opinión

El asadito de los Garfunkel

El asadito de los Garfunkel

Hace siglos los romanos acudían en masa el famoso Coliseo, lugar en el que se distraían observando como bestias y humanos de todo tipo, color y raza se destripaban compitiendo por la supervivencia. Terminada la contienda el Emperador, a instancias del clamor popular, decidía la suerte de los participantes con pulgar para arriba o para abajo, según el humor del público. Los más afortunados continuaban viviendo . . . hasta el próximo evento. Este espectáculo dantesco y bestial, sucedió hace siglos, motivo por el cual podría pensarse con cierta lógica que cursando la humanidad el siglo veintiuno, deberíamos haber evolucionado considerablemente. La dura realidad da por tierra con este razonamiento. El empresario en cuestión, junto a su pareja/vedette/empresaria, publicitaron obscena matanza de inocentes animales, que frente a sofisticadas armas, escasas posibilidades de defensa podían esgrimir.

Dicha actitud, fue repudiada en masa con distintos matices: desde los más acérrimos defensores del veganismo, quienes consideran por igual a todas las especies del reino animal, bregando por el respeto irrestricto por todas las formas de vida. Como otra postura, están quienes condenan de igual manera los hechos del mencionado, pero dejando a salvo la posibilidad de clavarse manso asado con los amigos. Habiéndose dado a publicidad el deleznable safari, y peor aún el costo de dicha travesía, la opinión pública relacionó necesariamente esto con la conducta torcida del empresario: dejar en la calle a cientos de trabajadores y al mismo momento gastar miles de dólares en la repudiable empresa. No obstante esta conducta, que justo es decir, no es esporádica, pare ciera existir una conciencia generalizada de lento cambio, respecto al trato que le prodigamos al resto de los animales que junto a los humanos habitan el planeta tierra. Como muestra de ello, podemos citar la reestructuración de los zoológicos de Mendoza y de Buenos Aires entre otros.

Breguemos por un cambio sustancial de compromiso del ser humano con el medio ambiente, como así con el resto de las especies, considerando que siendo la criatura más avanzada de la evolución, el hombre tiene al mismo tiempo una mayor responsabilidad.

Opiniones (2)
19 de junio de 2018 | 02:31
3
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19 de junio de 2018 | 02:31
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  1. Coincido con la posición del Dr. Levy. La coherencia de los que "mandan". Tratan a las personas y a los animales de la misma forma. Algún día tendrán que responder.
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  2. Muy bien dicho, Dr. Levy
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