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Macbeth: el cuerpo de uno y el poder de todos

Después de tres años de trabajo, Guillermo Troncoso y un talentoso equipo, conciben una versión del clásico de Shakespeare; que conquista un ensamble tan hipnótico como virtuoso.

Macbeth: el cuerpo de uno y el poder de todos

Hay lemas que construyen verdades absolutas, siempre y cuando se los honre más allá de la frase hecha. Uno de ellos resulta clave a la hora de alcanzar un propósito, y dice: "la unión hace la fuerza". Ese concepto, es el que se impone de principio a fin en esta nueva puesta de la tragedia clásica Macbeth, craneada por el talentoso y metódico Guillermo Troncoso.

Estrenada a fines de octubre de 2016, y con función anoche en el ciclo Teatro de Verano en la Nave Cultural; esta pieza constituye un particular abordaje a una de las obras más emblemáticas y visitadas de William Shakespeare. Un texto que ha contado con miles de versiones teatrales y un puñado de adaptaciones cinematográficas, entre las que se destacan la dirigida por Roman Polanski en 1971, y la protagonizada en 2015 por Michael Fassbender y Marion Cotillard, realizada por el australiano Justin Kurzel.

En esta oportunidad, el inmortal relato montado sobre un espiral de violencia y ambición ligados al poder, llega de la mano de un andamiaje formal tan plástico como preciso. Estamos frente a un ensamble virtuoso, que le llevó más de tres años de trabajo a Guillermo Troncoso y su equipo. Y aquí es donde retomamos con mayor firmeza el mentado lema: "la unión hace la fuerza". Porque más allá del convincente despliegue de Troncoso como protagonista y director; la concepción de esta singular versión de Macbeth denota un intenso trabajo conjunto.

Rodolfo Carmona juega un rol destacadísimo en la envolvente atmósfera visual, que logra la inmersión del espectador en un universo, en el que se integran de manera orgánica todas sus inspiradas creaciones: títeres, escenografía y dibujos proyectados sobre pantalla. El tándem creativo de Manzana Negra también aporta climáticas imágenes que potencian el conflicto del relato, y el notable diseño lumínico de Noelia Torres; imprime una estilizada pátina teatral sobre una puesta concebida en clave de trance cinematográfico.

Macbeth

Guillermo Troncoso vuelve a lucir su enorme preparación técnica, y está a la altura de las circunstancias para estar plantado solo sobre el escenario, interpretando a todos los protagonistas de esta trágica historia, incluyendo al portero; aquí devenido en monje que da vida a cada personaje, casi desde las sombras, manipulando los títeres bajo su capucha. A lo largo de la obra, no hay ni un solo momento en el que el actor caiga en la tentación de la ampulosidad. Lo vemos en escena desde el principio hasta el final, y a pesar de que su cuerpo está siempre presente, el nivel de comunicación que logra con las criaturas creadas por Rodolfo Carmona, construye un enlace tan perfecto; que el intérprete encapuchado jamás opaca a las figuras que maniobra.

MACBETH TÍTERES

Este Macbeth no sólo implica un logrado ensamble de actuación y puesta; sino un desafío que comprende la importancia de contar con un meticuloso soporte técnico. La decisión de que todo el espectáculo cuente con sonido ambiente y música, termina de redondear una clara propuesta de atmósfera cinematográfica. Para que las capas sonoras lleguen al espectador de manera homogénea y sin desniveles de volumen o ecualización, resulta pertinente que la voz de Troncoso esté grabada. De hecho, si él pronunciara todos los parlamentos en vivo, técnicamente el riesgo sería grande, no sólo por el permanente cambio de registro vocal en las múltiples escenas en las que dos personajes dialogan; sino por algún eventual acople o desperfecto en el sistema de microfonía. Detrás de este maravilloso paisaje sonoro, hay un sonidista y editor musical como Ariel Buttini, cuyo trabajo resulta tan preciso y envolvente como el de los responsables del área visual.

El hecho de que los personajes de esta historia estén representados a través de títeres, no le resta potencia dramática a la puesta, ni le otorga el matiz naif que algún espectador pudiera tener como prejuicio antes de sentarse en la platea. La esencia de Macbeth se sostiene intacta: esa tenebrosa y siempre latente idea de que todo trono conquistado a base de sangre, buscará eternizarse en el poder; aunque el costo sea el de la violencia más despiadada.

MACBETH TRONCOSO

Ficha:

Macbeth, versión de Guillermo Troncoso sobre la tragedia de William Shakespeare

Con: Guillermo Trancoso

Brujas (filmadas): Sandra Vigiani, Graciela Lopresti y Andrea Cardozo

Diseño y realización de títeres: Rodolfo Carmona

Diseño y realización de vestuario: Andrea Cardozo

Escenografía y dibujo: Rodolfo Carmona

Edición musical: Ariel Buttini

Diseño lumínico: Noelia Torres

Imágenes audiovisuales: Manzana Negra

Realización de mesa: Carlos Rodríguez

Fotografía: Huaira Lucero

Diseño gráfico: Diego Sebastián Paéz

Asistentes escenotécnicos: Agustín Camarda y Tomás Guiraldez

Dirección general y Puesta en escena: Guillermo Troncoso

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19 de junio de 2018 | 17:42
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