Deportes
A. Fernández

La maldición que nos persigue desde Italia '90

La Selección argentina buscará la gloria tras 32 años de sequía y cortar una racha que nos persigue desde aquel gol del Pájaro.

La Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 será una nueva chance para la Selección argentina de conquistar su tercera estrella en citas mundialistas y conseguir luego de 25 años un título tras el de la Copa América de Ecuador en 1993.

Pero metiéndonos de lleno en las participaciones del conjunto nacional luego de la consagración en México 1986, de la mano del más grande de todos los tiempos Diego Armando Maradona, llegaría un serie de Copas del Mundo y una en particular que marcaría hasta ahora un antes y un después: Italia ´90. Ahí se produjo la última victoria en un Mundial de un equipo argentino frente a un campeón del mundo en tiempo reglamentario (90 o 120 minutos). Fue en Turín frente a Brasil por 1 a 0 en los octavos de final, con aquella apilada maravillosa de Diego y la definición exquisita de Caniggia ante Taffarel cuando el reloj marcaba 82 minutos.

Luego sería tiempo de vacas flacas frente a los más poderosos, aunque con alguna alegría desde los 12 pasos. Llegaría la semifinal frente a Italia en Nápoles, justamente en la casa del 10, donde se consagraría para siempre Sergio Javier Goycochea. Y en la final de ese mismo certamen recibiríamos el primer cachetazo de muchos que esperemos cortar en unos meses. Andreas Brehme no perdonó desde el punto de los castigos y Alemania dejaba con lágrimas en los ojos y el insulto eterno de Maradona al juez Codesal y al presidente de la FIFA Joao Havelange tras aquel penal dudoso.

En los Estados Unidos sería una historia diferente, tal vez con la máxima decepción sobre nuestra espalda, el día que le "cortaron las piernas" a Diego. Argentina quedaría eliminada en octavos ante Rumania y sin enfrentarse en ninguno de los cuatro partidos a un campeón.

En Italia ´90 se produjo la última victoria en un Mundial de un equipo argentino frente a un campeón del mundo en tiempo reglamentario.

En Francia 1998, Argentina de la mano de Daniel Alberto Passarella, eliminaría a Inglaterra en octavos de final en la tanda de penales y posteriormente sucumbiría en cuartos de final ante Holanda 2 a 1.

En la historia reciente más pobre de un seleccionado argentino, el conjunto de Marcelo Bielsa llegó a Corea - Japón 2002 luego de unas Eliminatorias casi perfectas. En la fase de grupos, el segundo rival fue nuevamente Inglaterra. David Beckham de penal se encargaría de marcar el único grito y la racha comenzaba a hacerse notar. La Argentina terminaría quedando eliminada antes de los cruces directos.

Con Pékerman ya en el banco de los suplentes y en el primer Mundial de Messi, la Albiceleste alcanzaría los cuartos de final y volvería a quedar eliminada ante su máximo verdugo, Alemania, en penales luego del 1 a 1 en los 120 minutos en el Estadio Olímpico de Berlín.

El 2010 encontraría a Diego ya no dentro del terreno de juego sino dando indicaciones a unos pocos metros. Luego de una primera fase perfecta en Sudáfrica, el rival que nos mandaría a casa sería nada más y nada menos que Alemania, nuevamente en cuartos de final, aunque esta vez con una paliza futbolista. Fue 4 a 0 y a pensar en lo que vendría: Brasil 2014.

Es nuestro más sentido recuerdo. El más angustiante. Y a casi cuatro años de aquel partido en el Maracaná ante Alemania en la gran final, aun nos siguen haciendo mal las lágrimas de Leo y la definición de Götze en el tiempo extra. El 1 a 0 nos dejaría con las manos vacías en el Mundial que más ansiábamos. Nuevamente caíamos ante un campeón del mundo. Nuevamente ante Alemania.

Dicen que las rachas están para romperse, por eso recordamos esta. Las nuevas páginas del máximo evento deportivo del planeta se empezarán a escribir en el estadio Luzhniki de Moscú el próximo 14 de junio. ¿Será posible? 

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16 de agosto de 2018 | 20:42
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