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Bienvenidos al tren

Bienvenidos al tren
Libro camone

 El 30 de agosto de 1857 quedará inaugurado en Buenos Aires el primer ferrocarril argentino. Su recorrido de diez kilómetros comprendió entre la Plaza del Parque (donde actualmente se ubica la sede del famoso Teatro Colón) y Floresta. Luego llegará a Morón y, en poco tiempo, a otras localidades del oeste bonaerense, siendo estos los primeros antecedentes de la historia ferroviaria argentina.

Ya en 1853 se había formado una sociedad con capitales argentinos para construir un ferrocarril. Eran sus socios principales, Mariano Haedo, Norberto de la Riestra, Felipe Lavallol, Daniel Gowland, Francisco F. Moreno y Adolfo Van Preet. Se formó entonces la "Sociedad del Camino de Hierro de Buenos Aires al Oeste". Durante dos años se realizó la adquisición del material y el trazado de la línea. Se adquirieron dos locomotoras, "La Porteña" y "La Argentina", y varios vagones más.

"La Porteña", primera locomotora del ferrocarril argentino

Estación Mendoza

También podría agregarse, consultando otras fuentes bibliográficas, que la llegada del ferrocarril a Mendoza proveniente desde Buenos Aires (finales del siglo XIX) le dará con el tiempo al distrito La Dormida una notoria pujanza, sobre todo, en las adyacencias de la Estación Gobernador Emilio Civit, cuyos terrenos para la construcción fueron donados por Ricardo Palencia.

A finales del siglo XIX "el ferrocarril motivó un impacto sin precedentes a Mendoza. A partir de 1885 se produjo una explosión violenta de la superficie cultivada, especialmente de vid. Las bodegas que apenas llegaban a 20 en 1880, pasaron a cerca de 400 en 1.895 y superaron las 1.500 una década después. El tren traía miles de inmigrantes italianos y españoles, hasta constituir el 30% de la población en 1914. (...) Mendoza se convirtió rápidamente en la cuarta provincia más poblada y rica del país. Puede decirse que el ferrocarril, los inmigrantes y la vitivinicultura fueron los tres pilares en los cuales se basó la Mendoza moderna. Y ese proceso se hizo notar en los departamentos1". Será lógicamente el caso de Santa Rosa, y de La Dormida en particular.

"(....) La construcción del ferrocarril estaría a cargo de Juan Clark, quien recién en 1882 logró constituir una empresa con capitales británicos: la "Ferrocarril de Buenos Aires al Pacífico". Mientras que El ramal del "Ferrocarril Andino" que unirá "Buenos Aires - Mendoza" llegará a La Paz en 1883. Destacada actuación le cupo al Ingeniero Guillermo Villanueva, hijo de Arístides, quien realizó un trabajo (reconocido internacionalmente) extraordinario, sorteando una hostil geografía de desiertos, dunas, montes, ríos, pantanosos y pendientes entre Villa Mercedes y San Luis, de ahí hasta La Dormida. Guillermo Villanueva también, fue el primer civil que ocupó el cargo de Ministro de Guerra y Marina de la Nación, desempachándose luego como Presidente de Obras Sanitarias de la Nación. Su acción fue secundada por el Ingeniero Cristóbal Giagnoni, quien estuvo a cargo de todos los estudios técnicos y topográficos en cuyo honor recibirá su nombre la estación de Santos Lugares, ex - "Estación Rivadavia". (...) Inmediatamente, en 1885 la obra estará concretada, concluyendo en la capital mendocina, mientras que en La Dormida el tren arribará por primera vez en 1884. Dicho año será a su vez el de la creación del Departamento de Santa Rosa"2.

El enorme progreso que acarreó el FFCC se manifestó también en el desarrollo de los distritos santarrosinos, pero con perfiles distintos entre La Dormida y Las Catitas.

Así como veremos páginas más adelante, la importancia que tuvo para La Dormida el tren, radicó en que fue el polo concentrador y exportador de frutas más importante del Este, mientras en Las Catitas, la estación ferroviaria, inaugurada recién en 1902 (futura Estación José Néstor Lencinas) marcó el punto referencial de desvío y partida del nuevo ramal de 184 Km. a San Rafael en 1903. Esto traerá aparejado la vinculación ferroviaria con el sur santarrosino, pues se abrirán las estaciones de Pichi Ciego, Comandante Salas y Ñacuñan, paralelo al trazado de la ruta N° 153. También funcionaba en Las Catitas un taller ferroviario de reparaciones y mantenimiento de máquinas, locomotoras y vagones. Mientras que avanzada la segunda década del siglo XX comenzó a circular "El Catitero", tren que todos los días cubría el recorrido Las Catitas - Mendoza y Mendoza - Las Catitas.

Sintetizando podríamos afirmar que la estación de Las Catitas (Estación Lencinas) tuvo un perfil relacionado con el transporte de pasajeros, mientras que la estación Civit y la estación de La Dormida tuvieron un perfil más agrícola - productivo.

He aquí un esquema de los 959 kilómetros y 100 metros, en medio de 74 estaciones que separaban la Central Ferroviaria de Retiro, en la hoy Ciudad Autónoma de Buenos Aires con La Dormida, 13 menos antes de completar las 87 estaciones hasta llegar a la Ciudad de Mendoza, después de atravesar 112 pueblos (parajes, distritos y/o grandes ciudades) de nuestra República Argentina.

Esquema de Estaciones del Recorrido del Ferrocarril Andino

Retiro - La Dormida - Mendoza

  1. Retiro

  2. Palermo

  3. Devoto

  4. Sáenz Peña

  5. Hurlinghan

  6. José C. Paz

  7. Pilar

  8. Manzanares

  9. Domingo Cabret

  10. Cortines

  11. Goldney

  12. Agote

  13. Mercedes

  14. San Jacinto

  15. Franklin

  16. General Rivas

  17. Castilla

  18. Rawson

  19. San Patricio

  20. Cucha Cucha

  21. Chacabuco

  22. Membrillar

  23. O'Higgins

  24. La Oriental

  25. Junín

  26. Saforcada

  27. Las Parvas

  28. Blandengues

  29. Leandro Alem

  30. Vedia

  31. Perkins

  32. Alberdi

  33. Iriarte

  34. Diego de Alvear

  35. Aarón Castellanos

  36. Coronel Roseti

  37. Rufino

  38. Vivero

  39. Leguizamón

  40. Salas

  41. Rosales

  42. KM 474

  43. Laboulaye

  44. Guardia Vieja

  45. Curapalgüe

  46. Rio Bamba

  47. Gavilán

  48. General Levalle

  49. La Cautiva

  50. General Soler

  51. Vicuña Mackena

  52. Pretot Freyre

  53. Washington

  54. Laguna Oscura

  55. General Paunero

  56. Justo Daract

  57. Pedernera

  58. Crámer

  59. Villa Mercedes

  60. Liborio Luna

  61. Fraga

  62. Comandante Granville

  63. Eleodoro Lobos

  64. Juan W. Gez

  65. Daniel Donován

  66. San Luis

  67. Pescadores

  68. Balde

  69. Chosmes

  70. Alto Pencoso

  71. Jarilla

  72. Desaguadero

  73. La Paz

  74. La Dormida - 959 kilómetros c/ 100 metros

  75. Gobernador Civit

  76. José N. Lencinas - Las Catitas

  77. Santa Rosa - 983 Km. c/ 100 m.

  78. Alto Verde

  79. Ingeniero Giagnoni

  80. San Martín

  81. Palmira

  82. Barcala

  83. Beltrán

  84. Rodeo del Medio

  85. Coquimbito

  86. Gutiérrez

  87. Mendoza - 1.063 kilómetros

Estación ferroviaria La Dormida

Vendedores ambulantes a la llegada del tren

Vagón de pasajero - Ferrocarril "De Buenos Aires al Pacífico" principio de siglo XX

Pasajeros al tren

Un valioso testimonio es el que pudo brindarme la Asesora Pedagógica del Proyecto, Profesora Alicia Maure en forma natural, cuando de las jornadas de trabajo se desprendían comentarios espontáneos sin que estuviera programado abordar dicho tema. Me pareció adecuado incorporarlos, pues proviene de alguien que vivió siempre en el pueblo, desciende de una familia con profunda raíz en el lugar y abraza con pasión el rescate historiográfico.

"Mi madre me contaba que en el tren se trasladaban los ajuares completos para las chicas que se iban a casar, los artefactos domésticos básicos de ese tiempo: una cocinita, una heladera, un combinado, pero también los lavatorios para el baño, las cerámicas. Todos esos elementos venían de algún negocio de Mendoza, y había que apurarse para bajarlos porque el tren seguía su rumbo en unos minutos. Más complejo aún es cuando había poco tiempo para cargar o descargar cajones de frutas que partían a Buenos Aires. Se predisponía una cuadrilla de peones, y en '30 minutos había que completar el vagón antes que la bocina del tren marcara el arranque hacia la próxima estación.

(...) Invoca emocionada a su papá ‘Necho' que les contaba, como toda la familia venía a despedir a los jóvenes que eran convocados al Servicio Militar, y tenían que tomar el tren para ir a su destino. (...) Y recuerda, en comentarios de su mamá, cuando en épocas del peronismo y para el tiempo de las fiestas, se corría la voz que llegaba ‘el tren de Evita' para repartir muñecas, pelotas, zapatillas, bicicletas y hasta algunas máquinas de coser".

Me pareció importante incorporar el comentario (con seguridad, la "seño" Alicia se sorprenderá, pues esto no estaba programado) porque se refresca en esta gráfica postal que brinda el comentario, el costado social a veces invisible, puesto que la atención cuando abordamos estos temas, siempre apunta primero (no porque no la tenga) a la importancia "física" del tren y sus vagones, las líneas férreas, su inauguración, sus recorridos, el aspecto productivo y sus beneficios, y pocas veces destacamos esas sensaciones abstractas (si se quiere) de quien espera, de quien lo necesita. Como en esa canción del catalán Serrat, cuando Penélope, "se sienta en un banco en el andén y espera que llegue el primer tren".

"Los trenes de Evita"

La otra cara

Otro aspecto que deberíamos extender con relación a la influencia del ferrocarril y su proyección en conjunto, resultó ser el papel asumido puntualmente por la empresa "F.C. Pacífico" y el "Ferrocarril Andino", concerniente al estímulo que brindó a la producción agropecuaria y al desarrollo turístico de Mendoza y sus departamentos. Obviamente que hubo otro aspecto que fue el laboral, gremial, salarial y la desigual relación: empresa - trabajadores que ha merecido varios libros de estudio, pero sin caer en la simplificación de no ser nuestro tema, quiero manifestar que no lo ignoro, sabiendo de los abusos que cometió el sector patronal contra el sector obrero, como también de la importancia que tuvo en nuestra región la llegada de nuevas ideas, confirmándose esto, en el nacimiento de nuevas expresiones políticas que terminaron consagrando electoralmente, concejales y legisladores provenientes del sector ferroviario .

Política de Estado

Pero volviendo al lado positivo, expresaré: "(...) cuando en 1908 la empresa adquirió el edificio "Bon Marché" (Calle Florida al 700 de Capital Federal, actual ‘Galería Pacífico', destinado en principio a una gran tienda francesa), ofreció a los productores cuyanos los sótanos del edificio en donde se instaló una cámara frigorífica para que las frutas y verduras que desde La Dormida y otros puntos de Mendoza se remitían a Buenos .Aires, tuvieran un lugar para su conservación y comercialización. Del mismo modo en sus vidrieras se ofrecían promociones de las bondades que ofrecía el turismo mendocino, como una especie de ‘oficina de turismo' de la Provincia de Mendoza. Tal instancia se verá rubricada en 1937 cuando por iniciativa de Frank Romero Day (Ministro del Gobernador, nacido en Rivadavia, Guillermo Cano) se inaugure una oficina en Capital Federal, precisamente en un local del edificio de la empresa Pacífico, de una delegación de la Dirección Provincial de Turismo3".

(*) Extracto del libro "Me lo contaron mis abuelos" de Gustavo Capone que recrea la historia del pequeño distrito de Santa Rosa y la enorme incidencia del ferrocarril en su vida cultural y económica.














1 Lacoste, Pablo: "Territorios y Departamentos": EN: Roig, Arturo, Lacoste, Pablo y Satlari, María Cristina otros.: "Mendoza, cultura y economía". Mendoza. Caviar Blue/ Andina Sur. 2005. Pag. 189


2 Capone, Gustavo: "Rivadavia, las historias de su Historia. Huellas, memorias y tertulias". Editorial Dunken. Buenos Aires. 2009.

3 Capone, Gustavo: Ob. Cit.

Opiniones (2)
16 de julio de 2018 | 21:39
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16 de julio de 2018 | 21:39
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  1. Excelente! profesor.
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  2. MUY BUENA NOTA....CON UN TOQUE DE NOSTALGIA AL TITULO DE LA MISMA, YA QUE ES UN TEMA EMBLEMATICO DE SUI GENERIS....¨BIENVENIDOS AL TREN¨,,,RECOGE TUS COSAS Y..... AL IGUAL QUE BUENO LO DEL TREN DE EVITA....FELICITACIONES GUS!!!
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