opinión

Un verdadero garantista para la Suprema Corte

Un verdadero garantista para la Suprema Corte

Las mendocinas y los mendocinos nos encontramos nuevamente, en menos de un año, frente al inminente ingreso de un nuevo ministro en la Suprema Corte de Justicia. Ésta, como cabeza de uno de los tres poderes establecidos por la Constitución de nuestra Provincia, necesita que sus integrantes sean personas con un alto compromiso con el Estado Constitucional de Derecho y los principios democráticos, pero también deben ser jueces que no se encuentren alejados de la realidad, dando por tierra con el viejo adagio que tantas veces se ha repetido. "Los jueces hablan a través de sus sentencias".

Sin temor a equivocarme, el Dr. José Virgilio Valerio responde al perfil descripto, por lo que se debe aplaudir su candidatura para integrar el Máximo Tribunal, en el lugar que ocupara el Dr. Hermán Salvini.

Su paso por la Facultad de Derecho en la Universidad Nacional del Litoral, defendiendo los principios reformistas, como estudiante, luego como profesor de Derecho Constitucional de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cuyo, y como egresado bregando por el regreso de la democracia, en plena dictadura militar, a través de la publicación de la revista "El Peludo", dan fe de las convicciones democráticas que han guiado el accionar del Dr. Valerio, tanto como legislador provincial, asesor de gabinete, fiscal y juez correccional y Juez en la Segunda Cámara del Crimen.

La postulación del Dr. Valerio se da en un momento en el cual el mundo del Derecho general y el Derecho Penal en particular, se encuentra inmerso en un debate, que no se circunscribe a las aulas de las universidades, si no que influyen decididamente en la manera en que los magistrados fallan. Si bien este debate no es nuevo (basta recordar el intercambio que mantuvieron el maestro Carlos Santiago Nino y Raúl Zaffaroni a fines de los 80) ha recobrado fuerza producto de la gran cantidad de fallos que han aplicado un "falso garantismo".

Digo un "falso garantismo", porque el verdadero garantismo, el que pregona Luigi Ferrajoli, lucha por el respeto de las garantías constitucionales de todos los habitantes. Garantías constitucionales que se encuentran consagradas en ese contrato social que llamamos Constitución Nacional.

Por todo lo expuesto, el pueblo de Mendoza necesita que el Dr. Valerio se convierta en ministro de la Suprema Corte, ya que contaremos con un juez respetuoso de la ley, los derechos de todos los ciudadanos y del Estado Constitucional de Derecho.

Abog. Germán Marcelo Farina

Adscripto de la cátedra de Derecho Constitucional de la Facultad de Derecho UNCuyo

Opiniones (6)
25 de junio de 2018 | 13:50
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25 de junio de 2018 | 13:50
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  1. Hay quienes confunden sus conceptos al extremo de tergiversar todo de tal modo, que su mejor mentira, parece verdad en sus palabras. No hablemos de Valerio, sino de quienes lo defienden o lo defenestran. ¿Cómo es posible, que sabiendo todos, que la capacidad e idoneidad es una resultante de cada individuo y sumada a la experiencia de años en su oficio, le agreguen sabiduría? ¿Y otros con la misma suma de años de antigüedad en un poder del estado, desde coser expedientes hasta llegar a la Corte, lo interpreten, como que será más de lo mismo, o sea corruptos? La respuesta es simple: No todos aprenden de sus errores, ni se capacitan sino sólo con el sistema de prueba error, mientras en el camino dejan con sus errores perjuicios a terceros. Así de simple, como pretender que si se es joven, se es honesto y si se es viejo, se es corrupto. No cabe duda, que para ser honesto no se debe ser ni joven, ni viejo, sino tener una formación y un carácter a prueba de toda clase de tentaciones y una conducta disciplinada para hacer lo correcto. Lo que lleva a que una persona que trabaja en el mismo lugar que otra, sea una inservible, corrupta y cajoneadora de expedientes (si no se los roba incluso), y otra con la misma oportunidad, aprende y se impone hacer las cosas, conforme a ley y a su vez, correctamente. Esto, lleva a la conclusión, para aquellos que menosprecian que sea viejo en el poder judicial alguien o jóven (muchos cuando les conviene, desmerecen alguien por ser viejo, o joven), siempre será como lo son los demás, o sea, la mayoría son corruptos y le son inhábiles al estado, (tanto que el estado es casi en su mayoría la suma de gente inoperante, inhábil, corrupta, y por ende, costosa para los ciudadanos). Por lo que considero, que no se puede medir a las personas, con la vara que nosotros como persona vivimos, ya que si somos honestos, podremos identificar un honesto y si son corruptos, creerán que todos son como ellos.- Este país, comenzará el camino de grandeza, cuando en los cargos de toma de decisiones, hayan personas que no sólo son honestas y capaces, sino que sean los mejores para lo que el estado los contrata.- No creo que en este momento, si se toma un examen a cada uno en el Poder Judicial, de lo que debe saber, pase la prueba, si no es porque el de arriba, manipula todo en la corrección y evaluación de los mismos, y lo favorece en desmedro de los capaces.- ¿O acaso desde la primaria hace ya mucho tiempo, se le hace bullying a los mejores alumnos y los abanderados, son burlados por los más incapaces?. Esto es, porque este país, está de cabeza.-
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  2. Raul Ricardo: Ferrajoli dijo y ha hecho mucho mas que un reportaje al diario Los Andes.... Por supuesto que el caldo del cultivo del delito muchas veces es la pobreza, la marginalidad y la exclusión social. Pero no es la única causa: tambien en mayor o igual medida es la anomia, que es la inexistencia de premios y castigos. El delincuente sale a dar "caño" porque sabe que muchas veces no pasa nada y en el peor de los casos, si es capturado de acuerdo a que fiscal intervenga o la interpretación legal que haga un juez de garantías o una cámara de apelaciones, en un par de dias puede volver con tranquilidad a su cada primero y a seguir en la senda delictiva después. Invocar la razón de la pobreza para tachar o impugnar a un magistrado de quien no dudo tiene antecedentes de sobra y quizás como ningún otro para accede al cargo de ministro de la corte, es invocar un falso garantismo a favor de los delincuentes. Valerio, si accede a la Corte deberá dar soluciones jurídicas en sus sentencias a los conflictos penales que se le planteen. No puede en otros términos porque sino y para solucionar interpretación de conflictos sociales, deberían nombrar a un trabajador social o a un sociólogo, en vez de cumplir con el requisito exigido en la Constitución que debe ser abogado..... Aquí radica el error en el planteo, salvo que exista una intención solapada de intentar copar con las huestes en retirada de justicia legitima, un sector del poder judicial de Mendoza, como ya lo hicieron en la justicia federal.....
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  3. ¿Cual es el fundamento del abogado?. LAMENTABLE. El Dr. Valerio es un retroceso para la justicia. No a su designación.
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  4. Este psudo opinólogo nunca ha leído a Ferrajoli. Es mala publicidad para Valerio.
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  5. Ya lo dije, el antecedente de tener 29 años en la Justicia es el peor, porque es justamente parte de lo que está criticado. Entonces no entiendo cómo un disvalor para los otros que estamos en la Justicia, se transforma en un valor para el Dr. Valerio que también lo está. ¿O es el único que se salva?
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  6. Abogado, copiar y pegar esta mal, lo que usted dice arriba esta en TODOS LOS DIARIOS!!!!!!!!!!!, un poco de seriedad......... Ferrajoli tambien dijo cuando estuvo en Mendoza: "Se requieren políticas sociales y políticas no penales. Los delitos son la consecuencia de la falta de instrucción, el desempleo, la pobreza, la exclusión y la miseria. La falta de espíritu cívico está directamente relacionada a la no garantía de los derechos sociales. En nuestra sociedad, para subsistir es necesario tener un empleo y esto no siempre está garantizado. Lejos de criminalizar la pobreza, Ferrajoli considera que los principales factores de criminalidad son la corrupción y la impunidad. (Diario Los Andes 20 de Abril de 2015)
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