opinión

Auge de la nueva derecha en Alemania

Auge de la nueva derecha en Alemania

El extremismo de derecha es un fenómeno que tiene su orígen en la Alemania de la posguerra y que hoy en día encontró un nuevo máximo cíclico. Algunas de sus manifestaciones han sido violentas, como atentados contra representantes de la comunidad judía o, más actuales, los ataques contra inmigrantes musulmanes y refugiados. En otros casos la extrema derecha ha buscado hacerse escuchar a través de partidos políticos, como el Partido Nacional Demócrata de Alemania (NPD) de tendencia neonazi y de gran penetración entre los jóvenes.

Las causas del auge del radicalismo de derecha son varias. Se aduce que luego de la reunificación de Alemania en 1990 vastos sectores de la población en la ex Alemania Oriental debieron recibir ayuda gubernamental (que aún hoy reciben) para poder sobrevivir. Aún hoy se puede notar una mayor cantidad de simpatizantes del extremismo de derecha en los "nuevos paises", los estados federados que pertenecían a la DDR (Detsche Demokratische Republik), o ex Alemania Oriental. Esos segmentos de población temen que la incesante llegada de inmigrantes y de refugiados provoque el fin de esa ayuda ya que los recién llegados también demandan ingente ayuda estatal. De allí que los "nuevos alemanes" sean vistos como un "peligro" por algunos sectores de la población. También se ha señalado como causal de la proliferación de grupos y partidos de derecha al desencanto respecto de las élites políticas tradicionales[i].

Desde las últimas elecciones se viene registrando un aumento incesante de simpatizantes de los partidos de derecha. Con el aparecer de la AfD (Alternativa para Alemania), un partido político populista que fue fundado en el año 2013, se puede notar una gran polarización entre los votantes. Según la página web oficial de las elecciones en Alemania, el nuevo partido pudo recoger nada más y nada menos que 950,000 ex votantes del partido democrático cristiano (CDU/CSU) y de Die Linke (la izquierda) 250.000 y otro tanto del SPD (social demócratas). Pero AfD tambíén es refugio para ex simpatizantes del NPD. De este modo, el Partido Nacional Democrático perdió los últimos escaños que tenía en el parlamento federal de Sajonia. Una razón de este fenómeno es la mayor seguridad de que el voto será "escuchado" y valorado si se vota a Alternativa para Alemania (AfD).

Este nuevo partido, AfD, seduce cada vez más diciendo que hay que abandonar la Unión Europea, recuperar el Marco alemán como moneda nacional, cerrar las fronteras a la inmigración y a los refugiados, sacudirse el peso insoportable de las exigencias de Bruselas, dejar de aportar miles de millones de euros a una estructura, según ellos, mastodóntica e inútil como la Unión Europea y recuperar la autonomía y la identidad nacional.

En las próximas elecciones generales (24 de setiembre) en las que todo hace suponer que la actual canciller, Angela Merkel (CDU - Christlich Demokratische Union Deutschlands), será reelegida, se estima que Alternativa para Alemania, (AfD) conseguirá por primera vez su tan ansiada representación parlamentaria. Si tenemos en cuenta que AfD -Alternative für Deutschland- es un partido creado hace tan solo cuatro años dicha representación podría ser considerada como una gran victoria. Hay que señalar que AfD ya cuenta con representación en los parlamentos de trece de los diez y seis estados.

En las elecciones regionales del año pasado, Alternativa para Alemania, obtuvo nada más y nada menos que el 24 % de los votos en Sajonia-Anhalt, convirtiéndose así en el segundo partido más votado en dicho estado.

El auge de la derecha populista, islamófoba, nacionalista y euroescéptica, es un fenómeno que no reconoce fronteras en Europa. No hay país europeo que no tenga un partido o un movimiento de ultraderecha: UKIP en Gran Bretaña, el Partido de los Finlandeses, el Partido Popular Danés, el Partido de la Ley y el Orden (Polonia), el Movimiento para una Hungría Mejor, el Frente Nacional (Francia) y el Partido por la Libertad (Holanda), son sólo algunos ejemplos. De modo que el radicalismo de derecha es un fenómeno que se extiende cada vez más.

Si las últimas tendencias se mantienen no sería extraño que AfD se imponga ante partidos tradicionales y con representación parlamentaria como Die Grünen (Los Verdes), Die Linke (La Izquierda) y el FDP (Freie Demokratische Partei), y se convierta en la tercera fuerza política de Alemania.

El extremismo de derecha también tiene adeptos en la Bundeswehr (Ejército alemán). En 2016 se produjeron 143 casos de violencia xenófoba y de propaganda extremista en las redes sociales, en las que estuvieron involucrados miembros del ejército. En lo que va de 2017 han sido detectados unos 50 hechos similares. El gobierno federal ve con preocupación estos hechos y los sanciona con severidad ya que no puede tolerarse que miembros de las fuerzas militares reciban instrucción profesional que después pueda ser volcada en hechos violentos[ii]. Las autoridades ven como antídoto para este fenómeno la educación, aunque reconocen que llevará tiempo.

La Fundación Friedrich Ebert (FES, su sigla en alemán), ha estudiado en profundidad el problema. Sus estudios revelan que en el territorio de la ex Alemania Oriental el número de adeptos a la extrema derecha se duplicó en tan sólo diez años. Desde 2002 hasta 2012 los simpatizantes de la derecha radical aumentaron de un 8% a un 16%. Lo contrario sucedió en dicho lapso en el territorio de los viejos estados federados del oeste en los cuales el fenómeno registró una disminución del 11,3 % al 7,3 % [iii]. El estudio realizado por la FES coincide con lo señalado con anterioridad: es en la antigua Alemania Oriental donde el número de radicales ha aumentado entre jóvenes y desempleados quienes culpan a los inmigrantes de su actual situación. Según la mencionada fundación, a nivel país ha aumentado la islamofobia, la cual es vista como el primer escalón hacia posturas más radicales[iv].

La cada vez mayor adhesión que logran partidos políticos populistas como Alternativa para Alemania (AfD) y partidos extremistas como el Partido Nacional Democrático (NPD), con sus promesas del país soñado, no son sino manifestaciones de esas tendencias[v]. El Brexit, la elección de Donald Trump en los EE.UU, el fuerte apoyo logrado por Marine Le Pen (Frente Nacional) en Francia en las últimas elecciones y el resultado obtenido por Geert Wilders (Partido por la Libertad) en los Países Bajos, no han hecho más que abonar el aumento de los adeptos a Alternativa para Alemania (AfD) al mismo tiempo que el de los simpatizantes de la derecha más radical alemana[vi].

Pol Morillas, del CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs), señala que estos partidos y grupos tienen la gran habilidad de amoldarse a la situación coyuntural. Han sabido utilizar en su provecho, por ejemplo, la incesante llegada de refugiados a partir de 2015[vii] y la insuficiente información oficial sobre la conveniencia y/o necesidad de recibir a quienes escapaban de la guerra civil en Siria y de otros lugares del mundo. Jordi Vaquer, del think tank Open Society Initiative for Europe sostiene que "estos partidos son un proyecto de nostalgia de un pasado idealizado y no una fuerza transformadora del futuro"[viii]. Estos partidos y grupos se mueven más allá de la derecha clásica, y así al decir de Emmanuel Terray: "Si la derecha clásica sólo admite la violencia si se ejerce en los límites fijados por la ley; la derecha extrema la contempla como un medio entre otros, a utilizar en función de las circunstancias". Y así el rechazo al extranjero se convierte en xenofobia, el patriotismo en nacionalismo identitario y chauvinismo, la lucha antiterrorista en guerra al Islam y la autoridad en autoritarismo[ix].

Habrá que esperar a setiembre y, a la luz de los resultados electorales, hacer nuevos análisis y balances. Como señalamos más arriba todo hace prever un nuevo triunfo de Angela Merkel. Hoy por hoy no existe entre los candidatos de los diversos partidos políticos uno de tanto peso y relevancia como ella. La extrema derecha puede que se posicione en puestos impensados hasta hace poco, pero de ahí a obtener el triunfo no, no por ahora.

Por Nicolás Vera Fluixá y Jorge Millán


[i] http://www.lavanguardia.com/internacional/20160505/401589387195/extrema-derecha-europa.html

[ii] http://www.dw.com/es/extremismo-de-derecha-en-el-ej%C3%A9rcito-alem%C3%A1n/a-38361105

[iii] http://www.dw.com/es/aumenta-extremismo-de-derecha-en-alemania/a-16373716

[iv] http://www.dw.com/es/aumenta-extremismo-de-derecha-en-alemania/a-16373716

[v] http://redaccion.nexos.com.mx/?p=7932

[vi] http://redaccion.nexos.com.mx/?p=7932

[vii] http://www.lavanguardia.com/internacional/20160505/401589387195/extrema-derecha-europa.html

[viii] http://www.lavanguardia.com/internacional/20160505/401589387195/extrema-derecha-europa.html

[ix] http://www.espacio-publico.com/el-ascenso-de-la-extrema-derecha-en-europa

- Junto a Nicolás Vera Fluixá.

Opiniones (1)
20 de agosto de 2018 | 19:36
2
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20 de agosto de 2018 | 19:36
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  1. No se les ha ocurrido pensar que puede haber una causa verdadera para esa 'islamofobia', como ustedes la describen?
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