opinión

Despreciable: Maradona destituyente contra Macri y contra la democracia argentina

Despreciable: Maradona destituyente contra Macri y contra la democracia argentina

 El exfutbolista argentino, arrimado al kirchnerismo luego de haber pasado por Duhalde, Scioli y Menem, realizó una repudiable declaración ante la prensa. Al ser entrevistado mientras presenciaba la final de la Copa Davis, aprovechó las cámaras de TyC Sports para atacar a Macri con una frase antidemocrática y pro fascista.

En su intolerancia confesa desnuda su fascismo encubierto. Diego fue un ídolo para los argentinos pero no se supo mantener en el lugar que la popular le dio. Derrapa cada uno o dos años haciendo gala de su ignorancia supina y su bravuconada violenta.

Maradona textual: "Por sobre todas las cosas quiero decirle a los argentinos que yo no me quiebro, que yo soy cristinista y que voy a morir cristinista. Lo único que le pido a Dios es que Macri llegue como presidente a cortar el pan dulce", dijo.

Maradona y Cristina, Menem, Nestor y Macri

Suena a amenaza, a cabronada barata, a seguidor de Benito Mussolini y a camorra italiana. Suena mal y desagradable, como todo lo que últimamente le regala Diego a un público mediocre y chato que le permite todo. Se la dejan pasar porque "es Diego", dicen, o le llaman "Dios". Y hasta escuché decir a algunos mamertos que "Dios se puso la 10", un juego de palabras ridículo y carente de gracia.

Jugó bien al fútbol. Tuvo gambeta y precisión, y mostró velocidad y garra. Tuvo o tiene todo lo que hay que tener para ser un campeón. Y tiene todo lo detestable que suelen tener las personas sin ética, los caraduras reventados que no aguantan su propia vida y tratan de joderle la vida a los demás.

Sabe que cuando vomita una frase los medios la replican en masa. Sabe que puede hacer el bien o el mal. Sabe que Cristina robó y elije ser cómplice. Sabe que en algunas personas, como en mi caso, causa desprecio. En definitiva: Juega bien al fútbol pero no es un filósofo. Para entender al mundo y sus ribetes no escucho a Diego, prefiero leer a Zygmunt Bauman.

Tuvo la suerte de ganar mucha plata y la desgracia de no saber cómo disfrutarla. Es un pobre infeliz al que le tuvimos, en este orden: admiración, paciencia, cariño, lástima y ahora, al menos de mi parte, un desprecio inmanejable.

Soy de los que aún conserva esa vieja costumbre de citar ejemplos. Para mí es importante lo que dijo o diga Sarmiento, Belgrano, San Martín, El Manco Paz, Alberdi, Moreno, don Arturo Illia, Atahualpa Yupanqui, Martinez Estrada, Andrés Rivera, Tomás Abraham, Silvio Rodríguez, Juan José Sebreli o Beatriz Sarlo.

Sobre los ejemplos que tomemos se edificará la nueva nación. Es hora de elegir qué país queremos. El de la bravuconada violenta e intolerante que atenta contra la democracia o el de la libertad, la educación, la cultura y la república. Parece este un discurso moral pero no lo es. Es apenas un pedido urgente de reacción a un pueblo esclerosado y manso, tan sumiso y cobarde que ha perdido hasta el recuerdo de lo que alguna vez significó el Estado de Bienestar.

Así nos va.

Opiniones (3)
27 de mayo de 2018 | 11:27
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27 de mayo de 2018 | 11:27
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  1. Coincido plenamente avantimendoza
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  2. Las dos neuronas que le quedaron medianamente enteras no le hacen sinapsis, lo lamentablemente es la obsecuencia de los periodistas que dan pena por lo obsecuentes.
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  3. Ernesto, darle prensa a un descerebrado como Maradona es tiempo perdido, al igual que los que piensan como el y dice que los sigue. Este tipo está quemado, no hablemos más de el, es lo más sano que podemos hacer.
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