opinión

Discurso según la ocasión

La opinión de la periodista Norma Abdo sobre la actuación del Vaticano sobre la situación que se vive en Venezuela.

Discurso según la ocasión

Cuántas dudas nos planteamos hoy en el mundo en general y en la Argentina en particular, acerca del real pensamiento del Papa Francisco en lo que al gobierno que encabeza Nicolás Maduro en Venezuela respecta.

Cuánta dubitación frente al autoritarismo de la milicia que maneja el poder en ese país al borde de una guerra civil.

Cuánta desazón, cuánta muerte, cuánta aberración, cuánta radicalización innecesarias en un conflicto antes de que, desde Roma y como autoridad máxima de la Iglesia Católica (y referente mundial en general), se conociera que había un comunicado oficial emitido por el Vaticano (hecho que muchos argentinos que apoyan a Maduro negaran aún frente a la evidencia).

Después de más de un centenar y medio de muertos, pidió que se evite o se suspenda la Asamblea Constituyente. Qué pena que fuera ante los hechos consumados. ¿De pronto hubo un despertar acerca de las implicancias de un gobierno autoritario y antidemocrático, que fomenta el enfrentamiento, olvidando los derechos humanos elementales para cualquier sociedad, en un constante escenario violento, irracional, inhumano?

¿Con el prestigio y la ascendencia en el mundo, el Papa tuvo que esperar tanto para pronunciarse?

¿Qué pasó?

Una pregunta que sobrevuela, sobre todo recordando a aquel Bergoglio que en 2006 decía en el tedeum de aquel año (en que gobernaba Néstor Kirchner), que no debía buscarse el aplauso de los demás ni quedarse con el juicio de las encuestas sino construir una nación para todos" y una "concertación plural", cuando se avecinaban tiempos en que la palabra daba paso a los enfrentamientos y a la irritabilidad.

La relación entre el gobierno y la Iglesia se resquebrajaba aún más cuando en marzo de 2013 (hacía 3 años de la muerte de Néstor Kirchner) Jorge Bergoglio se convertía en el Papa Francisco, dejando una huella tensa entre Buenos Aires y Roma, sobre todo porque lo calificaban como un opositor... ¿Similitud o coincidencia cuando no se piensa igual?

Desde el oficialismo de entonces no habían olvidado aquellas palabras del Papa, cuando había dicho: "Felices si somos perseguidos por querer una patria donde la reconciliación nos deje vivir, trabajar, preparar un futuro digno para quienes nos sucedan. Felices si nos oponemos al odio y al permanente enfrentamiento , porque no queremos el caos y el desorden que nos dejan rehenes de los imperios".

Así se expresaba aquel hombre de diálogo que sufriría entonces de los embates de muchos de los que hoy se rasgan las vestiduras por una foto con él.

Qué pasó? De enemigo a hombre de consulta; de fascista y cómplice de los 70 negros de nuestra historia reciente a amado, sin actitud alguna de crítica o autocrítica mediante.

También el Papa cambiaría su ecuánime actitud. ¿Qué pasó con aquello de "felices si nos oponemos al odio y al permanente enfrentamiento" o "no queremos caos o desorden"?

No comprendo las incongruencias del pensamiento, vengan de donde vengan.

No entiendo cómo cambia el discurso según la ocasión, mientras las balas y los muertos son el pan de todos los días en esa sufriente y sufrida Venezuela .

Opiniones (1)
19 de junio de 2018 | 02:36
2
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19 de junio de 2018 | 02:36
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  1. Primer papa argentino y nos tocó este peroncho impresentable....
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