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Contradicción entre imagen y gestión

Contradicción entre imagen y gestión

 A casi un año de haber resultado electo presidente de la Nación, Mauricio Macri sigue gozando de una imagen positiva en todo el país, con casi el 60% de adhesión de la población, una valoración aún más alta que la que los argentinos tienen de su gestión de gobierno y de sus políticas económicas, laborales y de seguridad.

Así se desprende de la encuesta mensual de coyuntura política realizada por la consultora Opina Argentina, en donde se refleja que el primer mandatario sólo es superado en valoración social por la gobernadora María Eugenia Vidal, con el 61% de la gente a favor y, entre ellos, un alto 43% que estima su imagen como muy positiva.

LAS POLÍTICAS OFICIALES NO TIENEN BUENA ACEPTACIÓN

Si bien la valoración social de Mauricio Macri es positiva para 6 de cada 10 argentinos, se produce un fenómeno difícil de explicar en cuanto a su administración. Es que la evaluación general de su gestión es aprobada por 5 de cada 10 ciudadanos, mientras que esa proporción desciende a 3 cada 10 con respecto a las decisiones tomadas en los ámbitos de economía, seguridad y empleo.

La encuesta de Opina Argentina revela un 50% evalúa como positiva la gestión de Cambiemos como gobierno, mientras que un 42% la califica negativa, con un 8% de indecisos.

Esa merma del diez(10)puntos con respecto a la imagen presidencial se profundiza en las principales políticas de la administración macrista. A saber: un 49% valoró negativamente la política económica, un 51% se manifestó en contra de las medidas adoptadas en Seguridad y un 51% no esta de acuerdo con las políticas de empleo.

Así, la imagen del Presidente se mantiene alta, al tiempo que sus principales políticas no son aceptadas por la mitad de los argentinos.

Estas dos tendencias contrapuestas pueden explicarse a raíz de la evaluación que hace la sociedad con respecto al desempeño del gobierno frente a algunas acciones concretas que transmiten inseguridad, impericia, inoperancia, autoritarismo, desconocimiento, marchas y contramarchas o un cóctel de todo eso que se percibe al momento de evaluar las promesas de campaña del Frente Cambiemos y las políticas efectivamente implementadas para cumplir con ellas.

Basta recordar el tema TARIFAS, ELIMINACION DE GANANCIA a los trabajadores y otras medidas que el electorado interpreta como favorables a los grupos económicos concentrados y de poder, como es el caso de las Empresas concesionarias del sector energético y minería.

Otro error que, por ingenuidad o ansiedad del gabinete, comete el presidente, es anunciar que el despegue y crecimiento se produciría en el segundo semestre del 2016. Esto genera una gran expectativa en la ciudadania que confía en la promesa presidencial y ademas es su deseo que eso sea verdad. Transcurrido ese tiempo, es otro plazo que se vence sin que se cumpla lo prometido.

Inmediatamente se afirma desde el gobierno que el crecimiento económico se produciría a partir del primer trimestre del 2017 ( nuevo plazo autoimpuesto), marzo-abril de el año que viene, atento que el descalabro económico producido por el gobierno Kirchnerista es mayor del que se diagnostico en su momento.

Al mismo tiempo confiando en la llamada "lluvia de Verdes" en alusión a las inversiones que provendrían del extranjero para aprovechar las ventajas que ofrece Argentina según publicitaron en la Mini Davos organizada por el gobierno invitando a importantes representantes de empresas multinacionales para interesarlos en negocios locales que necesitan de inversiones para desarrollarlos.

Tampoco fue inmediata la respuestas de estos importantes inversores, como no podría serlo ya que esas decisiones no se toman en tan solo un viaje de negocios sin evaluar el contexto general de la realidad argentina en lo laboral, social, económico, de seguridad jurídica y confianza que debe brindarle esta gestión de CAMBIEMOS frente a la realidad de no contar con las mayorías necesarias en el Congreso Nacional que les garantice el mantenimiento en el tiempo de las condiciones ofrecidas por este gobierno para que puedan invertir.

Por ello tampoco llegaron los capitales esperados por el solo hecho del cambio de signo político que esperaban en la gestión que se iniciaba y encabeza el Ing. Macri.

También se empieza a registrar, quizá como nunca antes, que desde el mismo núcleo duro de la gente que lo votó se está teniendo la percepción de que no encuentra la herramienta ni las medidas adecuadas para lograr una baja de la INFLACION de manera definitiva con el consiguiente crecimiento de la economía y el consumo que él mismo había pronosticado para el segundo semestre.

"La tendencia firme de crecimiento de la economía se producirá un par de meses antes de las legislativas, antes no", explicó un secretario de una de las áreas más importantes de la economía. Este nuevo plazo o nueva prorroga de expectativas se parece mas a nuevos deseos que a concreciones posibles y no debe ser una excelente noticia para el presidente Macri ya que soñaba con levantar la copa de la esperanza cierta de que las cosas van a estar mejor antes de fin de año.

Pero es otra esperanza frustrada para la población que anhela el éxito de esta gestión de gobierno para poder vivir mejor y para que Argentina ocupe el lugar en el mundo que todos queremos.

Ante tantos plazos autoimpuestos y anunciados que se prorrogan por declaraciones de los mismos funcionarios, la sociedad empieza a desconfiar y a descreer de las promesas y por ello se puede iniciar un proceso de agotamiento de la paciencia y con ello un lógico reclamo de dejar de postergar en el tiempo las concreciones prometidas y tantas veces anunciadas para que no se conviertan estas en un relato que ya se vivió y que hoy no tendrá la misma paciencia demostrada en época pasada con la gestión anterior.

Habrá que seguir este fenómeno a futuro, ya que es previsible que la gente comience a demandar soluciones más integrales para estos problemas en un futuro cercano. Si esa demanda se produce antes o después de las elecciones del año próximo, será crucial para el mapa político a nivel nacional y sobre todo para que efectivamente la Argentina reciba las inversiones necesarias para el despegue económico tan necesario que genere los puestos de trabajo y empleos que nos permita superar rápidamente el triste 32,2% de pobreza al que hemos llegado.


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25 de mayo de 2018 | 02:35
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