el presupuesto no es suficiente y así otras tantas versiones de un panorama negro ignorado por la mayoría. 

De a poco, fue tomando forma una radiografía de la crisis de defensa que no estaba en los planes de nadie que se instalara en la agenda mediática.

Volviendo a los organismos de control que deberían ser el ojo del ciudadano en áreas sensibles, muchos de ellos carecen de autonomía política, problemas de diseño y falta de personal capacitado y de probada honestidad, lo cual explicaría su pobrísima performance. La fata de resultados de esos entes tiene consecuencias. Graves.

Leyes de reciente aprobación, como la Ética pública y de Acceso a la información pública, son apenas unas de las tantas herramientas que pueden contribuir a no tener que esperar que el Titanic se hunda para recién empezar a buscar dónde se produjo la filtración.

En este presente hiperconectado, donde hasta la queja más trivial rápidamente toma estado público y se viraliza, cualquier llamado de atención resulta más efectivo que la burocracia de un organismo que sólo se sostiene para contener militantes o justificar cargos políticos, más que para garantizar que se cumpla la ley y velar por la calidad de los servicios. 

Opiniones (2)
18 de julio de 2018 | 15:48
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18 de julio de 2018 | 15:48
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  1. Cuando me nombre un país donde los trenes no choquen, los barcos no se hundan y no existan corrpción, le voy a creer que somos nosotros los malos, los indolentes, los ineficientes. Nada de eso Sr., ud. es uno de los muchos negreros de la argentina. Ven todo negro, todo mal, todo negativo y no es así. El submarino fue debidamente reparado, en condiciones de técnica profesional, con partes debidamente auditadas y chequeadas. No tenemos más plata como para hacer uno nuevo porque hubo dirigentes que nos endeudaron tanto que después no pudimos pagar esa deuda y el default resultante nos dejó en la lona, pero no obstante esa pobreza supimos hacer que un submarino navegara y que los trenes volvieran a recorrer las vías, claro que siempre existen detalles que la pobreza no puede cubrir, pero le aseguro que si ud. y cualquiera analiza los montos de inversión disponibles en la Argentina para trenes y los compara con España o cualquier país europeo e incluso USA, verá que tenemos, proporcionalmente, menos accidentes de trenes que en esos países, pero el asunto es tirar bosta para tirar abajo todo un esquema cultural de país saliendo adelante. Me tienen podrido ud. y todos los pseudos liberales de pacotilla que se creen que a los argentinos es a los únicos que nos pasan cosas y que encima se dan el tupé de afirmar, sin pruebas fácticas, jurídicamente válidas, que todo ha sido por desidia o corrupción. No niego que exista corrupción, pero los argentinos que hacemos las cosas las hacemos bien y lo mejor que podemos y no somos menos que nadie. Déjese ya de ensuciar a los argentinos porque YO SOY ARGENTINO y no se lo permito. Si ud. quiere ser parte de la suciedad, allá ud., pero hable en primera persona, sobre todo cuando no pone pruebas, hechos, documentos, nada sobre la mesa como para que yo le crea. No es más que uno de los tantos CHANTAS que hablan sin saber. Es hora de callar tanto avasallamiento cultural y dejarse de joder con creer que somos malos. NO LO SOMOS. Si ud. quiere ser uno de los malos, le repito, allá ud., yo no. Acá hay personas que pueden ser responsables, pero son muy pocas, poquitísimas, entonces nómbrelas y déjese de decir que somos todos, pero también ponga las pruebas para afirmar eso, sino cállese porque no es maduro tirar la piedra y esconder la mano. ¿Quiénes dan información? ¿El pueblo o el periodismo? ¿Entonces por qué mierda dice "los argentinos hacemos la vista gorda"? La hacen uds. porque no hablan lo que tienen que hablar, justificándolo, dando nombre y apellido, documentos y todo lo que tenga valor jurídico para sostener lo que dicen. Cuando así procedan tendrá ud. capacidad intelectual, moral y ética para afirmar lo que afirma en esta nota, pero ahora no.
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  2. A grandes males, grandes soluciones, debería crearse algo similar al FBI ( USA: 1900) , para detectar cualquier acción contra la Argentina, con personal pro-Argentina altamente preparado y seleccionado
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