opinión

Un taparrabos "progresista" al ajuste y a la privatización de la EPTM

Un taparrabos progresista al ajuste y a la privatización de la EPTM

En una columna de opinión publicada el pasado jueves, Roberto Valverde, dirigente de Libres de Sur -organización política que integra el actual gobierno de Alfredo Cornejo- se dedica a defender, política y teóricamente, el intento de privatización de la EPTM desde posiciones supuestamente "progresistas".

Todo ello, instantes después de que los trabajadores de de la empresa estatal ocuparan la sede, y que la policía provincial reprimiera a los legisladores que exigían que se los escuchara en la sesión especial en Diputados.

Serían 480 familias las que perderían la estabilidad laboral y el empleo si la ley del ejecutivo prospera.

Dado de que Valverde actúa como vocero de un ala del gobierno provincial, no es cosa menor detenernos en sus argumentos. Veamos.

Después de intentar darnos cátedra sobre las "corrientes políticas o perspectivas teóricas" que existen en las Ciencias Sociales a la hora de explicar los "procesos de cambio", el autor del artículo se despacha con la absurda conclusión de que el marxismo -aquella corriente que postula la lucha por el socialismo como perspectiva para la emancipación general de la humanidad, y que pretende ser una "guía para la acción" (Engels) para los trabajadores y el pueblo explotado- es lo suficientemente "flexible" (sic) como para justificar el intento por parte del actual gobierno de privatizar el Trole, y liquidar conquistas históricas del los trabajadores de la provincia.

Este es ya un recurso académico clásico de aquellos que quieren confundir a los lectores: nuestro escriba dice tener en cuenta que se trata de una "situación concreta", por lo tanto "compleja" y que el marxismo es lo suficientemente "flexible" como para entender -y justificar- la entrega a concesión de una Sociedad Anónima del servicio público estatal de transporte de pasajeros.

El lector podría darse cuenta inmediatamente que nuestro autor ha incurrido en una contradicción insoluble: defender, en nombre del marxismo, la privatización del patrimonio público estatal. Por más que esto nos suene risible, no lo es. Continuemos.

Para validar su caricatura vulgar del marxismo, el autor nos explica que ya Marx habría adoptado una posición "flexible" frente a la independencia de Irlanda de Gran Bretaña, y que Lenin, sistematizando esta "flexibilidad" del maestro, habría extendido este criterio a todos los países coloniales.

La "vieja" teoría deformada del imperialismo y la conciliación de clases promovida por el estalinismo -que nos dice que en los países de la periferia la "contradicción principal" es con el imperialismo, y que "la contradicción secundaria", aplazada ad infinitum, sería la existente entre la burguesía y el proletariado nacionales- que subordino históricamente a la izquierda al peronismo, nos es presentada como una novedad histórica. No es el lugar para agotar el tema, pero digamos que si Lenin se hubiese orientado así, Octubre del 1917 jamás hubiera tenido lugar.

Bajo la apariencia de un marxismo nuevo y aggiornado, se nos venden ideas recalentadas. Lo cómico del nuevo intento de nuestro autor es que utiliza este arsenal ideológico ¡para justificar la línea estratégica del gobierno Macri-Cornejo, de ajustar y liquidar raquítico patrimonio público estatal! ¡Ya no las experiencias "nacionales y populares" del continente!

Recordemos que la corriente a la que pertenece Valverde, deudora de "la izquierda nacional" (sic) del peronismo, se dedico a utilizar estos mismos y remanidos argumentos para justificar, e integrar sucesivamente todos los gobiernos peronistas, y en particular el primer gobierno de Kirchner. Una corriente que dice fundarse en la tradición "nacional" y "no-gorila" de la política criolla. Ahora, sin argumentos de los que valerse para justificar la privatización, contrabandea ideas fracasadas. Toda una escuela de oportunismo político.

Ello explica que, a la hora de poner ejemplos, recurra a la experiencia del gobierno de Evo Morales en Bolivia. Evo habría tenido "la capacidad política" de, aprovechando un ciclo ascendente de los minerales, no pagar salarios elevados a los trabajadores, y "redistribuir" la renta diferencial entre "otros sujetos" (pueblos originarios, obreros y campesinos).

Reconozcamos que su argumento tiene la virtud de reconocer que los niveles salariales de los trabajadores bolivianos, incluso en ciclo alcista de la economía y luego de experiencias revolucionarias, permanecieron bajos, lo que valió conflictos incesantes con los trabajadores mineros. Pero oculta el atolladero al que llego la experiencia masista fruto de la crisis internacional capitalista. Cabe mencionar el conflicto del Tipnis (territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure) en 2011, que separó a parte de los pueblos originarios indígenas (gran base social del MAS) del Gobierno, y el conflicto por el cierre y reestructuración de la textil Enatex, en una situación económica y política precaria, que se evidencia en el actual intento reeleccionista de Evo para 2019.

La idea de que "lo nuevo" estaría en reconocer la existencia de "otros sujetos" también es un lugar común -y ya viejo- de la "izquierda nacional". Laclau, el teórico preferido de los Kirchner, lo erigió a principio ontológico fundamental. La clase obrera, ya casi extinta, habría perdido la centralidad y privilegio en el conflicto social, dando lugar a múltiples movimientos sociales policlasistas, con igual significancia histórica. Otra vez: ¿no le resulta cómico recurrir a esta teoría para justificar la entrega de la EPTM al capital privado? ¿Quién sería ese "otro sujeto" además de los trabajadores afectados y los usuarios? ¿Los concesionarios del transporte, que pasarían a monopolizar el servicio y que se han enriquecido a partir de la estafa del cobro de subsidios por kilometro recorrido durante todos los gobiernos? Del ridículo no se vuelve.

Valverde integra un gobierno que pretende "relevar" a las experiencias nacionalistas/populistas de la pasada década, como las de Evo Morales y Kirchner, pero por derecha.

Es notorio que nuestro autor se dedique a pegarle en particular al Frente de Izquierda, única fuerza que visiblemente se ha colocado del lado de los trabajadores de la EPTM.

Esto nos demuestra que la nota que comentamos tiene por orientación servir de cobertura "por izquierda" del gobierno de Cornejo y su batería de políticas antipopulares. Ello ya se había revelado así en ocasión de las masivas movilizaciones por el #NiUnaMenos en la provincia, en las cuales Sivina Anfuzo, su correligionaria, fue la voz oficial, junto a Laura Montero, del ninguneo oficial a las reivindicaciones apremiantes que planteó el movimiento de mujeres, todavía alarmantemente postergadas.

Nuestro crítico conoce la realidad de las cosas. Sabe que no solo es la EPTM. Es el escandaloso ‘ítem aula'; es el cesantía masiva a los docentes de las escuelas artísticas, que se encuentran en lucha con la emotiva consigna #QueNoSeApagueElArte, y que vienen de tomar la sede de la DGE; es también el Zoológico, que está en una situación similar a la EPTM; es también el intento de hacer pasar una paritaria de miseria en Salud y el ajuste de Barañao en el CCT-Conicet, frenado parcialmente por investigadores y becarios, luego de ocupar gran parte de los centros científicos del país.

Es la orientación social de conjunto del gobierno de Cornejo, la cual nuestro crítico "progresista" finge desconocer.

Valverde aparenta desconocer que fue necesario el apoyo de un sector del kirchenerismo y del PJ (3 diputados) para hacer pasar la ley, para continuar con la perorata de la "pesada herencia", y no reconocer lo que se impone a la simple vista de cualquier ciudadano de a pie.

Es asombroso que alguien que conoce de los planes de privatización de los '90 repita, uno por uno, lo argumentos que Dromi, Cavallo y Menem usaron para enajenar el patrimonio público, subastar los activos del Estado y liquidar conquistas históricas del pueblo argentino. ¿O a caso no fue bajo la coartada de la "ineficiencia" e "ineficacia" del gasto público que se procedió a una de las mayores entregas nacionales de nuestra historia? Nuestro "nacional y popular" devino en "gorila" en tan solo un año de gestión.

A la luz de todo esto, hipotetizar situaciones alternativas donde se construyan "4 escuelas o centros de salud o lo que fuere" (sic), es sencillamente un acto de irresponsabilidad política.

La "opinión" del Valverde pretende servir de cobertura intelectual a la votación a favor del Senador de su espacio (Mancineli) el martes próximo en el Senado cuando se termine de discutir la ley de privatización de la EPTM -Los trabajadores de la EPTM concentraran en el Km. 0, a las 8hs- a la vez que una validación del derrotero de Marineli en la cartera de Servicios Públicos.

Una tarea ignominiosa, pero llena de prebendas y cargos en las oficinas de la UNCuyo y el Estado provincial, que los/as trabajadores/as y el pueblo de Mendoza sabrán juzgar oportunamente. A nuestro crítico "la historia no lo absolverá", como a quién otrora fuera su faro de la revolución latinoamericana.



Opiniones (2)
25 de junio de 2018 | 13:50
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25 de junio de 2018 | 13:50
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  1. Parafraseando a una controvertida ex presidente, a los zurdos de Mendoza habria que proponerles "hagan un partido y ganen las elecciones" Una vez allí pueden empezar a estatizar y dar recetas troskas a todos los niveles de la administracion provincial. ( Sino miren lo bien que anda el transporte publico en los paraisos socialistas latinoamericanos) Mientras tanto pagar 450 sueldos para 27 troles pedorros es como mucho no?
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  2. Atrasás cien años, nene. Mejor averiguá cuantos disidentes fueron a parar a los Gulaks.
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