Economía

El gran vencedor que dejó Ganancias

Lo que pasó, lo que pasa y lo que va a pasar, en el repaso semanal que hace Carlos Burgueño para MDZ. Ganancias, el tema.

El gran vencedor que dejó Ganancias

Lo que pasó

El gran vencedor que dejó Ganancias

Un nuevo mínimo no imponible que comenzará a operar desde enero de 37.000 pesos brutos (30.500 de bolsillo) para casados con dos hijos. 27.941 pesos brutos (23.200 de bolsillo) para solteros. Posibilidad de deducir alquileres y viáticos. Cambios fundamentales en la consideración de las horas extras y los aguinaldos. Actualización anual en base a la evolución de los salarios. Mejoras en la facturación para los monotributistas. Y, lo último pero no lo menos importante, la creación de una comisión de revisión y monitoreo conjunta para medir los impactos de las mejoras en el impuesto durante todo el año. Así quedó conformado el nuevo esqueleto fiscal para medir el pago del impuesto a las ganancias para los trabajadores en relación de dependencia y los pequeños aportantes; y así superó el gobierno el último y quizá más importante conflicto económico para cerrar en paz social el 2016. Lo importante, además de la aprobación de la ley y la tranquilidad con la que los políticos en general se preparan para terminar el año; es que se puede analizar quién fue el principal vencedor de la contienda política. Se habló de Sergio Massa. De los gobernadores. De los senadores justicialistas que tuvieron la llave de la aprobación. De la habilidad de los legisladores en general para liberarse del kirchnerismo en la aprobación de una ley crucial. Lo cierto es que, en los hechos, hubo un triunfador claro: el triunvirato de la CGT. Sólo cuando el lunes de la semana pasada Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña aceptaron negociar con el Gobierno, el conflicto se destrabó en serio y la nueva ley comenzó a tomar color y estructura. Fueron los "técnicos" fiscales de la CGT los que le puntearon capítulo por capítulo a los redactores oficiales del proyecto, lo que este debía incluir; en especial en el articulado clave de la medición de las horas extras y los viáticos. Sobrevolando los acuerdos fiscalizaba Hugo Moyano, quién casi sigilosamente se había reunido días antes con Mauricio Macri, y con quién en secreto había destrabado ya el conflicto. De lo que surja hacia delante de esta nueva confraternidad, podrá plantearse ahora las nuevas reglas de relaciones laborales en la Argentina. Mientras tanto, y por encima de muchos otros actores en la teoría más importantes, el triunvirato cegetista se anotó una victoria más que trascendente en la estructura del poder de la Argentina de fines del 2016.

Lo que pasará

Los dos ganadores internos

Dentro del Gabinete las cosas no serán como antes, después del nacimiento, desarrollo y desenlace del conflicto de Ganancias. Se sabe que Alfonso Prat Gay quedó golpeado. El ministro de Hacienda fue quién redacto el proyecto oficial que terminó chocando en Diputados. También el propio Mauricio Macri tendrá algo de culpa al escribir la historia. Fue el presidente quién ordenó a sus legisladores sostener los cambios oficiales y no aceptar la negociación que proponía Sergio Massa. Como contrapartida, y ya cuando el jefe de Estado ordenó comenzar una apertura de criterios para no terminar con un veto navideño que le hubiera enturbiado el ya complicado fin del 2016; dos integrantes del gabinete comenzaron a tallar el acuerdo final. El primero fue el ministro de Interior Rogelio Frigerio, que comenzó a tejer una red de contención con los gobernadores nacionales que mayores complicaciones hubieran tenido (todos en realidad) si el proyecto de la oposición terminaba siendo aprobado en el Senado. Frigerio armó una red tan sólida, que sirvió para que los senadores se sintieran presionados al punto de trabar, por una semana al menos, el tratamiento del proyecto opositor en la Cámara Alta. Luego fue también tarea de Frigerio negociar con los legisladores justicialistas para que se avalar el nuevo proyecto, incluyendo una charla amena y amistosa con Sergio Massa, al que sólo una horas antes se lo había calificado de "traidor" desde el oficialismo. El otro ganador fue el vicejefe de Gabinete Mario Quintana. Fue este funcionario, que hasta ahora se manejaba más con espíritu de CEO que como negociador político, quién terminó siendo el punteador oficial de los cambios en Ganancias que se iban concluyendo con el triunvirato cegetista, fundiéndose finalmente en un apretón de manos con los tres sindicalistas que discutieron en los despachos macristas el texto final. Fue además quién le puso algo de lógica fiscal a la conclusión final sobre el capítulo de las horas extras, lo que terminó de cerrar la negociación. Hoy por hoy, son entonces los dos referentes de acciones en alza dentro del gabinete macrista; a la que habrá que sumar a la ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley que, desde otros costados de la política negociadora del oficialismo, también ayudó a sostener la cierta paz social de este fin de 2016.

Lo que pasará

La ayuda de la gran apuesta

Solucionado, al menos por ahora, el conflicto de Ganancias; el gobierno se puede concentrar esta semana en su política económica más importante para terminar el año. El blanqueo impositivo entra en cinco días definitorios. El 31 de diciembre culminará la etapa de sinceramiento de los bienes físicos y financieros de los argentinos en el exterior; y, se supone, habrá una gran noticia para informar en cuanto a los ingresos en los primeros días del 2017. Las especulaciones son altas. Se habla de 20.000 a 50.000 millones de dólares blanqueados, lo que le reportaría al gobierno hasta U$S 5000 millones libres para reforzar las reservas. De lejos será además el llamado a blanquear dólares más exitoso en décadas. Mientras tanto hay un dato fundamental que hace nacer las esperanzas al gobierno y le da un respiro fundamental para cerrar el 2016. El gran ingreso de dólares a los bancos por el pago obligatorio de ese 10%, está provocando desde la semana pasada una sobreoferta de divisas en el sistema financiero; que generó una caída sustancial en la cotización del dólar ubicándolo por debajo de los 16 pesos. Por recuerdan que en los días de mayor nivel de conflicto por Ganancias y de presiones en los mercados financieros internacionales por el "efecto Trump", la divisa llegó a cotizar por arriba de los 16,5 pesos; obligando al gobierno a desempolvar la política de comparar dólares desde bancos oficiales para fijar precio y sostener el alza. No está mal, piensan en el oficialismo, cerrar el año con un dólar peleando por no bajar más de los 15,80 pesos. Luego, en enero, será el tiempo de revalorizar la divisa, y llevarla a los 16 pesos prometidos en el presupuesto; nivel fundamental además para que los exportadores sojeros empiecen a pensar en liquidar divisas.


Opiniones (2)
20 de junio de 2018 | 19:11
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20 de junio de 2018 | 19:11
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  1. hACE MUCHO TIEMPO QUE DEBIO RENUNCIAR ESTE SEÑOR PRAT GAY, UNO DE PEORES ERRORES DEL sR. mACRI es repaldarlo contra viento y marea. pUEDA SER QUE NOMBRE ALQUIEN INTELIGENTE Y CON LA SABIDURIA NECESARIA para detener esta inflacion perversa,
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  2. cOMO SIEMPRE don carlos Burgueño han cagado a los Jubilados , primero les descontaron el Impuesto a las Ganancias en Diciembre el 25% DE LOS SUELDOS, SEGUNDO PAGAN EL imp. A PARTIR DE 28.000 PESOS Y NO DE 34.000,- TERCERO el banco nacion LES HA SUSPENDIDO LOS pRESTAMOS HASTA EL 10 DE eNERO DEL 2017, ESTAN TRATANDO DE QUE MUERAN UNOS POCOS MAS.- yA NO SE SI QUEDARME CON cRISTINA , CON mACRI O CON mASSA , PORQUE LOS TRES SON mentirosos y perversa es esta maniobra del Impuesto a las Ganancias. Ademas son tan NECIOS que adelantan el incendio avisando con aumentaran las naftas, de esta manera JAMAS detendran la inflacion.-, son tan brutos que piensan detenerla pidiendo PLATA PRESTADA EN LUGAR DE TRATAR DE hacer producir el campo y el ganado.-
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