Economía

 El amigo Cavalieri, la bipolaridad inversora y cambio de rumbo

Lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará. La columna de cada domingo de Carlos Burgueño, para MDZ.

 El amigo Cavalieri, la bipolaridad inversora y cambio de rumbo

Lo que pasó. El amigo Cavalieri.

Silenciosamente, y casi por sorpresa, el Gobierno recibió una gran noticia económico- laboral. No fue por algún indicador sobre el mercado de trabajo (datos que siguen siendo esquivos para el oficialismo), sino, curiosamente, provino desde el ámbito sindical. Desde el sindicalismo más ortodoxo, ese que el próximo 6 de abril le hará el primer paro general al macrismo. Los trabajadores mercantiles afiliados en la Capital Federal al histórico (más de 30 años dirigiendo su gremio) Armando Cavalieri, firmaron su paritaria anual con un incremento salarial de 20%, incluyendo la cláusula gatillo por inflación, que actualizará el salario de los trabajadores del sector si la inflación supera ese porcentaje. En otras palabras, si el alza de los precios es de 19,5%, los mercantiles tendrán un incremento salarial real este año. Si el índice es superior, los trabajadores del comercio argentino este año le empatarán con sus sueldos a la inflación. Cavalieri le dio así la primera gran alegría del año de negociaciones paritarias al gobierno. Ahora tendrá el macrismo un arma sólida para negociar con los docentes de todo el país, en especial con los bonaerenses, la meta anual de 19% más la cláusula inflacionaria. El sindicato de Empleados de Comercio, que agrupa en toda la Argentina a casi 1 millón de trabajadores, le otorgó así al macrismo la herramienta más sólida para discutir contra los irreductibles docentes. Si el gremio más importante en cuanto a afiliados le dio la razón al gobierno en cuanto a la confianza sobre la meta inflacionaria más la cláusula gatillo, ¿porqué los maestros siguen en rebeldía?

Lo que pasa. La bipolaridad inversora.

Sólo los muy entendidos en economía real pueden comprender lo que en verdad está sucediendo con las inversiones en la Argentina de hoy. El jueves pasado el presidente Mauricio Macri recibió en la Casa Rosada a los CEOs de Techint, Paolo Rocca, y de Tecpetrol, Carlos Ormaechea. Estos le anunciaron inversiones por 2300 millones de dólares en el yacimiento no convencional de Vaca Muerta, en un pozo gasífero. Se destinarán u$s 1600 millones al desarrollo de pozos de gas no convencional y u$s 700 millones para instalaciones de tratamiento y transporte del gas, en un proyecto que incluirá la generación de 1000 puestos de trabajo directo. El mismo día se conoció que la empresa Puma cerraría la fábrica Unisol, dejando sin empleo a unos 140 trabajadores. La planta está radicada en Sanagasta, La Rioja, una ciudad de 2.200 habitantes, donde la fábrica de zapatillas que cerró era el único emprendimiento privado. Ahora sólo habrá empleados públicos en Sanagasta. Puma planea además el cierre de otras plantas en el país, en un proceso que llevaría a unos 1000 despidos totales. Obviamente se trata de dos proyectos diferentes con realidades diferentes. Pero ambas situaciones, Techint y Puma, son parte de la misma realidad económica argentina, con sectores que van recuperándose y anunciando inversiones megamillonarias (el campo, la minería y Vaca Muerta son ejemplo de ellos), y con otros (los textiles, bienes de consumo masivo, lácteos) que se juegan su propia supervivencia en estos tiempos.

Lo que pasará. Error, y cambio de rumbo.

No es novedad que el gobierno nacional es muy proclive a equivocarse, así como dispuesto a reconocer públicamente el error y modificarlo abiertamente ante el público. Esta semana que vivirá un nuevo ejemplo de esto. El plan "Precios Transparentes" lanzado el primero de febrero por el gobierno, y que apuntaba a reducir la presión inflacionaria de los valores de los productos de consumo, haciendo que los precios al contado bajaran hasta un 20% junto con un sinceramiento de las tasas de interés de las compras en cuotas, tiene sus días contados. La realidad es que los precios al contado sólo tuvieron, en muy pocos casos, una reducción de los valores de las compras de no más de 5%, mientras las compras en cuotas, en el caso de los electrodomésticos, se redujeron a no más de 3, y las de más plazos desaparecieron. En el caso de textiles, juguetes o productos intermedios, las cuotas directamente pasaron al olvido. Así, un plan que buscaba bajar los precios y aumentar el consumo logró lo contrario, y generó una contracción aún peor que la existente hasta enero en momentos en donde el consumo se mantenía lánguido y sólo se sostenía por las cuotas. El infantilismo oficial fue notorio y a dos meses de iniciado el Plan, finalizará esta semana. A destajo, el gobierno negocia un nuevo plan, con la vuelta de las cuotas sin interés y planes de protección para los sectores con más dificultades. Se prepara además un nuevo Ahora 12 y Ahora 18 y más créditos blandos para el consumo. Se termina así un intento que desde el gobierno ya se lo definió como un severo "gol en contra".

Opiniones (1)
22 de julio de 2018 | 06:54
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22 de julio de 2018 | 06:54
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  1. "PRECIOS TRANSPARENTES" ajajaja ... hundieron mas el consumo sacándole la única opción de compra de la gente que era la financiación, los genios del mejor equipo de los ultimos no se cuantos años creían que los empresarios iban a bajar los precios de contado entre 20 y 30% aaaaaaaaaaajajajajajajaaaaaaaaaaaa
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