opinión

Los 3 desafíos de Cornejo en un 2017 electoral

El 2017 promete ser movido para el gobernador, que deberá sostener alianzas, consolidar los cambios en la Justicia y mantener en regla a los intendentes del peronismo sin descuidar su gestión.

Los 3 desafíos de  Cornejo en un 2017 electoral

 Por más que su título diga que es Licenciado en Ciencias Políticas, este año el gobernador Alfredo Cornejo se consagró como principal arquitecto de la política provincial. Durante años fue construyendo poder para llegar al sillón de San Martín y en su primer año de gestión edificó una estructura de gobierno que no se desmoronó pese a que no faltaron sismos que la pusieran a prueba. Sin embargo, el 2017 viene repleto de desafíos para el jefe del Ejecutivo y se plantea como un año bisagra de cara a lo que resta de su mandato. Teniendo en cuenta que se trata de un año electoral, el pronóstico anticipa tormentas en el horizonte.

En el 2016 Cornejo supo aprovechar el viento a favor y  sacó ventaja del contraste entre los últimos meses de la Mendoza de Francisco Pérez y los primeros de su gestión. Con un peronismo debilitado, consiguió que la Legislatura sancionara un paquete de leyes orientadas a reformar y agilizar el sistema judicial. Incluso -pese a la presión de un sector de la sociedad- logró reunir los avales en el Senado para nombrar como juez de la Suprema Corte a José Valerio, alfil con el que pretende lograr cambios desde el interior del Poder Judicial. También logró lo propio con el procurador, Alejandro Gullé.

Jose valerio asuncion corte cornejo 1

Pese a ello, debido a la reticencia de algunos sectores de la Justicia, las modificaciones judiciales que impulsó el gobernador aún no han tenido el resultado esperado. En este sentido, en el 2017 el Poder Judicial volverá a ser un escenario de confrontación en el que el Cornejo va a apostar parte de su autoridad. Con el paso de los meses ya no hay excusas para dilatar la implementación de audiencias orales en turno vespertino, o cumplir los plazos dispuestos por la ley de prisiones preventivas. A eso, hay que agregar que Valerio asumió como juez el 1 de diciembre y su presencia en la Corte debería servirle al mandatario para apuntalar los cambios doctrinales que considera imprescindibles para combatir la inseguridad. Entre ellos, que no se deje en libertad a delincuentes que fueron atrapados con armas en su poder.

Pero el jefe del Ejecutivo no podrá volcar toda su energía a esa cruzada. El 2017 también contempla un doble desafío para Cornejo en la Casa de las Leyes. El primero es lograr que el castillo de naipes que le permitió llegar al poder no ceda ante el vendaval electoral. En Mendoza, Cornejo edificó una alianza multipartidaria que contempla espacios de izquierda como Libres del Sur y el Socialismo, de centro derecha como el PRO y del peronismo como el Frente Renovador. Si bien este año logró mantener unidas las tropas, es previsible que los comicios generen grietas entre sus filas.

Guillermo Pereyra y Alfredo Cornejo

Sobre todo, teniendo en cuenta que así como en Mendoza el PRO y el Frente Renovador ocupan el mismo espacio, a nivel nacional se encuentran en las antípodas. Aunque a lo largo de todo el 2016 Cornejo demostró tener cintura suficiente como para quedar bien con el macrismo sin resentir su sociedad con el massismo, no le será tan sencillo esquivar la polémica si  la campaña aumenta la temperatura discursiva de ambas partes.

En otras palabras, al gobernador no le alcanzará con prestarle oído a sus aliados. Deberá hacer equilibrio entre espacios enfrentados, cruzando los dedos para que la cuerda no se corte. Eso sin descontar que dentro del radicalismo también se generen confrontaciones electorales, algo que siempre ha caracterizado al partido fundado por Alem.

Por último, el otro flanco que deberá proteger el mandatario es el de su relación con la oposición. La cascada de derrotas electorales sufridas por el PJ en el 2015 dejaron contra las cuerdas a sus principales referentes.Cornejo supo aprovecharse de ello y usó las necesidades de los intendentes peronistas para mantenerlos a raya y transformarlos en aliados circunstanciales. El tiempo pasó y las heridas ya están cicatrizando.

Asuncion Alejandro Bermejo 14

Aunque todavía ninguna figura del justicialismo ha logrado emerger como contrapeso frente al poder del gobernador, de a poco el partido vuelve a ponerse de pie. En un año de elecciones, será difícil que cedan con tanta facilidad ante los pedidos del Ejecutivo.

Por todo ello, el 2017 será una dura prueba para el gobernador. A lo largo de 365 días deberá revalidar a diario el poder que supo construir, y deberá hacerlo sin descuidar la gestión. Al fin de cuentas, es un año electoral en el cual él también mueve sus fichas.

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21 de julio de 2018 | 23:09
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