opinión

Scioli nos toma el pelo

El último candidato presidencial del peronismo buscó reivindicarse y un ciudadano común le puso un freno, con sencillas palabras.

Scioli nos toma el pelo

No hay un solo atisbo de autocrítica en torno a los 22 años en que el peronismo gobernó el país durante los 33 años de democracia en las palabras de Daniel Scioli, su último candidato presidencial. Mucho menos, de los últimos 12, que empezaron con él ejerciendo la vicepresidencia y continuaron con 8 largos años en los que gobernó la enorme provincia de Buenos Aires, a la que dejó fundida y atravesada por problemas que se volvieron estructurales y de difícil resolución en el corto plazo.

Lo único que repite, siguiendo un libreto viejo, ajado, de una puesta en escena que no redituó como lo esperaba, es que "en mi vida soy naturalmente de hacer autocrítica", como se lo dijo el domingo al diario Página/12. Esa nota fue parte de una serie de apariciones públicas con las que su entorno pretendió generar un "operativo clamor" al cumplirse un año del debate con Mauricio Macri que, creen, lo dejará reivindicado socialmente.

Por cierto que el actual presidente dijo cosas que no cumplió en aquel interesante enfrentamiento televisivo. Pero también lo es que Scioli no puede adjudicarse hoy aquel caudal de votos que obtuvo en las elecciones presidenciales. La demostración en torno a lo que el bonaerense genera en la sociedad tuvo un espacio de claridad en el programa de Mirtha Legrand. Allí, fue descolocado por Marcelo Salinas, el padre de un niño de 13 años que mató a un ladrón que quería matar a su hermano. Scioli pretendió congraciarse con el conmocionado padre. Salinas, a su turno, no dijo nada agraviante, simplemente le preguntó al político si él no había sido parte del gobierno anterior y, entonces, por qué opinaba tan suelto de cuerpo de la inseguridad.

A partir de allí, el dirigente bonaerense no pudo articular su propósito y mucho menos lograr ser reivindicado por la teleaudiencia y la multiplicidad de públicos que el pésimo momento que pasó consiguió en platafomas informativas de todo tipo.

Lo peor, sin embargo, para sus pretensiones reivindicatorias, no esté en la ola de repudio que despertó en un momento en que se apresta a lanzar un documental de propaganda sobre su vida, su pensamiento y su acción, como forma de volver al ruedo político. Lo más grave es que no consiguió que ningún peronista de relevancia saliera a su rescate tras el papelón.

Scioli le toma el pelo a la ciudadanía. Primero lo hizo con un tema más banal, contándonos una historia de amor con Karina Rabollini, a quien su equipo la hacía peinarse de una u otra forma, emulando a Evita, para generar climas y recoger apoyos, pero que al día siguiente de las elecciones se desvaneció cual película de Disney. Era todo mentira y lo admitieron muy sueltos de cuerpo.

Luego paseó por las provincias para convencer al electorado y a los sectores de la economía a sus asesores económicos liderados por Miguel Bein y ahora -como lo dijo en la mesa de Mirtha Legrand- lo descalifica y le asigna un rol secundario en la pasada campaña, habida cuenta de que apoya las medidas del gobierno de Macri que, en síntesis, dijo que se hubiesen aplicado si el mismísimo Scioli ganaba.

Daniel Scioli habla de honestidad, seguridad, persecución a los narcotraficantes y responsabilidad fiscal luego de todo lo que hizo para que esos ítem estén como están. Su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, involucrado junto a gran parte de su equipo bonaerense, en causas judiciales y hasta un exministro que se suicidó en circunstancias misteriosas en Estados Unidos.

-¿Tiene vocación para ser nuevamente candidato?

-Tengo vocación para defender a la gente donde más crea que puedo ser útil.

La pregunta y la respuesta del diario que controla el sindicalista kirchnerista Víctor Santa María merecen un punto separado de análisis. ¿Y si finalmente se cree que es más útil fuera de la política? Scioli es el vicepresidente del Partido Justicialista que lidera José Luis Gioja y, a las claras, uno de los tantos grupos en ebullición de un peronismo que busca reencontrarse con el poder montado sobre algún otro caballo de Troya. Aun contando con el royalty central del justicialismo, nadie salió a apoyarlo. Pero si sigue en pie, si consigue respaldo para preparar una película en la que nos volverá a hablar de tantas cosas que ya contó hasta el hartazgo en su discurso de autoayuda, es porque tiene quiénes lo sustenten, aunque por algo lo hacen en silencio, a oscuras.

En algo acertó en su análisis el exvicepresidente de Néstor Kirchner, aunque lo haya dicho en todas partes en tono de burla hacia la ciudadanía: "Hubo varios factores que incidieron en el resultado, y combinado con algo que fue muy potente en la campaña, que fue el uso de la palabra 'cambio'. Si a usted le dicen que va a cambiar de trabajo por uno mejor, que vas a cambiar de casa, que vas a cambiar de auto, uno se entusiasma".

Para Scioli somos tan tontos que fuimos engañados por un eslogan.

Por algo se votó un cambio, aunque para muchos no resultó el esperado. Pero ese cambio aspira a ser mas profundo que uno de nombres, caras o figuras: lo que hay que trastocar en la Argentina -y probablemente eso entendió una ciudadanía bastante más inteligente que lo que cree Scioli- es la forma en que se entiende a la política, en que se la ejecuta, se la pone en práctica y con lo que se nutre. Para ello hace falta más tiempo, mucho trabajo, una sociedad despierta y activa y, sobre todo, exorcizar cualquier posibilidad de volver al pasado y hacerlo sin violencia. Probablemente, lo que hizo un ignoto (hasta ese momento) Marcelo Salinas en la mesa de Mirtha Legrand: llamar a las cosas por su nombre sin posibilidad de ser acallado.


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Opiniones (30)
19 de junio de 2018 | 02:36
31
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19 de junio de 2018 | 02:36
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  1. En algo tenia razon Duhalde,que no es trigo limpio tampoco,que pertenece a una generacion dirigencial que fracaso estrpitosamente y este caradura pertenece a ese grupo tambien.
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  2. Con fe, con esperanza, vay de diario en diario, de canal en canal, dando vueltas y vueltas como un pollo al espiedo quemado. Gracias Mauricio por salvarnos de este Maduro 2.
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  3. PUSILÁNIME, OBSECUENTE, COBARDE, DESPRECIABLE, REPUGNANTE, RASTRERO,INDIGNO, BAJO,CANALLA, DELINCUENTE,ABYECTO, BOVINO,EMBAUCADOR, CHARLATÁN Y ADEMÁS CORNUDO...
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  4. yeyei sus comentarios son irrefutables, no hablen más peronchos sólo dejen de robar!!!!!
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  5. inútil,mentiroso,chorro,fuiste capaz de mandar a la caradura de tu ex mujer a todos los programas de radio y tv,hablar por vos y era toda una farsa,como todos los años del peronísmo,delincuentes que el pueblo se acuerde quien sos,y para colmo como todos los hdp decís que no te retiras de la política querés seguir viviendo del pueblo
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  6. 22 Años de Peronismo desde el regreso a la democracia............CRECIMIENTO EXPONENCIAL DE LA DROGA Y DELINNCUENCIA........ Todavía les da la cara para hablar de seguridad?????
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  7. Siempre fue un incompetente en la política un lamebotas y pusilánime, solo lo e eligieron porque en la Argentina hay una cultura de adoración al fracaso y la mediocridad así nos va
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  8. Yoli menemista cara de amianto, sos nefasto.
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  9. El kirchnerismo era los tres poderes, tan es así que Scioli fue "candidato testimonial" para el PL y luego no asumió, se acuerdan?
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  10. ID 1309 Es cierto lo que decís, poderes independientes... No he leído la opinión de Gabriel, pero lo que decís no se entiende. Igual este hombre, el cual le hizo frente a este señor, cuando habla de lo que vivió su hijo es muy fuerte... y la inoperancia de los 3 poderes para proteger a la sociedad y que los malhechores estén presos es muy importante.
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