opinión

Elecciones en Holanda, otra oportunidad para la ultraderecha

Elecciones en Holanda, otra oportunidad para la ultraderecha

 El Reino de los Países Bajos, país normalmente llamado Holanda, está ubicado en el noroeste de Europa. Posee un territorio de 41.543 km cuadrados y una población de aproximadamente 17 millones de habitantes. En realidad, ‘Holanda', son dos provincias del país, Holanda del Norte y Holanda del Sur. Sin embargo se ha adoptado ese nombre para designar a todo el país. El reino es una monarquía parlamentaria. Sus reyes son Guillermo y Máxima, que ejercen la representación del estado. El ejecutivo está a cargo del primer ministro, Mark Rutte, que finaliza su mandato este año. Rutte, de cincuenta años, pertenece al centroderechista Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD por sus siglas en neerlandés)i.

El país se caracteriza por ser una de las naciones más liberales, tolerantes y cosmopolitas del mundo. La crisis en el cercano oriente ha significado una creciente inmigración de musulmanes a los que el gobierno ha dado cobijo hasta con viviendas y subsidios. Muchos holandeses ven con preocupación cómo sus impuestos van a parar a los recién llegados. Esa circunstancia, entre otras, ha significado un clima propicio para el candidato de la ultraderecha Geert Wilders. Wilders ha sabido capitalizar ese descontento. Es típico en él el discurso de barricada en contra de los inmigrantes musulmanes, el islam, las mezquitas, la moneda común y la Unión Europea. Trata a los inmigrantes marroquíesii de "escoria" y promete desterrarlos del país a la vez que promete ‘desislamizar a Holanda'. Wilders pregunta a sus connacionales por qué los holandeses deben solventar la crisis de países, según él, no viables, como Grecia. También les pregunta por qué sus impuestos deben ir a sostener una megaestructura burocrática, para él inútil, como la Unión Europea y promete recuperar Holanda para los holandeses. Es el discurso típico del populismo de Trump, de Marine Le Pen (Frente Nacional) y de Frauke Petry (Alternative für Deutschland), nuevo personaje de la política alemana.

Lo cierto es que a las elecciones de este miércoles se presentarán dieciocho partidos políticos y ninguno obtendrá la mayoría. El "ganador" se verá obligado a negociar y formar una coalición con otro u otros sectores. Cualquiera sea el resultado, Wilders ya puede considerarse ganador. Su Partido por la Libertad (PVV - Partij voor de Vrijheid) convoca en cada elección a más y más simpatizantes (se calcula que el miércoles obtendrá un 18 % de los votos). El auge del Partido por la Libertad es mirado por los demás candidatos con recelo, al punto que prometen ignorarlo al momento de negociar para formar gobierno. Esto no hace más que confirmar el creciente protagonismo del PVV en Holanda. En abril habrá elecciones en Francia y en setiembre en Alemania. Marine Le Pen (Frente Nacional) y Frauke Petry (Alternativa para Alemania) miran atentas a lo que sucede en los Países Bajos. Las elecciones en sus respectivos países se verán, sin duda, influenciadas por lo que suceda este miércoles.

i Cabe señalar que el xenófobo Wilders en el gabinete anterior de Rutte fueron aliados. Wilders, como era de esperar, alentó muchas iniciativas xenófobas cuyas consecuencias aún hoy subsisten. La alianza entre ambos se rompió cuando Rutte adoptó medidas que significaban un recorte del presupuesto nacional, las cuales Wilders se negó a apoyar.

ii Según Wilders, los inmigrantes marroquíes (un 2 % de la población del país) son los responsables de la violencia en las calles y los delitos.

Opiniones (1)
22 de junio de 2018 | 04:57
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22 de junio de 2018 | 04:57
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  1. Excelente análisis sobre una situación política preocupante. Felicito al autor por la rigurosidad con que escribe.
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