opinión

El Tribunal Administrativo Fiscal y la institucionalidad

El Tribunal Administrativo Fiscal y la institucionalidad

 "Los pueblos felices no tienen sociología, tienen costumbres, instituciones y leyes" Jean-Baptiste Molière

"Las instituciones son como los cuadros, notamos su ausencia cuando desaparecen"

La discusión prolongada de la eliminación del Tribunal Administrativo Fiscal - TAF-, tema que se ha viralizado en éstos días, es motivo de opinión de numerosos estudiosos de la temática del Estado y su relación con el ciudadano, en éste caso con el contribuyente.

La referencia a la institucionalidad es porque nuestra Mendoza, es un ejemplo en esa materia a nivel nacional, nuestros constituyentes de 1916 plasmaron en la letra y el espíritu de nuestra Carta Magna el sentir de un pueblo que aborrecía y aborrece la concentración de poder, no existe un gobernador fuerte, existen tres gobernadores, el político, el de la educación y el del agua, es más plasmaron duración de mandatos en 3, 4 y 5 años respectivamente para evitar la simultaneidad en la renovación de los mandatos, luego los cambios unificaron períodos, pero el espíritu sigue intacto, numerosos intentos de modificación fueron rechazados por los mendocinos, "... al desierto se lo vence con instituciones, educación y agua ..." argumentaban los constituyentes, por ese motivo el gobernador político no ejerce todo el poder, parte de su poder está controlado por el Senado de la provincia.

La discusión de la eliminación del TAF, pareciera que no interesaba al pueblo, era sólo un tema de la política y de los entendidos en la materia, pero sólo el temor a la pérdida de institucionalidad despertó en los mendocinos un absoluto rechazo, el temor a perder un organismo que defienda los intereses del contribuyente, hizo sonar una alerta y las luces rojas se encendieron en las instituciones que no son del poder pero que forman opinión, así se han pronunciado con la única herramienta de defensa para hacer oír su parecer, su opinión ante la prensa, así se ha enriquecido el debate, con una línea común, la defensa de las instituciones, algunos opinando desde lo constitucional y los rangos jerárquicos, otros desde la conveniencia, pero ninguno apoyando la eliminación, todos pidiendo la protección del contribuyente ante la voracidad fiscal, la no concentración del poder en el administrador tributario.

El poder político de turno equivocó el escenario de la discusión, en vez de encausarlo en el lugar que institucionalmente corresponde, donde se hace oír la voz del pueblo, las cámaras legislativas; se discutió y se decidió avanzar con los poderes ejecutivos municipales y desde ese lugar ordenar a los representantes legislativos aprobar el paquete legal que incluye un ataque institucional a la defensa del contribuyente mendocino, en vez de mejorar y apuntar a mayor institucionalidad.

Se podría haber discutido el despacho del proyecto del senador Palero sobre la creación de un tribunal administrativo con rango superior, con jerarquía de juez de cámara, con especialidad de sus integrantes, con independencia en sus decisiones, designación con acuerdo del Senado, duración en el cargo en igualdad de condiciones que un juez, con reglamento y plazos procesales instituidos por ley, en lugar de ello, se optó por su eliminación, justificando que el contribuyente tiene instancias de defensa, todas en el mismo lugar y sólo con distintos funcionarios.

Así será lo que va a quedar legislado, que el Administrador de ATM, encargado de recaudar y de fijar la política tributaria de la provincia, es el que también decidirá sobre las apelaciones que realicen los contribuyentes cuando entiendan que se ha excedido en su aplicación, es juez y parte.

No se trata de un discusión personal en contra de nadie, que no se tome así, se discute la conveniencia o no de la concentración de poder, el temor a la pérdida de institucionalidad, poniendo sólo el interés recaudatorio como único objetivo, esta reforma olvida el derecho de defensa del contribuyente, que ya hoy es reconocido como derecho humano de tercera generación.

Así pasará con la eliminación del TAF, notaremos su ausencia cuando desaparezca, no sería mejor institucionalizar y mejorar en lugar de eliminar?

No perdamos la institucionalidad de nuestra Mendoza, eso no hizo diferentes venciendo al desierto y orgullosos de nuestra forma de ser, como decía Molière: "... los pueblos felices tienen instituciones y leyes ...", los mendocinos decimos que con instituciones fuertes, con educación y con agua luchamos día a día con el desierto, si perdemos una de ellas, inevitablemente el desierto nos vencerá.

Opiniones (3)
25 de mayo de 2018 | 20:40
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25 de mayo de 2018 | 20:40
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  1. No se puede permitir que se elimine. Es dejar a la poblaciin indefensa ante la.voracidad fiscal motivadanpot la inutilidad de oos politicos.de turno
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  2. Las palabras de este Señor, sólo me dejan la sensación que está en campaña para ser candidato a legislador (PD-Segundo Distrito-) el año que viene. Solamente, si renunciara públicamente a ello, podría considerar que no es una estrategia electoral.
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  3. Excelente nota, muy claro adhiero en un todo y repito parte del ultimo parrafo: No perdamos la institucionalidad de nuestra Mendoza, eso no hizo diferentes venciendo al desierto y orgullosos de nuestra forma de ser
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