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El vaso por la mitad, donde se habla de traiciones y la CGT en armas, pero poco dañinas

Lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará. La columna de cada domingo de Carlos Burgueño, para MDZ.

El vaso por la mitad, donde se habla de traiciones y la CGT en armas, pero poco dañinas

Lo que pasó: el vaso por la mitad

La que terminó fue una semana de definiciones sobre qué dejó la economía en el 2016. Según los datos oficiales del INDEC, el Estimador Mensual Industrial (EMI) arrojó una caída del 2,3% en diciembre, mientras que contra enero el acumulado final del año mostró una baja de 4,6%. Por su parte, el "Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción" para diciembre mostró una baja del 7,8%, acumulando una caída del 12,7% interanual durante el año pasado. Los dos datos muestran parte de la realidad de la economía de la Argentina de estos tiempos. Por un lado se confirma que el 2016 fue un año de caída fuerte, en el que la mayoría de los sectores vivió en retroceso. Preocupante es además el hecho que la construcción, la gran esperanza interna del macrismo en diciembre de 2016 para reactivar la economía argentina, no dio señales auspiciosas, incluyendo la obra pública, cuya responsabilidad es del propio gobierno nacional. Sin embargo, se puede ver el vaso medio lleno. Los números de diciembre, si se comparan con el acumulado anual, muestran tanto en la industria como en la construcción un fuerte recorte en las pérdidas, que en el primer caso llega a casi la mitad. Asegura, afirma, insiste, el gobierno, con que se trata de las primeras muestras reales de los tan esperados "brotes verdes", y que hacia delante sólo habrá que esperar mejoras, que podrían ser leves, pero reales. Para esto, el oficialismo refiere a otro dato conocido en la semana. La recaudación impositiva creció 30%, pero en los casos de los impuestos vinculados al consumo (IVA y el impuesto al cheque), el crecimiento estaría cerca del 40%, unos puntos porcentuales más que la inflación anualizada que para los privados se ubicaría en 35%. Sólo el tiempo dirá si las proyecciones oficiales confirman estas visiones optimistas, pero mientras tanto, bien valen para que desde el macrismo se difunda una visión positiva de la marcha de la economía real.

Lo que pasa: donde se habla de traiciones

Dicen en la Casa Rosada que el malhumor es del propio Mauricio Macri. Y que no es nuevo. Y que a veces menciona la palabra "traiciones", que estos días lo tiene obsesionado. Se trata de la actitud de algunos empresarios, con los que en la campaña había tenido ya algunas diferencias. Los señalaba como "felpudos" de Guillermo Moreno y los acusaba de "haber aceptado lo inaceptable" de parte del secretario de Comercio Exterior. El Presidente transitó todo el 2016 protestando contra muchos empresarios, pero en los últimos tiempos, y por cuestiones concretas, su visión negativa se acrecentó. Se trata de los empresarios productores de bienes de consumo masivo, de alimentos y bebidas y los grandes supermercados a los que acusa el gobierno por partida doble. Los señala por haber boicoteado el plan "Precios Transparentes", por el que se debe informar los valores de las compras al contado, y que debía haber derivado en una baja de precios de hasta el 20%, pero que derivó en aumentos en las ventas en cuotas de hasta un 30% con leves, muy leves (menos de 5%) de caídas de los precios al contado. Ahora, además, se los menciona como los verdaderos culpables de tener una inflación en el primer bimestre del año que no baja del 2% mensual, y que debería estar navegando por debajo del 1,5%. Ya hablaron contra estos empresarios dos ministros: el de Producción Francisco Cabrera y el de Trabajo Jorge Triaca. Se apresta a dar declaraciones esta semana el de Hacienda, Nicolás Dujovne, y en gateras espera una embestida del propio jefe de Gabinete, Marcos Peña. Mientras tanto, el que se prepara para una declaración final es el propio Mauricio Macri, que dentro del gobierno inauguró la definición de "traidores".

Lo que pasará: CGT en armas, pero poco dañinas

Por primera vez en el año hubo reunión de la cúpula de la CGT junto con los principales gremios del país. Hubo al final declaraciones fuertes: el anuncio de marchas durante marzo, un paro general para fin del mes que viene, la demostración de que el gremialismo se endureció contra el Gobierno, que los puentes con el oficialismo están complicándose y que se vienen épocas de enfrentamientos. Sin embargo, los que conocen de los tiempos sindicales interpretan esta posición levantisca como una cuestión normal, y anticipan que el agua no llegará al río. Dicen que, en tiempos de comienzos de negociaciones paritarias, el sindicalismo tiene hasta la obligación de avanzar sobre sus reclamos y molestar al gobierno (cualquiera sea) con declaraciones fuertes y amenazantes. Pero que finalmente la propia dinámica negociadora cerrará el capítulo paritario 2017 sin mayores conflictos. Y que, si a la CGT se le ocurriera en el medio un paro general, la respuesta popular sería ínfima, y que lo últimos que quieren los gremialistas ortodoxos criollos es un fracaso en convocatorias de cese de actividades. Puede ser. Pero mientras tanto las partes parecen lejos. El gobierno ofrece (para privados y públicos) alzas salariales por debajo de 20%, defendiendo a rajatabla una previsión inflacionaria para todo el año de no más de 17%. El gremialismo, apoyado por las previsiones de las consultoras privadas, asegura que el incremento de la inflación para este año no bajará del 21 o 22%, y que los incrementos salariales deben ubicarse por arriba de 25%, como mínimo, para recuperar algo de lo que se perdió en el 2016. Se trata de un capítulo abierto, y que dominará la economía argentina durante las próximas semanas. 

Opiniones (7)
21 de julio de 2018 | 18:15
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21 de julio de 2018 | 18:15
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  1. Ninguna novedad. La historia enseña. Los empresarios argentinos son nefastos. Este gobierno es para el sector dueño de la Argentina. Lo increible es que votarán a Macri, que el radicalismo volviera a ser el forro del que gana, como fue Cobos cuando se prestó a la candidatura de vice. Estamos en manos de corruptos de guante blanco y el periodismo festejando indicadores negativos como si se estuviese gobernado bien
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  2. Que lacra los peronistas...el árbol se conoce por los frutos y no hay uno que valga un mango...ladris, dejen laburar...
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  3. Si los trinabos de la cgt no reaccionan los afiliados de los sindicatos los van a linchar, están dejando que regalan el pan de las familias de trabajadores al hacerse socios del vaciamiento de la producción nacional, y son cómplices del proyecto de llevar a la clase trabajador al estado de servidumbre, este es un gobierno de patrones, pero de patrones de los peores.
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  4. Este burgueño está más desorientado que musgri, en 2015 con el diciembre de cambiemos incluído la Argentina tuvo un crecimiento de 2.3%, hasta hoy usan en el discurso "RECIBIMOS UN PAIS EN UNA PROFUNDA RECESION) con crecimiento positivo no hay reseción, el espejito más grande que nos quiere vender este sr es la disminución de las pérdidas como algo positivo, esto se da porque gran número de empresas cerraron y las otras han achicado sus estructuras al mínimo, no hay peor ciego que el no quiere ver
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  5. Macri está peor que De la Rua. Largó mucho humo y globitos de golpe, y ahora no sabe que carajo hacer. Sólo fue inteligente para "FORREAR" a una buena parte del radicalismo a quienes convenció para llegar al poder. Por dicho proceder y entrega, la UCR se vió perjudicada y perdió credibilidad. Será muy difícil ganarse nuevamente el apoyo de la gente, tanto PRO como la UCR y por ende CAMBIEMOS, pasarán a la lista de partidos en extinción junto al kirchenrismo. No me cabe ninguna duda de ello, y yo que fuí uno de los tantos estúpidos que les dí el voto, seré el primero en quitárselo en próximas elecciones, y así como yo habrán muchos más decepcionados de este hipócrita gobierno para ricos.
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  6. Macri está más desorientado q de La Rúa
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  7. En primer lugar, los empresarios fueron los primeros traidores de este gobierno, los cuales no acompañaron en nada, solo buscaron llenarse los bolsillos y nada más y por otro lado, hay dentro del gobierno gente que no tiene bien claro su rol y deja todavía resabios de la Campora y de los kk, que siguen petardeando al propio gobierno...
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